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El parlamento, donde reside la soberanía popular según los textos legales, puesto en pie, aplaude a Fernando Fernán Gómez, el anarquista. El presidente del gobierno socialista, el alcalde conservador de Madrid, el ministro de cultura. El estado, y el país, delante de la bandera roja y negra. La misma que muchos pretenden criminalizar hoy como hace un siglo. El último acto del actor más genial.
Demuestra, a quien quiera entender, que el amor libre, el apoyo mutuo, la fraternidad, el internacionalismo, el pacifismo, la justicia social, la emancipación de los explotados y otras aspiraciones libertarias, no son ideas de violentos grupúsculos radicales antisistema afines a la extrema izquierda con oscuras conexiones en montañas no muy lejanas.
Igualar a los fascistas, presentes en la calle con asesinatos recientes y continuados, como se está haciendo, más o menos solapadamente, con los anarquistas, utilizando el sobado argumento de que los extremos se tocan, es absurdo y, sobre todo, muy mal intencionado. No es cierto ahora ni lo fue nunca. Fernando Fernán Gómez no era un extremista ni nada que se le parezca. Cómico de profesión, persona razonable, tipo cabal, equilibrado, culto, cercano, valleinclanesco, renacentista, eterno perseguidor de los misterios del libre albedrío, obrero del escenario y académico. Intachable ciudadano.
En el Teatro, a la vista de todos, sobre el escenario, Fernando Fernán Gómez, recita sus últimos versos mudos envuelto en la bandera anarcosindicalista. Fuera, en la calle, hace frío. En las paredes carteles contra la inmigración. En los periódicos y radios racismo de baja intensidad; Inmigración ordenada, caridad, condescendencia. Nadie habla de fronteras criminales ni del odio a los pobres, tan fascista. Si los inmigrantes vinieran con dinero, como hicieron los fugitivos nazis en los cuarenta, los turistas europeos en Benidorm y similares durante los sesenta o los jeques árabes en la Marbella de los setenta, quienes los asesinan y apalean irían a recibirlos a Barajas con una banda de majorettes, la tuna de derecho, demostraciones folklóricas y un vino español. Ricos contra pobres. Esa es la cuestión.
Este caso, el de ricos contra pobres, ilustra perfectamente la debilidad del razonamiento, más bien tic mental, según el cual los extremos se tocan. Quienes son extremadamente ricos y quienes son extremadamente pobres igualados en las conciencias de los profesionales de la equidistancia. Quienes matan y quienes mueren en el mismo lodo.
Aunque el tiempo haya borrado el caminito Fernando Fernán Gómez y otros como él han dejado pistas. En tiempos de confusión, intoxicación y violencia extrema, en Lavapiés y en desiertos lejanos, una voz clara y rotunda se eleva sobre las demás sin decir nada. Desde el silencio nos llega una última voluntad emocionante del anarquista muerto. Para que no haya dudas. La rojinegra.
A la misma hora en que 498 religiosos asesinados durante la sublevación militar de Franco eran solemnemente beatificados en el Estado del Vaticano, un puñado de zaragozanos se reunía el pasado domingo en el cementerio de Torrero, en un acto más de las jornadas "Evasiones: Senderos de Libertad" en las que se ha estado recuperando la figura del anarquista zaragozano y Presidente del Consejo de Aragón en 1936-37, Joaquín Ascaso.
En realidad, esos zaragozanos eran millones: todos los que aún no han tenido la oportunidad de enterrar dignamente a sus seres queridos, considerados criminales y tratados con lacerante injusticia por quienes perpetraron un golpe de Estado contra la España democrática y legítimamente instituida. Millones son los que llevan sesenta años contemplando que los nombres de otra gente, adicta al régimen franquista, penden en los muros de las iglesias y en otros monumentos de su país como héroes gloriosos. Millones son los que reivindican que se reconozca plenamente a los suyos lo que pretendieron arrebatarles en el paredón, en la cárcel, en el exilio o en la exclusión social. Toda esa gente no quiere venganzas ni revanchismos, pero sí justicia e igualdad plenas para sus familiares y compañeros.
Se pregunta mucha gente también por qué ahora reivindican los católicos la memoria y la subida a los altares de unos religiosos asesinados hace setenta años, pero no consideran igualmente mártires a otros curas asesinados por y desde las filas franquistas. Por ejemplo, los 16 sacerdotes fusilados en Euskadi por su adscripción a una concepción federalista o independiente de su tierra. O todos los curas asesinados por el bando franquista en Galicia, La Rioja, Castilla o Baleares. O al aragonés José Pascual Duaso, párroco en el pueblo de Loscorrales, cerca de Ayerbe, donde fue asesinado el 22 de diciembre de 1936 por falangistas. A muchos ciudadanos les da bastante igual lo que hagan con sus adeptos los clérigos y los creyentes católicos, pero no les parece lógico que incluso los propios curas hayan padecido discriminación si no comulgaron con la sublevación militar de Franco, por lo que también sospechan que, por mucho que lo hayan negado los jerarcas católicos, esa hiperceremonia de macrobeatificación vaticana sí que tiene mucho que ver con filias y simpatías políticas con la derecha española más rancia.
Muchos son también los que rechazan grandes palabras que parecen aplastar por su aparente magnitud (como Dios, Patria, Familia, Orden), y se contentan con otras, aparentemente menores, y que anhelan ver en sus calles y en sus plazas: principalmente, justicia y libertad. Estas palabras están ya escritas en un pequeño monumento en el cementerio viejo de Torrero, en cuyo centro hay un pequeño monolito cilíndrico. En el suelo, puede leerse "A cuantos murieron por la libertad y la democracia". Cerca de allí hay tumbas y fosas, con los restos de centenares de seres humanos anónimos que no recibieron un lugar digno de inhumación en el régimen franquista. Al puñado de zaragozanos reunidos alrededor de aquel monolito el domingo pasado no hay que explicarles el significado de libertad o de democracia, ya que han estado viviendo desde hace muchos años con esos ideales cosidos a su pasado, a su presente y a su futuro.
Esos zaragozanos son solo un puñado de ciudadanos soñadores y luchadores, pero hacen suyos a cuantos murieron por la libertad y la democracia, a cuantos lucharon y siguen luchando por ellas. No necesitan beatos o mártires, pues tienen más que suficiente con que las víctimas de la dictadura franquista existan con honor y dignidad para todos, entre todos. Tampoco necesitan grandes plazas con columnatas de Bernini para sus celebraciones, pues después, entre la emoción y el recuerdo, se van con orgullo a un parque cercano del barrio, donde conversan juntos y comparten su comida.
No obstante, a sus reuniones y conmemoraciones no asiste ninguna autoridad, mientras que a Roma han acudido el ministro Moratinos y una multitud más de autoridades de todo tipo y pelaje, para que la derecha hispana no acaparara en solitario los fastos beatíficos (y, de paso, también los votos). Resulta más que curioso que también allí la derecha civil y religiosa no sólo portase sus rosarios, sus mantillas y sus cánticos, sino también, y muy ostensiblemente, numerosas y enormes banderas españolas, lo que a más de uno le ha llevado a concluir que esa bandera le es mucho más ajena que propia. Lo único que nos faltaba es que ahora nos viniesen con alguna letra grandilocuente del himno nacional, cuando la única letra que ha unido realmente a los españoles en los últimos tiempos es el La-la-la, eso sí, el de Massiel, y no el cantado en catalán.
El Periodico de Aragón
ANTONIO Aramayona Profesor de Filosofía
Por un lado, nos parece algo lógico y evidente que una sociedad que quiera llamarse demócrata y libre no permita que la simbología de una dictadura se mantenga visible de una manera tan evidente. Bajo el argumento de que dicha simbología es historia y que como tal debe permanecer, se esconde el franquismo sociológico, sustentado políticamente por el Partido Popular, en donde se cobija toda una caterva de adeptos al mal llamado régimen, cuando en realidad fue una dictadura fascista que a lo largo de cuarenta años supo cambiar de piel camaleónicamente sin perder su esencia. Y para muestra las declaraciones de Mayor Oreja, que parece olvidar la represión que tuvo que soportar todo aquel que mostraba la más mínima crítica al guía de la cruzada.
Dicho esto, también queremos mostrar nuestro rechazo a la susodicha ley de la “Memoria Histórica” porque en ningún caso va a restaurar todo el sufrimiento vivido por los miles y miles de hombres y mujeres que, o bien fueron pasados por las armas o tuvieron que soportar la cárcel y el exilio. Por mucho que nos digan, no fue durante el franquismo cuando se olvido a las víctimas que lucharon por un mundo más justo, pues continuamente se hacían honores a los vencedores, cosa que no hacía más que humillar a los vencidos, cultivando a su vez, una memoria popular transmitida oralmente que reflejaba bien a las claras quienes eran los opresores y quienes los oprimidos.
