En la noche del viernes al sábado un nuevo ataque fascista a la CNT Galaica tuvo lugar en Pontevedra, después del ataque hace unos meses al local de la CNT de Compostela.
Esta vez el cartel del sindicato que se encontraba en la entrada del edificio de los sindicatos de Pontevedra fue arrancado.
El atentado se descubrió a la tarde siguiente cuando l@s compañer@s acudían a la asamblea.
Estos cobardes, que son los mismos fascistas que atacaron el local de Compostela (los fascistas comparten un mismo cerebro desfasado) no saben nada de la fuerza de la clase trabajadora y de su empeño en cambiar el mundo; su gamberrada de niños pequeños sólo da más fuerzas y razones para seguir luchando.
Que sepan que el cartel volverá a su sitio una y mil veces, y sus acciones, de noche y sin firmar, sólo indican una cosa, que nos tienen miedo.
El enfado duró poco, en un día tan triste, en el que perdimos a nuestro compañero José Iglesias. Sólo hacía falta recordar su sonrisa, sus ganas de luchar y su actitud siempre ilusionada, para reírse de estos perros del capital y de su triste vida.