La hipocresía de esta ley es mayúscula, ya que durante los treinta años de democracia se nos ha intentado borrar la memoria que ahora supuestamente se quiere recuperar. Fue el tan alabado espíritu de La Transición el que borro de un plumazo todo recuerdo y toda posibilidad de hacer justicia. No hubo ni puede haber conciliación cuando todos los opresores, torturadores y asesinos que fueron durante cuarenta años hayan salido indemnes y nadie les haya pedido cuentas. Ningún país, que haya sufrido durante tantos años una dictadura de dicho calibre ha dejado impunes tantos asesinatos. En mayor o en menor medida, antes o después, esos pueblos reprimidos han pedido explicaciones a sus verdugos.
Sería fácil poner el ejemplo de Fraga o el propio monarca Juan Carlos, pero pensemos en los militares, eclesiásticos, funcionarios públicos y políticos que de un día para otro pasaron de ser defensores a ultranza de la dictadura a perfectos demócratas, algunos de ellos con la cara dura de pavonearse como defensor de la libertad.
La verdad, es que como dijo el mequetrefe que acabó sus días en la cama: “lo dejo todo, atado y bien atado”; haciendo posible que sus herederos políticos, los mal llamados reformadores del régimen, consiguiesen que todo siguiese como estaba pero con otra cara más demócrata, más liberal, más europea y a la postre, más moderna.
No podemos dejar de citar el aspecto económico de “La Transición”. Cambió la cara del sistema, eso si, pero el poder del capital siguió tomando si cabe más fuerza, dotándose de un traje nuevo que rompiera las barreras de la dictadura. El gran capital, ha sido el gran vencedor de La Transición. La dictadura se quedaba obsoleta para el proceso neoliberalizador que se empezaba a vislumbrar en los años 70. El capital necesitaba abrirse al mundo y la dictadura era un freno que había que quitarse de encima, pero eso si, con cierto tacto por los servicios prestados. Pues no podemos olvidar, que la guerra civil española fue una lucha de clases y no una lucha política.
Sin lugar a dudas, que todo ello fue posible, gracias a una izquierda política mal organizada, timorata y con unos líderes, empezando por Carrillo, que no supieron mostrar una oposición a ese “nuevo franquismo” aceptando el discurso de los reformadores y vendiéndose por pillar el mayor trozo posible del pastel.
Que no nos vengan ahora con discursos “progres” sobre la memoria histórica, y que a la vez se alaben los pactos de la Transición, verdaderas leyes de “punto y final”. No puede haber conciliación posible, no puede haber reparación suficiente, mientras que no se hagan públicos los nombres de todos los torturadores y asesinos fascistas. Mientras que estas personas no sean juzgadas y paguen por sus crímenes. Mientras, en definitiva, queden impunes todos los atropellos que tuvo que soportar el pueblo, por todos aquellos que se sublevaron para mantener el poder que veían tambalearse, en ese aire fresco de libertad y revolución social que vivió la sociedad española de los años 30.
Según Amnistía Internacional, las víctimas de crímenes de tortura, ejecución extrajudicial o desaparición forzada, al margen de las indemnizaciones y de las limitadas vías para obtener justicia
Para Amnistía Internacional el Proyecto de Ley sobre víctimas de la guerra civil y el franquismo ha mejorado tras su paso por la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados, pero insiste en que sigue estando muy alejada del derecho internacional y, por tanto, no salda la deuda pendiente del Estado con todas las víctimas que padecieron graves violaciones de derechos humanos y nunca obtuvieron verdad, justicia ni reparación.
La organización llama especialmente la atención sobre las víctimas de graves crímenes contra el derecho internacional, como torturas, ejecuciones extrajudicialesy desapariciones forzadas, que el texto deja al margen de las indemnizaciones económicas y de las limitadas vías para acceder a la justicia y hace un llamamiento para que este vacío sea subsanado antes de la aprobación definitiva de la Ley.
“La Ley será un tímido paso adelante en la larga batalla contra el olvido de las víctimas del franquismo y la guerra civil, pero sin verdad y sin justicia la deuda no quedará saldada. Más allá de esta Ley, el Estado aún puede y debe mostrar un compromiso claro con los derechos humanos que dé respuesta de una vez por todas a estas víctimas”, asegura Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional en España.
Desaparecen algunos obstáculos, pero no se garantiza ni verdad ni justicia
El Proyecto de Ley inicial presentado por el Gobierno, que Amnistía Internacional calificó de “ley de punto final”, incluía dos claros mecanismos de impunidad que conllevaban la ocultación de la identidad de presuntos autores de crímenes contra el derecho internacional. La organización da la bienvenida a la desaparición de estos dos mecanismos, que eran los mayores obstáculos al derecho a la verdad y a la justicia que incluía el borrador inicial. “Sin embargo, los derechos de las víctimas siguen sin garantizarse. Los avances del nuevo texto son en gran medida meras declaraciones de intenciones o disposiciones ambiguas, cuya efectividad deberá demostrarse en la aplicación de la Ley. A día de hoy tienen poco significado en términos de justicia material e individualizada” afirma Esteban Beltrán.
En cuanto al derecho a la verdad, la Ley incluye algunos avances sobre los archivos de la represión,estableciendo que los poderes públicos deben adoptar las medidas necesarias para la protección y catalogación de documentos, en particular aquellos que tengan un mayor deterioro o un mayor riesgo de degradación. También incluye la obligación de la Administración General del Estado de recopilar los testimonios orales relevantes para su remisión e integración en el Archivo General de la Guerra Civil.
Sin embargo, aunque añade la condena del franquismo expresada en marzo de 2006 por la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, la Ley no asume su principal recomendación, la de poner en marcha “una comisión nacional de investigación sobre las violaciones de derechos humanos cometidas bajo el régimen franquista” para conseguir establecer “la verdad sobre la represión”.
Sobre el derecho a la justicia, esta Ley reconoce a través de una fórmula ambigua, como es la declaración de“ilegitimidad” de determinados tribunales y de las condenas y sanciones dictadas por motivos ideológicos, políticos o de creencia religiosa, lo que según el derecho internacional carece de valor jurídico. Y renuncia a la oportunidad de garantizar un recurso idóneo y eficaz para la obtención de la nulidad de esas sentencias. “Por tanto, no se garantiza el derecho de las víctimas a obtener justicia individualizada y material. La eficacia de esa declaración de “ilegitimidad” deberá solventarse en los tribunales y en cualquier caso deja en la incertidumbre a quienes ya han intentado la nulidad de condenas a muerte con los recursos disponibles hasta ahora y con resultado adverso”, continúa Beltrán.
Amnistía Internacional hace un llamamiento a todas las Administraciones para que, con independencia de las negociaciones políticas, las disposiciones de esta Ley sean interpretadas y se apliquen conforme a lo que señala el derecho internacional.
Crímenes sin nombrar, víctimas sin derechos
Decenas de miles de personas fueron víctimas de torturas, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas tanto durante la guerra civil como posteriormente durante la represión franquista. Sin embargo estos crímenes se encuentran ausentes en la Ley: ni se nombran, ni se aborda la responsabilidad del Estado. Estas víctimasquedan al margen de las indemnizaciones económicas ampliadas por la Ley y de las limitadas vías para obtener justicia, puesto que no fueron objeto de ninguna condena ni sanción.
Sobre la cuestión de las fosas comunes, se han incluido algunas mejoras respecto al proyecto de Ley inicial, entre ellas que el Estado asume la obligación de elaborar un mapa de fosas en todo el territorio español y de adoptar medidas para la preservación de las áreas identificadas, y que el Gobierno deberá preparar un protocolo de actuación para asegurar la colaboración institucional en las exhumaciones. Además, los hallazgos de fosas deberán ponerse en conocimiento de las autoridades judiciales competentes.
Aunque estas medidas parecen demostrar una cierta sensibilidad hacia los familiares de los desaparecidos, no suponen ningún reconocimiento de derechos y están muy lejos de ajustarse a lo previsto por el derecho internacional. Se mantiene la tendencia hacia la “privatización” de la tarea de localizar y exhumar los restos de las víctimas de desaparición forzada, delegada en entidades sociales, y obvian la responsabilidad del Estado de investigar estas graves violaciones de derechos humanos y garantizar justicia y reparación a las víctimas. “Con este alejamiento de los estándares internacionales en las cuestión de las fosas comunes, España ofrece un pésimo precedente a otros países que se enfrenten a procesos similares”, dice Beltrán.
Reconocimiento moral, sin consecuencias económicas ni jurídicas
El reconocimiento moral, a través de la Declaración de Reparación y Reconocimiento Personal, se ha ampliado a algunos grupos pero sigue sin reconocer la doble victimización de quienes no fueron reconocidos como víctimas durante décadas. Esta Declaración, además, no tendrá efectos de ningún tipo, económicos o jurídicos, salvo el de reparación moral. “Este mecanismo tampoco se ajusta a las exigencias de verdad tal y como marca el derecho internacional aunque, como no podía ser de otra manera y según reconoce explícitamente la Ley, es compatible con el ejercicio de acciones judiciales”, concluye Beltrán.
En cuanto al reconocimiento económico, el texto se limita a ampliar las indemnizaciones a determinados grupos de víctimas otorgadas por el Estado en los últimos treinta años, sin nombrar los abusos de los que fueron objeto y sin conexión con el hecho de ser víctimas de tales abusos contra los derechos humanos y el derecho internacional humanitario.
Información adicional
En noviembre de 2006 Amnistía Internacional presentó el informe “Víctimas de la guerra civil y el franquismo: No hay derecho”, en el que analizaba el Proyecto de Ley sobre víctimas del franquismo y la guerra civil. Según el informe, el texto presentado por el Gobierno ignoraba las normas internacionales de derechos humanos y eludía obligaciones internacionales que el Estado español debe cumplir en materia de derechos de las víctimas de graves abusos contra los derechos humanos y el derecho internacional humanitario. El informe alertaba sobre algunas disposiciones del Proyecto de Ley que en la práctica podrían suponer una amnistía general encubierta.
El pasado mes de marzo, una delegación formada por expertos de Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la Comisión Internacional de Juristas se reunieron en Madrid con representantes del Gobierno y de los Grupos Parlamentarios para exponer y debatir sus preocupaciones sobre el Proyecto de Ley. Los representantes de las tres organizaciones coincidieron en señalar que el texto presentado por el Gobierno era, en su redacción original, inaceptable, ya que no garantizaba, y en algún caso obstaculizaba, los derechos fundamentales de las víctimas. Asimismo, hicieron un llamamiento al Congreso de los Diputados para que el Proyecto de Ley fuera sustancialmente modificado durante su tramitación; algo, que aunque sea levemente, ha ocurrido.
El Estado Franquista les quitó todo cuanto tenían. Unos se exiliaron, otros soportaron la pobreza en silencio... Pocos han perdonado.Los gobiernos de la "democracia", a diferencia de lo que han hecho con algunos sindicatos y partidos políticos, no les han devuelto nada.
Derrotados y sin derecho a recordar. Extirpados de su tierra y de sus casas. Desposeídos de todo, fueron extranjeros en todas partes. La crueldad de la Guerra Civil y la Dictadura no se limitó a perseguir a sus enemigos, les robó todo, dinero, casas, tierras, comercios y animales.
Entre 1936 y finales de los 40, miles de familias perdieron el derecho a poseer nada. Las leyes se fueron sucediendo, pero el mensaje de todas era claro: los rojos, masones y cualquiera opuesto al nuevo régimen no tenían derecho a tener nada. No había distinciones. Quienes más tenían lo perdieron todo, quienes menos también.
No les dejaron ni dinero para subsistir. El Gobierno sublevado declaró ilegal el papel moneda puesto en circulación por la República. Cada vez que el ejército nacional tomaba una nueva ciudad, los tanques pregonaban por las calles la obligación de entregar los billetes en el Banco de España. También las cuentas se bloqueaban. Las cartillas de ahorro se pusieron a cero en 1936. Borrón y cuenta nueva. El Estado se llevaba el dinero y a cambio los dueños recibían sólo un recibo. Para canjearlo era necesario demostrar afección al Movimiento y el aval de dos personas de bien. Incluso cumpliendo esos requisitos, a muchos les dio pánico reclamar. "Si mi abuelo era nacional y estaba cagado de miedo, imagínate los rojos", explica un gallego que prefiere no ser identificado.
Ni dinero para comer
María Roca y Carmen Avui recuerdan el hambre sin esperanza, la de no tener comida ni dinero para comprarla. Nerviosa, María abre una carpeta machacada. Allí guarda el recibo que le entregaron a su madre en un banco de Ripoll hace 70 años. Junto a él hay dinero republicano. "Dijeron que era malo, que no valía, pero el problema no era el dinero, sino nosotros, el problema era que éramos rojos. No se puede cerrar una herida cuando nunca ha habido justicia".
Carmen también recuerda los escarnios de la entrada nacional en Barcelona y el día en que su madre entregó el dinero en el banco. "Nos incautaron además dos camiones. Si le quitas todo el dinero y sus herramientas a un trabajador, ¿cómo quieres que coma su familia?", pregunta.
En total, la Asociación de Incautados por Franco incluye a unos 700 socios, con más de 1.400 recibos. El cambio fijado por el Banco de España es de 285 pesetas por cada una de 1936, pero no hay intención por ahora de reconocer los documentos. Reclaman al Estado más de 14 millones de euros, "pero tiene que haber muchos más papeles, todo el mundo tuvo que entregar el dinero y sólo los fascistas reconocidos lo recuperaron, algunos de ellos ni siquiera", explican María y Carmen. Si las familias nacionales perdían propiedades, las republicanas lo perdieron todo.
Destierro
"Mi hermana murió de pura miseria", recuerda Asunción Pérez-Pérez, hija de un militar republicano que se negó a apoyar a los sublevados. Meses antes del golpe "la familia vivía bien". Esperaba destino en Gran Canaria añorando la casa de Alicante donde habían nacido los hijos mayores. Ninguno de los pequeños ha podido volver a pisarla. Tanto él como sus hijos perdieron todas las propiedades. Algunos nacieron sin hogar.
Su primer destino fue la Gomera. Todos los días partían de la playa de Tenerife barcos llenos de republicanos. Volvían pocas horas después, vacios y sin noticias. En las islas, la profundidad del mar hacía innecesarias las cunetas. Francisco Pérez, sus seis hijos y su mujer embarazada montaron en ese barco. La influencia de algunos amigos militares les salvó la vida.
Reclamaciones
Nunca recuperaron su casa. Lo intentaron durante años, incluso se establecieron un tiempo en Alicante para empezar la lucha jurídica. El último empujón antes de abandonar la península lo provocó una profesora de las niñas. "Yo no apruebo a fulanas hijas de rojos", les espetó. Poco después la familia partía hacia Tánger. De España sólo se llevaron el miedo, el hambre, una reputación deshecha y las humillaciones.
Con la democracia la viuda volvió a reclamar. La casa, pero sobre todo el honor del militar. "La justicia, en resumen", insiste Asunción. Cada cierto tiempo enviaba decenas de documentos para probar la injusticia: escrituras, contratos de compra-venta, expedientes militares... La mejor respuesta fue el silencio. Otras veces era aún más sangrante: "No se han producido cambios en la situación de Francisco Pérez". Llevaba muerto más de cuarenta años.
No es el único argumento peregrino que el Estado ha utilizado para bloquear las reclamaciones. Para apoyar su rechazo, la abogacía general del Estado se ha apoyado hasta en la vigencia de las leyes franquistas cuando se produjo la incautación. Ocurrió en el caso del abogado y político Ossorio y Gallardo. Todas sus propiedades fueron incautadas cuando huyó de la Guerra. El conflicto le arrastró hasta Buenos Aires. Desde allí sus herederos tratan de recuperar parte de la fortuna, pero la compra venta y segregación de parte de los inmuebles lo hacen cada vez más difícil. Hace pocos meses, los tribunales volvieron a desestimar la demanda.
"El único amparo del cielo"
En todo caso, la mayoría de los expolios se convirtieron en tragedias. La ausencia de una casa, las vacas o sus camiones reducían a las familias en los pueblos a la más absoluta miseria. "Nos dejaron con el único amparo del cielo", repite una y otra vez Salomé Esquerra.
Su padre Julián Esquerra era el alcalde republicano de Sobradiel. La guardia civil le arrebató de su familia en plena noche y nunca más le volvieron a ver. A los dos meses, un cacique del pueblo se enorgulleció frente a la viuda: "Yo tuve el gusto de darle el tiro de gracia a su marido. Y que sepas que si no os mato a vosotros es por qué soy católico". Antes de las cuatro de esa tarde tuvo que abandonar el pueblo con sus seis hijos. La mayor, Salomé, tenía 14 años.
Atrás dejaron su casa, una tienda de comestibles, tierras de cosecha y una prensa de vino. Salome lleva años tratando de reclamarlas. "Nos dejaron en la calle, sin nada. No quiero recompensas, sino lo que es mío."
Salomé fue, sin pretenderlo, una de las caras de la guerra de las esquelas. Publicó, "por que lo merece", una reseña en la que hablaba del "asesinato" de su asesinato. Muchos medios de la derecha, "Isabel San Sebastián al frente", se le echaron encima. "Me robaron a mi propio padre y todo cuanto él había conseguido. Lo uno no me lo pueden devolver, lo otro no quieren. ¿De verdad debería olvidar cuando me han despojado de todo?", pregunta incrédula.
Sin documentos
Pero la Justicia choca con la Ley. Si es difícil que la mayoría de los particulares recuperen sus propiedades, cuando no existe documentación se convierte en imposible. En muchos pueblos las casas no se escrituraban durante generaciones.
Es el caso de Martín Arnal. Cuando estalló la guerra, con 15 años, ya pertenecía a la CNT. Familia de labriegos, habían comprado hacía dos años la casa donde vivían en 1926. Tuvieron que exiliarse y dejaron en España su hogar y a dos de los siete hermanos enterrados en las cunetas de Aragón.
En los pueblos permanece el recuerdo. Más de 70 años después de que les fuera arrebatada su casa familiar sigue conociéndose como "casa Arnal". El dueño anterior volvió a venderla poco después cuando se impuso la paz de los vencedores. La familia Arnal, desde Francia, trató de hacer valer sus derechos. A través de una prima contacto con el antiguo propietario. "A callarse. Ahora hacemos nosotros lo que queramos. Que entren en España y reclamen al Gobierno si se atreven", fue la respuesta.
Extranjeros
Afincado en Toulouse, la capital republicana en Francia, desde hace años, Martín, rodeado de sus hijos y nietos, vuelve cada año a Angües. Han tenido que comprar suelo y construir casas cerca de la que fue suya.Renunciaron al hogar, pero no sus las raíces. A pesar de todo un mote les persigue: allí siempre serán "los franceses".
La vigencia del pensamiento y del testimonio vital (principal herencia) de Fermín Salvochea
FERMÍN SALVOCHEA Y ÁLVAREZ (1 de marzo de 1842 en Cádiz – 27 de septiembre de 1907 en Cádiz)
La figura de Fermín Salvochea, que fue Alcalde de Cádiz durante la efímera I Republica Española, mantiene 100 años después de su muerte una vigencia necesaria. Así podemos valorar sus aportaciones a la conformación de la actual Idea de que “otro mundo (mejor) es posible”, tanto por su pensamiento como, y sobre todo, por su testimonio de vida.
En primer lugar podemos resaltar su radicalidad. En el sentido positivo de “Ir a la raíz de los asuntos”. Su capacidad de analizar la sociedad de su tiempo y de comprender cuales eran los fundamentos de tanta miseria y esclavitud de las clases más humildes. En segundo lugar a su ser radical le unió su honestidad y coherencia de vida e ideas hasta su muerte. En tercer lugar vivió el anarquismo como una visión del provenir. Su actividad política fue intensa teniendo como momentos importantes el asumir la alcaldía de Cádiz a los 31 años de edad, el 22 de marzo de 1873, una vez proclamada la I República y pocos días después de regresar del exilio. Le faltó tiempo para desde la Alcaldía de esa Ciudad entre otras medidas, implantar la jornada laboral de 8 horas, hito histórico sin precedentes, eliminar arbitrios que encarecían el pan y establecer la enseñanza laica. Fermín cree en una estructura política cercana a los ciudadanos y que estos libre y soberanamente decidan su futuro, un futuro nunca impuesto. De ahí su empeño en el acceso de todos a la Educación.
Entendemos que la figura de Fermín tiene una rabiosa actualidad y sobre todo una proyección indudable en el futuro.
Su compromiso con los más pobres y desvalidos, sin tapujos y con la férrea voluntad de defender los logros alcanzados. Su convicción en el movimiento cantonal federado como visión de un nuevo estado que superara el caos republicano y el asalto definitivo al antiguo régimen. La superación del estado monárquico era y es una necesidad ya que no tiene sentido la monarquía en este Siglo XXI cuando se inicia el tercer milenio de nuestra era. Su vivencia de la política como arte de actuar no de medrar ayudan a comprender mejor como los intereses personales (aunque alguno pretenda disfrazarlo de partidarios) han envenenado la acción política y de que no tiene sentido profesionalizar la política. Es preciso evitar que la antigua Teo-cracia se transforme en una nueva Polito-cracia. La racionalidad de la política partidaria tiende a extender el control (su poder) sobre todo el espacio cívico, tanto social como individual, llegando en su extremo a las formas políticas más aberrantes: los totalitarismos y fascismos. No tiene sentido en una sociedad democrática que el político de turno diga “Esto es lo que hay y si no os gusta os presentáis vosotros a las próximas elecciones y que os voten por mayoría”, legitimando con ello “dictaduras cuatrienales”.
La figura de Fermín nos permite otear la superación de la Democracia Burguesa Partidaria, ya que es deber del político democrático el explicar hasta donde sea necesario las razones y fundamentos de sus decisiones políticas para que sean comprendidas por la ciudadanía. Es igualmente deber del político de no hacer de la política su medio de vida porque de esta forma se aferrará a ella eternizándose en los cargos. También es deber del partido político el controlar a sus miembros que asumen responsabilidades públicas.
El desafío democrático de los partidos políticos consiste en regular parlamentariamente estos deberes. ¿Es posible que hagan lo que muchos de ellos consideran un suicidio político? La responsabilidad de los políticos democráticos es el dejar de serlo cuanto antes, permitiendo a la ciudadanía, a la sociedad civil no tutelada, hacerse protagonista de la vida política (que no partidaria).
Antonio Damian Ruiz
Estábamos pues –según estas “informaciones”- en las últimas horas de la negociación y, dada la oposición radical del PP a esta Ley y rotas las negociaciones del Gobierno con ERC, que seguía exigiendo la anulación de las sentencias franquistas, sólo quedaba la posibilidad de que el Gobierno llegase a un acuerdo con IU-ICV, CiU y PNV. Pero este acuerdo debería producirse antes de que finalice la semana en curso: “Es una cuestión de plazos. Sólo si hay acuerdo en estas horas se podrá constituir el viernes la ponencia que estudie la ley. Más tarde ya no tiene sentido, porque después debe pasar debate en comisión y por último, ponerse en cola para ser debatida y aprobada en el Pleno. Las leyes que no estén aprobadas en el Congreso antes del 1 de noviembre no llegarán a tiempo al Senado para su aprobación definitiva antes de disolver las cámaras. »
Las últimas “informaciones” de hoy (El País) anuncian que “el Gobierno avanza lentamente en la negociación de la Ley de Memoria Histórica”, puesto que “el Ejecutivo acerca posturas con CiU”, aunque “no logra avances en la negociación con IU-ICV”. Así pues, según estas últimas “informaciones”, la negociación avanza con CiU y podría incluir al PNV; pero sigue “bloqueada con IU-ICV, a la que el Ejecutivo no ha ofrecido apenas avances en los asuntos que tenían pendientes desde que lograron un preacuerdo en abril.”
Al parecer, y siempre según estas últimas “informaciones”, el desacuerdo del Gobierno con IU-ICV es que este Grupo exige una condena más explícita del franquismo que la propuesta por el Ejecutivo ("Cumple recordar que el 20 de noviembre de 2002 la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad una Proposición de Ley en la que el órgano de representación de la ciudadanía reiteraba que ’nadie puede sentirse legitimado, como ocurrió en el pasado, para utilizar la violencia con la finalidad de imponer sus convicciones políticas y establecer regímenes totalitarios contrarios a la libertad y dignidad de todos los ciudadanos’, y, en fechas más recientes, en el Informe de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa firmado en París el 17 de marzo de 2006 se denunciaron las graves violaciones de Derechos Humanos cometidas en España por el régimen político establecido tras la Guerra Civil entre los años 1939 y 1975") y que la declaración calificando de "ilegítimas las condenas y sanciones dictadas por motivos políticos", pactada en abril entre el PSOE e IU-ICV, tenga consecuencias jurídicas (para anular alguna sentencia en los tribunales), lo que excluye el Ejecutivo.
No sabemos si, faltando pocas horas para que venza el plazo, serán superados estos desacuerdos y si finalmente habrá una mayoría parlamentaria suficiente para aprobar esta Ley. Una Ley que seguirá siendo, sin duda, insuficiente y tardía, tanto desde el punto de vista político como moral, para condenar el golpe militar de 1936 y el régimen fascista que le siguió, y, sobre todo, para rehabilitar y dar reparación a las víctimas de la represión franquista. Pero lo que si sabemos, y cada vez son más los que lo saben, es que –como lo señalan algunos periodistas- “todos los partidos están presos de las demandas de sus respectivos militantes y electores a los que no pueden soslayar por la cercanía de las elecciones generales. La situación interna, convulsa en la mayoría de las formaciones que tienen que dar el sí al Gobierno, no ayuda sino que eleva el tono de las exigencias.”
Ahora bien, lo que no deben olvidar estas formaciones y tampoco los socialistas y el Gobierno, es que las “exigencias” prioritarias deben ser las que conciernen directamente a las víctimas de la represión que nunca recibieron reparación. Nos referimos concretamente a las personas ejecutadas y a sus familiares directos.
Sería verdaderamente vergonzoso que el PP, que no quiere para nada una Ley de “Memoria histórica” ni “suficiente” ni “insuficiente”, lo consiga; pero sería aún más vergonzoso, una verdadera infamia, que las víctimas de la represión franquista tengan que seguir esperando la rehabilitación y la reparación que todos los demócratas les reconocen.
Ha llegado pues la hora de la verdad para las formaciones que tienen que dar el sí al Gobierno; pero también para éste y el PSOE. Inclusive para todos los colectivos de memoria histórica, de ex presos, etc. Todas las formaciones y todos los colectivos han presentado sus exigencias. Nosotros también. Si la Ley no nos da satisfacción seguiremos luchando por obtenerla. Esperamos que los demás lo hagan también. Pero ahora se trata de no dar pretextos para que se sacrifique una vez más a las víctimas de la represión franquista que esperan reparación y que esta Ley pretende –según sus promotores- hacer posible.
Madrid, 25 de septiembre de 2007.
Por el “Grupo pro revisión del proceso Granado-Delgado”
Octavio Alberola Antonio Martín
José Moreno escribió unas interesantísimas memorias, de enorme dureza y realismo, relato simple y puro de los graves hechos que le tocaron vivir. Por desgracia el miedo y la falta de visión de numerosos editores las mantienen aún inéditas. Nunca olvidó su ideal anarquista, dedicó sus últimos años a dar a conocer a las generaciones más jóvenes desde la Asociación Archivo Guerra y Exilio (AGE) de la que era miembro junto a los demás guerrilleros supervivientes, y desde la CNT la tragedia del franquismo, y a exigir la recuperación de la memoria de sus víctimas. Pudo regresar a su pueblo natal y ver inaugurarse un pequeño monumento en memoria de él mismo y los que con él lucharon contra la dictadura en los montes durante años de feroz resistencia guerrillera. En aquel emotivo acto tuvo además la satisfacción de estar respaldado por todos los demás guerrilleros antifranquistas aún vivos y especialmente por José Murillo, Comandante Ríos, último guerrillero comunista de la serranía de Córdoba que aún vive.
Su enorme ingenio, la agudeza de sus observaciones y la frescura y claridad de su habla con la que relataba las cosas más tremendas con especial ironía y humor, le convirtieron no sólo en un auténtico testimonio vivo de aquella época de resistencia y de los ideales anarquistas, sino en un magnífico conversador, un transmisor inteligente de la larga tradición libertaria andaluza y un hombre sencillo cargado de profunda humanidad.
Y había tomado las precauciones de siempre, como era su estilo. Llegó en un taxi una hora antes a la cita y dio una vuelta por el lugar para comprobar que no hubiera nada sospechoso. Se apeó del vehículo en la confluencia de Doctor Urrutia con Pi i Molist y, apenas se quedó solo, abrieron fuego contra él desde ventanas y azoteas. Aún herido, tuvo un reflejo y saltó un pequeño muro para dejarse caer en un solar que estaba cuatro metros más abajo. Desde las ventanas de un edificio de la calle Nilo, inspectores y agentes de la Brigada Político Social (BPS) le remataron con fusiles y armas automáticas. Murió como siempre han muerto los bandidos.
Ocurrió hace ahora 50 años, el 30 de agosto de 1957. El muerto, además de una pistola y cinco cargadores, llevaba 500 francos franceses, 1.000 pesetas, librillo de papel de fumar, petaca y un espejito, porque siempre le gustó mucho cuidar su imagen. Le llamaban Petronio por su elegancia. Era Josep Lluís Facerías, enemigo público número uno de la policía franquista, uno de los cuatro jinetes de la lucha libertaria junto a Sabaté, Massana y Ramón Vila.
Facerías murió en una España muy distinta de aquella en la que empezó su lucha. Se había iniciado una nueva época y, como les ocurrió a los viejos forajidos del Oeste americano, no se dio cuenta de que la oposición a la injusticia y la opresión ya no estaba en el poder de las pistolas, sino en la lucha política. Apenas unos meses antes se habían iniciado huelgas laborales en el País Vasco y Cataluña, y habían sido encarcelados estudiantes, hijos de la burguesía, a causa de las protestas en la Universidad. La política de "reconciliación nacional" de los comunistas comenzaba a dar sus frutos.
Pero para Facerías, Sabaté, Ramón Vila y Massana, el derrocamiento del franquismo estuvo siempre ligado a la lucha armada, a atentar contra los represores del régimen y a "infligir golpes a la economía del Estado". Y, como escribía el historiador anarquista Antonio Téllez, "la tragedia de estos hombres es que tuvieron que batirse contra dos frentes: la represión franquista y el abandono de sus propios compañeros de ideas".
Facerías, como los otros, se pasó la vida recibiendo hostias de todas partes: de la República, del franquismo, de los comunistas, de la organización anarquista ortodoxa… Biografías similares: al estallar la Guerra Civil, con 16 años, se afilió a las Juventudes Libertarias, marchó al frente de Aragón con la Columna Ascaso, fue hecho prisionero y, tras la cárcel, la mili obligatoria. Así hasta 1945. Atrás quedaron una mujer y una hija que tomaron el camino del destierro y a las que nunca volvería a ver, porque la vida familiar y la lucha clandestina han sido siempre incompatibles.
En 1945, libre al fin, creó el Movimiento Libertario de Resistencia para seguir la lucha en el interior, renunciando al cómodo exilio en Francia. Había que demostrar que la guerra no había terminado e impedir que la ONU aceptara el régimen de Franco y que los americanos pactaran con el dictador. Según la propia BPS, los objetivos de estos grupos de acción eran: "Desorganizar la economía del país, cometer atracos para financiar a la organización anarquista en Toulouse, eliminar a personas adictas y fieles al Nuevo Estado y crear, en definitiva, un ambiente de terror que desmoralice al pueblo y provoque la intervención extranjera ante la incapacidad del gobierno español para dominar el caos".
La II Guerra Mundial había terminado y los aliados habían perdonado la vida a Franco. El esfuerzo de todos los españoles que habían luchado en Europa contra el fascismo había resultado baldío. Y mientras los comunistas decidieron abandonar la lucha armada, los anarquistas intensificaron la guerrilla urbana haciendo de Barcelona su centro de operaciones.
Los que venían del exterior se quedaban sorprendidos de cómo habían cambiado las cosas en unos pocos años, se encontraban con compañeros que nada tenían que ver con los de hacía unos años, aun siendo los mismos. Los motivos del cambio se hallaban sin duda tras las terroríficas estadísticas: 180.000 desaparecidos y 75.000 fusilados. Era una población esquilmada por la guerra, hambrienta, apaleada y asustada.
Así lo explica el historiador Bernat Muniesa: "Facerías y Sabaté adquirieron una personalidad mítica en estos años porque los que habían perdido la guerra se consolaban de alguna forma con sus acciones. Ellos eran los que seguían una lucha en nombre de todos, ya que la gran mayoría estaba quieta por el miedo a la supervivencia".
Unos tipos arriesgados y audaces que lo mismo se aventuraban a ir a tomar un café en el bar de Vía Layetana frecuentado por policías de la cercana jefatura que, como Massana, mostraban gran sentido del humor al dedicarle un "disco solicitado" al comandante de la Guardia Civil de Berga, Espérame en el cielo.
Facerías y Sabaté fueron los mitos de la clase obrera oprimida a la vez que sus nombres poblaron de pesadillas los sueños de los niños de buena familia a los que sus padres amenazaban diciéndoles que si no eran buenos, vendrían Sabaté o Facerías, capaces de todo tipo de atrocidades.
"Acciones económicas" o "expropiaciones", según los activistas; vulgares atracos para la policía y la prensa. Pero el sentido ético de los libertarios era de tal magnitud que se planteó un debate sobre la conveniencia de elegir bancos o fábricas para sus actividades. Y escogieron los bancos por la sencilla razón de que sería el Estado el responsable de indemnizar a los afectados, mientras que si se asaltaban las cajas fuertes de las fábricas, se corría el riesgo de que los obreros se quedaran sin cobrar su semanada.
Se calculan en unos 400 los golpes económicos dados por los anarquistas entre 1945 y 1950; posteriormente, la actividad fue mucho menor tras la gran derrota sufrida por la guerrilla al final de los cuarenta. Hubo asaltos a joyerías, a fábricas de automóviles, a constructoras y a empresas de otros sectores industriales, pero la mayor parte de las "expropiaciones" se efectuaron en entidades bancarias de Cataluña y, concretamente, de Barcelona.
Valga como ejemplo de su forma de actuar lo ocurrido con motivo de un atraco que Facerías llevó a cabo en Madrid, probablemente la única ocasión en la que actuó fuera del territorio catalán. Una anécdota que relata Josep M. Loperena, autor de la novela Ulls de Falcó, basada en la personalidad de Facerías.
Wenceslao Giménez Orive, el legendario luchador libertario Wences, pidió a Facerías que le acompañara a Madrid para ayudarle en un intento de matar a Franco. Wences había hecho un contacto con alguien del interior de El Pardo quien, a cambio de una importante suma de dinero, les facilitaría la entrada en el palacio en que residía el Caudillo, para que pudieran volarlo por los aires.
Como no tenían el dinero que les exigía el desconocido, decidieron atracar un banco y escogieron una sucursal del Popular en la calle de Embajadores. Necesitaban un vehículo y se dirigieron a las inmediaciones del hotel Palace, donde se fijaron en un cochazo americano (un haiga, como se decía en la época) en cuyo interior aguardaba un chófer uniformado. Facerías, que era de finos modales, subió al vehículo y le contó al conductor que eran anarquistas y necesitaban el coche para una acción, pero que no temiera nada porque se lo devolverían una vez realizada.
Se dirigieron a la puerta del banco y entraron en él Facerías y Wences mientras los otros dos preparaban la retirada. En menos de dos minutos vaciaron las arcas y, cuando ya salían, Facerías reparó en una viejecita que lloraba desconsolada porque se habían llevado 10.000 pesetas que acababa de darle al cajero para realizar un ingreso. Facerías le dijo a Wences que aguardara y sacó, no 10.000, sino 20.000 pesetas, y se las entregó a la mujer, que, agradecida, le dio un beso.
La salida resultó espectacular. Fueron sorprendidos por unos policías cuando arrancaban y comenzaron a cruzarse disparos. Los asaltantes lograron salir de Embajadores, pero, como no conocían Madrid, fueron a dar de nuevo a la puerta del banco, donde se habían congregado gran número de policías. Finalmente le devolvieron el coche al chófer tal y como le habían prometido y, al comprobar que el contacto de El Pardo no daba señales de vida, Facerías regresó a Barcelona y los otros se fueron hacia Andalucía a contactar con compañeros y a repartir el botín entre personas necesitadas.
La actividad de los "grupos de acción", exceptuando alguna tirada de octavillas o una acción de propaganda, se centraba prácticamente en la "recaudación de fondos". Fondos que eran escrupulosamente entregados a la sede de la CNT en Toulouse, cuyos dirigentes no tenían reparos en aceptarlos, pero a la vez criticaban a los activistas por la mala imagen que daban de la organización.
A Facerías se le ocurrieron otras formas de llevar a cabo "expropiaciones" que supusieran menos peligro que atracar un banco. Los controles, por ejemplo. Escogían una carretera adecuada, como el cruce de los Cuatro Caminos de Molins de Rey o las sinuosas curvas del ascenso a Montserrat, y se dedicaban a detener a todos los vehículos que pasaban y a quitarles a sus propietarios el dinero, la documentación y todo lo que de valor llevaban. En ocasiones llegaron a formar largas colas de retenciones. Y cuando llegaba el verano solían elegir carreteras de playa, más frecuentadas, como la costa de Garraf, entre Castelldefels y Sitges.
Este sistema lo practicaron también en los garajes donde la gente rica solía guardar sus coches. Encerraban en un cuartucho al vigilante nocturno y, a medida que llegaban los coches, iban desplumando a sus propietarios. Las noches de ópera en el Liceo eran las preferidas de Facerías y los suyos.
Y luego estaban los asaltos a los meublés, esa institución barcelonesa que no desapareció ni en los años más duros de la dictadura: unos hotelitos que alquilaban habitaciones por horas a parejas sin necesidad de que mostraran el libro de familia. Nada que ver con la prostitución, ya que sus clientes, mayoritariamente de clase alta, los utilizaban para aventuras pre o extramatrimoniales.
Una vez reducido el único responsable del meublé, el camarero, los asaltantes, que solían ser cuatro, iban por parejas de habitación en habitación y se apoderaban de las pertenencias de los clientes. Era un trabajo sin demasiadas complicaciones, por lo menos hasta la medianoche del domingo 21 de octubre de 1951, cuando se produjo un incidente en el hotel Pedralbes, situado en la carretera de Esplugas.
Uno de los clientes no sólo se resistió, sino que sacó un arma, y José Avelino Cortés, compañero de Facerías, disparó la metralleta sin pensarlo dos veces y dio muerte a toda una personalidad, Antonio M. S., uno de los más poderosos e influyentes constructores de Barcelona, que estaba acompañado de una chica menor de edad, hija de buena familia. Al oír los disparos, Facerías acudió y, al descubrir a la muchacha llorando, le pidió que se vistiera y que saliera del meublé con ellos.
Subieron al Cadillac, previamente confiscado, y lo detuvieron en las inmediaciones del monasterio de Pedralbes para reflexionar, analizar la situación y decidir lo más aconsejable para la chica. Facerías tomó la determinación de que acudiera a la policía y contara toda la verdad de lo ocurrido. Y tuvieron la gentileza de acompañar a la menor hasta los alrededores de una comisaría.
Los diarios del martes (entonces los lunes no había más que la Hoja) dieron cuenta en unas breves líneas de "un atraco a mano armada en un hotel", pero en las calles empezó a propagarse la verdad de lo ocurrido, y la imaginación popular añadió al suceso que la menor era sobrina del constructor y que se iba a casar en unos pocos días. Dos esquelas típicas ("murió cristianamente") aparecieron en la misma edición confirmando la realidad de los hechos.
Aunque públicamente no se citó su nombre, la persecución contra Facerías se intensificó de tal forma que decidió marcharse a Italia, donde pasó una larga temporada.
El año 1949 fue clave en la lucha de los anarquistas para derrotar a Franco. Entre mayo y noviembre se produjo la gran ascensión y la caída de la guerrilla urbana libertaria.
Facerías llegó a Barcelona a primeros de mayo y convocó una reunión en un pinar de la montaña de San Pedro Mártir, en las inmediaciones de la ciudad. Franco se disponía a visitar Barcelona con motivo de la Feria de Muestras y había que dar una respuesta. Acudieron unos cincuenta hombres, entre ellos Sabaté, Domingo Ibars, Ramón Vila… los más destacados activistas. Se plantearon acciones puntuales, como la colocación de bombas en los consulados de Bolivia, Perú y Brasil -tres países que apoyaban la entrada de España en la ONU-, pero, sobre todo, aquel encuentro histórico sirvió para diseñar un levantamiento popular en Barcelona, algo como poner en pie un sueño.
Se fijó la fecha para diciembre, en torno a navidades; éste era el plan a seguir: Facerías, con sus hombres, se encargaría de asaltar la cárcel Modelo y liberar a todos los presos mientras Sabaté estrellaría un coche cargado de dinamita contra la Jefatura de Policía para dejarla convertida en escombros. Otro grupo irrumpiría en la sede de Radio Barcelona, desde cuyos micrófonos se daría lectura a un comunicado que incitara al pueblo a tomar la ciudad para liberarla, y, paralelamente, otros se encargarían de confiscar los talleres de Solidaridad Nacional y sacarían una edición con la cabecera de Solidaridad Obrera, el órgano informativo de la CNT hasta 1939. Massana y Ramón Vila se encargarían de aislar la ciudad a base de volar las líneas telefónicas y de alta tensión que la alimentaban. Así, Barcelona sería de nuevo, como en julio de 1936, territorio libertario.
Pero lo real fue que Franco llegó el 1 de junio, y la presencia en la Feria de Muestras de banderas de Francia, EE UU, Inglaterra y Alemania Occidental dejaba bien a las claras que el reconocimiento del franquismo por la ONU estaba a la vuelta de la esquina. Aunque la presencia del maquis libertario se dejó sentir, ya que, además de las explosiones en los consulados, una bomba dejó paralizada la central eléctrica La Afortunada, y Facerías, personalmente, voló varios camiones cisterna en unas dependencias de Campsa.
Antes de que llegaran las navidades, los libertarios vieron desvanecerse su sueño. No solamente no pudieron acabar con el franquismo, sino que fue el franquismo el que acabó con ellos. En aquel otoño-invierno de 1949, la resistencia libertaria fue aniquilada. Cayeron prácticamente todos los militantes del maquis, y los que no fueron muertos a tiros en la calle o ejecutados serían sentenciados a largas condenas. El exterminio se cerró el 14 de marzo de 1952 con el fusilamiento de cinco anarquistas en el Campo de la Bota, en el mismo lugar en el que, 50 años después, se levantarían las instalaciones del Fòrum. Y así se inició el largo túnel de los cincuenta.
Porque los años cincuenta fueron un túnel en la lucha libertaria. Desaparecidos los cuadros del interior, retirado Massana, su presencia se limitaba a pequeñas acciones esporádicas de escasa repercusión social. Facerías fue expulsado de la CNT por "moroso" y marchó a Italia, donde entró en contacto con jóvenes anarquistas de Grupos de Acción Proletaria con los que compartió adoctrinamiento teórico y prácticas en "expropiaciones", que llevaron a cabo en bancos y joyerías de Génova y Roma.
A Facerías se le pasó por la cabeza la idea de marcharse a Brasil, pero no podía resignarse a seguir en el empeño de luchar frontalmente contra el franquismo. En 1956 decidió volver a España; lo hizo con su viejo compañero Luis Agustín Vicente y un joven italiano, Goliardo Fiaschi. Los tres en bicicleta y mochila a la espalda. El 17 de agosto cruzaron la frontera con documentación falsa. Entraban en una España que nada tenía que ver ya con la de la posguerra: el aislamiento internacional había terminado, Franco ya estaba en la ONU y no cesaba de firmar pactos y alianzas con las potencias democráticas. Como dijo Churchill, "Franco puede ser un problema para los españoles, pero no lo es para Europa".
Llegaron a Barcelona el día 27 y se alojaron en una cabaña al pie del Tibidabo. Luis se fue a Sabadell a ver a un amigo y allí le detuvieron. El día 30, Facerías le dijo a Goliardo que tenía que ir a una cita en Barcelona y que, si a medianoche no había regresado, se marchara a Francia. Cogió su bicicleta y después un taxi para tomar precauciones antes de la cita, pero…
Su muerte, que fue silenciada por la prensa libertaria, pareció de alguna forma un anacronismo.
Un Siglo de Anarquismo |
El movimiento anarquista reunido en Amsterdam es básicamente un movimiento de mentalidad europea. El delegado de la Argentina es un italiano, porque la inmigración italiana al país sureño fue muy numerosa y ella, al lado de inmigrantes de otra procedencia, había constituido la Federación Obrera Regional Argentina (FORA). Pellicer Paraire, por ejemplo, era de origen español, y fue, durante un tiempo, un importante vocero del movimiento obrero anarquista argentino.
El delegado chino no pudo salir de París porque estaba enfermo. Y la delegación española no pudo llegar. Tarrida del Mármol, anarquista español divulgador del “anarquismo sin adjetivos”, no estuvo en Amsterdam. Sin embargo, el congreso tuvo una nutrida delegación rusa y debatió los detalles de la revolución rusa de 1905 donde el influjo anarquista fue muy importante.
Se examinaron en Amsterdam los problemas de organización que siempre han sido inherentes al movimiento anarquista, y, en el caso del congreso, el tema de anarquismo y sindicalismo planteado por Monatte y por Malatesta fue debatido exhaustivamente. También se estudio el tema antimilitarista diferenciando el antimilitarismo anarquista del antimilitarismo simplemente pacifista o burgués.
No fue sino hasta 1968 cuando el movimiento anarquista internacional volvió a reunirse, esta vez en Carrara (Italia), acto que fue saboteado por Cohn-Bendit y sus vándalos del movimiento 22 de marzo, calificando a los viejos anarquistas de carcamales, de momias, y otras lindezas semejantes; y a Domingo Rojas, hispanomexicano, que llevaba la representación de los anarquistas cubanos lo calificaron muy alegremente de “agente de la CIA”. Hoy, muchos de los delegados anarquistas a Carrara han desaparecido –creo que todos, si la memoria no me traiciona- mientras que el señor Cohn-Bendit disfruta de su poltrona de eurodiputado por Los Verdes germanos y anda hablando más pendejadas –como todo diputado que se precie- que un libro de primaria.
El movimiento anarquista ha tenido importantes victorias durante un siglo y derrotas dignas de destacarse. No cabe duda que en Rusia el anarquismo realizó acciones importantes aunque no pudo conformar una estructura organizativa cuyo arraigo permitiera compensar socialmente las aventuras bolcheviques. Volin, el escritor ruso de la revolución rusa, dice que el error de los anarquistas se basó en la sempiterna manía anárquica a la organización informal. Y, destacaba que si los anarquistas rusos hubieran tenido una organización anarcosindicalista quizá otro hubiera sido el desenlace ruso.
Realmente, usted no puede hacer un balance del movimiento anarquista de la misma manera que hace un balance de logros de un equipo de fútbol. El movimiento anarquista siempre estuvo conformado por mujeres y hombres de las clases sociales más bajas que rechazaban los postulados de la socialdemocracia marxista que, desde 1872, planteaba la incorporación del proletariado a lo que, por entonces, se llamaban “instituciones burguesas”, es decir, el parlamento. Pero todo eso ha cambiado cien años más tarde.
El gran logro del movimiento anarquista fue su contribución a la conformación de un vasto movimiento colectivista en la zona republicana durante la guerra civil española. Las diversas experiencias autogestionarias a lo largo de la geografía de la España republicana, impulsadas por el pueblo mismo, y con la vanguardia de activistas anarquistas, socialistas y comunistas fue, sin lugar a dudas, la primera victoria del anarquismo social. Duró poco ciertamente pero demostró que el anarquismo no era una idea superflua sino viva, y habitaba en el corazón de todos los pueblos macerados por las corrientes autoritarias y estatistas de larga data.
Sin embargo, de aquellos ensayos sólo hemos tenido análisis parciales o estudios rocambolescos, sin que las mismas entidades vinculadas al movimiento anarquista hicieran una autocrítica de sus errores en un proceso revolucionario cuyo costo en vida nadie ha sabido precisar. Quizá es que sea algo imposible explicar que la lucha entre la autoridad y la libertad es, después de todo, una lucha eterna y toma diversas formas a lo largo de la vida humana.
En América el movimiento anarquista siempre estuvo al frente de todas las iniciativas sociales contra todas las formas del despotismo y de la opresión. En la Revolución mexicana de 1910 el anarquismo tomó formas organizativas que han sido ampliamente estudiadas. Y hasta en las huelgas de las bananeras colombianas García Márquez, en “Cien años de soledad”, verá los síntomas de un mundo nuevo; en efecto, los anarquistas de la Federación obrera del litoral atlántico (FOLA) llevarían, al lado de otros agrupamientos, la lucha contra la explotación de los trabajadores.
También cabe destacar el accionar del movimiento anarquista combatiendo las dictaduras del cono sur americano. Muchos anarquistas ofrendaron su vida en aras de la libertad de los pueblos.
Los grandes problemas del movimiento anarquista, sin embargo, no se han resuelto. Quedan pendientes. El de la “responsabilidad orgánica” o disciplina interna del movimiento quizá sea el más grave de todos. Los maknovistas plantearon el tema durante su exilio en Paris. Y, las tendencias más individualistas los calificaron de “anarcobolcheviques” en una época en la cual ante el auge del estalinismo ya el bolchevismo era cosa del pasado.
Aunque soy personalmente partidario del plataformismo, como anarquista pienso que hay muchas cosas que pueden hacerse al margen de las entidades oficiosas del movimiento, el cual me parece que entra en una etapa en la cual repetirá los errores tácticos y estratégicos del período de 1877 a 1917. No creo que puedan evitarse por ningún congreso.
Un siglo después el movimiento anarquista, en lo más esencial de él, no reconoce los conceptos que se derivan de la imposición del estatismo a nivel planetario. Conceptos jurídicos la mayor parte de las veces. Si hace uso de ellos será por cuestiones circunstanciales del movimiento en muchos sitios. Pero el anarquismo será eternamente la negación de toda instancia de toma de decisiones por encima del libre acuerdo entre los interesados o sus delegados, rotativos y revocables siempre, de una democracia directa viva y en permanente transformación.
Qué le vamos a hacer, somos así. El que esté dispuesto a pasar una vida entera luchando contra gigantes que realmente son molinos de viento que nos acompañe.-
FLOREAL CASTILLAVenezuela, 24 de diciembre de 2006.
(Publicado originalmente en CeNiT, diciembre del 2006)
Surgen oradores improvisados que arengan a las masas: «¡Nos han vendido! ¡Tenemos que empezar por fusilarlos a ellos!».
La organización confederal no duda ni vacila. Todos están acordes: «Éste es el gobierno de la traición. ¡Hay que barrerlo!».
El nuevo Gobierno fracasa en todas partes. Los obreros se levantan airados contra el pastel que se prepara. Los facciosos se burlan de los ministros cuando les llaman por teléfono. El fracaso es terrible. Corre peligro la vida misma de los ministros.
Hay que darse prisa. A las tres horas de formar el Gobierno, Martínez Barrio presenta su dimisión...
Es la primera victoria del pueblo. Empieza a alborear el 19 de julio...
Los compañeros llevan dos noches sin dormir, pero nadie tiene sueño. El Comité de Defensa trabaja a la desesperada por organizarlo todo. Ya hace mucho que en torno a los cuarteles están montadas las guardias. Ya hace tiempo que se tomaron todas las entradas de Madrid. Ya hace horas que grupos de compañeros recorren las barriadas, estableciendo un contacto perfecto con la calle de la Luna. Pero aún no basta. Los compañeros carecen de armas. Los mejores militantes están en la cárcel...
Se ha formado un nuevo Gobierno. A su frente está Giral. Como ministro de la Gobernación, Pozas. Una visita, fructífera, sobre los presos. David Antona sale de la cárcel la mañana del domingo. Es el secretario del Comité Nacional. Pero aún quedan presos otros muchos, El propio Antona habla con el Gobierno la misma mañana del domingo. Un ultimátum: «Si no salen nuestros compañeros antes de tres horas, asaltamos la cárcel...».
Antes de las tres horas salen todos. (Entre ellos, hombres que mañana admirará el mundo. Uno, Cipriano Mera, aplastará las divisiones italianas en Guadalajara. Otro, Julio, será jefe de Brigada. Otro, Verardini, comandante de Estado Mayor. Y otros -López, Cecilio, González Marín, etc.-, figuras destacadas y sobresalientes en la marcha de la gran revolución española.)
Todavía faltan armas en el Parque de Artillería o no hay más que las de anoche, o no quieren darlas. Pero quedan, en cambio, las armerías. Los grupos no dudan un solo segundo. Una tras otra van siendo asaltadas todas las armerías. Es heterogéneo el material que se encuentra. Son, en su mayoría, escopetas de caza, revólveres viejos, cuchillos de monte... Escasea también la munición. Pero no importa. Un arma es un arma y la lucha ha comenzado ya.
Los demás partidos y organizaciones han imitado a la CNT en la requisa de autos. Están en mayoría, sin embargo, los que llevan los colores rojo y negro. En ellos, grupos de hombres, pistola en mano, que recorren Madrid, que cercan los cuarteles, que se disponen a la batalla. Todas las fuerzas de la guarnición están acuarteladas. ¿Sublevadas? Ni el ministro de la Guerra lo sabe. En los cuarteles no se puede entrar. De los cuarteles no dejan salir a nadie. Por teléfono se hablan de unos cuarteles a otros, entendiéndose con palabras previamente convenidas. En los guardias de asalto se puede confiar. En la Policía, muy poco. ¿ y en la Guardia Civil? El pueblo, nada. El ministro de la Gobernación, que es inspector general de la Guardia Civil, tiene la esperanza de conseguir que no se subleve...
Pero ya no es tiempo de cábalas. Ya han sonado los primeros disparos. Desde un convento de la calle de Torrijos se tirotea al pueblo. La gente reacciona rápida y violentamente. Pronto, con gasolina, se prende fuego a las puertas. La avalancha de obreros entra decididamente. Caen algunos. Pero a los pocos momentos han muerto todos los fascistas. La revolución ha conquistado unos cuantos fusiles. La reacción ha perdido su primer baluarte.
El Comité de Defensa se multiplica. A cada barriada se le ha encargado un objetivo concreto. Millares de compañeros -desarmados, en su mayor parte- vigilan los cuarteles de la Montaña, del Pacífico, del Conde Duque, de María Cristina, de la Batalla del Salado... Otros han cercado los cuartelillos de la Guardia Civil en las barria- das. No pocos han ido a luchar a Carabanchel, a Vicálvaro, a Getafe... En el Comité de Defensa todas son noticias alarmantes. Muchas de ellas carecen de fundamento. Otras son ciertas. Los compañeros entran y salen a todo correr, armados con todas las armas. Val, sereno, imperturbable, sin perder la cabeza un solo minuto, da constantemente órdenes...
Pronto se establece diáfanamente la realidad. En Madrid, abiertamente, sólo se ha sublevado hasta ahora el cuartel de la Montaña. Los demás, siguen cerrados a piedra y lodo. Pero, desde ellos, todavía no se tirotea a los trabajadores. En el cuartel de la Montaña, sí. Un grupo de obreros, que ocupaba un automóvil, ha sido acribillado a balazos. Una camioneta que volvía de La Playa ha sido agujereada por más de cien disparos. Entre los ocupantes del cuartel y los trabajadores que lo sitian, empieza duramente el combate.
En la Casa de Campo, en el puente de Segovia, al mando de Mangada, tres o cuatro mil hombres -socialistas, comunistas, anarquistas y republicanos- ultiman sus preparativos para marchar sobre Campamento. En el puente de Toledo, en Delicias, en el barrio de Usera, otros millares de hombres vigilan los caminos de Carabanchel y Getafe. Apresuradamente se han levantado parapetos y barricadas. Madrid está en pie de guerra. En la Puerta del Sol, en un amplio palacio, un hombre llama nervioso a unos teléfonos que no contestan. En el Palacio de Buenavista, casi abandonado por todo el mundo, otro hombre se llama ministro de la Guerra. y allá, escondidos en la calle de la Luna, tres hombres con mono de obreros, tres trabajadores que llevan varias noches sin dormir, organizan la defensa del pueblo y se aprestan a lograr el triunfo para la revolución. Los tres hombres -Val, Valle, Barcia- son el Comité Regional de Defensa del centro. A ellos no les falta ningún resorte. A ellos les siguen y obedecen millares y millares de obreros prestos a dar su vida por la libertad...
Barcelona ha triunfado hoy. Madrid templa sus nervios en esta noche tibia taladrada por el ladrido furioso de las ametralladoras. España vive una hora crítica. El día que amanece, será el más glorioso de la historia de Madrid, capital invicta de nuestra revolución...
Extracto de Madrid Rojo y Negro, libro de Eduardo de Guzmán
El Tribunal Supremo cree que "no existen nuevos elementos probatorios indubitados que puedan ser considerados suficientes para calificar como evidentemente erróneo" el fallo de la sentencia del Consejo de Guerra por la que el anarquista Salvador Puig Antich fue condenado a muerte y ejecutado en 1974.
Así se indica en un auto de la sala de lo militar del TS, en el que se deniega, por segunda vez, a los familiares de Puig Antich la autorización para interponer un recurso de revisión de dicha sentencia.
En la resolución notificada hoy, después de anunciarse el fallo el pasado 13 de junio, el Alto Tribunal indica que "tampoco en esta segunda ocasión (...) la Sala considera que se hayan aportado nuevos hechos o pruebas a ellos conducentes, distintas de las que ya conoció y enjuició el Tribunal sentenciador, con lo que quiebra en su misma base la acción revisora".
El auto cuenta con dos votos particulares discrepantes de los magistrados José Luis Calvo Cabello y Angel Juanes Peces, quienes sostienen que sí han quedado acreditados hechos nuevos.
Ajusticiado con el garrote vil
El barcelonés Puig Antich, un joven anarquista del Moviment Iberic Llibertari (MIL), fue ajusticiado por el método del garrote vil el 2 de marzo de 1974, tras ser condenado como autor de la muerte a tiros del subinspector de policía Francisco Anguas cuando supuestamente iba a detenerle por su presunta participación en el atraco a un banco de Barcelona.
La tesis que sostienen las hermanas del anarquista es que los disparos que mataron al policía el 25 de septiembre de 1973 no fueron efectuados por Puig Antich y que la muerte se produjo durante un tiroteo en el participaron otros miembros de las Fuerzas de Seguridad.
Las hermanas propusieron una prueba de reconstrucción infográfica del crimen imputado al joven que fue llevada a cabo por el TS el pasado 27 de abril, la cual, según el Supremo, no es una prueba nueva, ya que en la vista celebrada en 1974 "ya se utilizó un croquis o descripción de las acciones y posibles movimientos, siendo nuevo únicamente el soporte informático".
Respecto a las declaraciones de los doctores Ramón Barjau y Joaquín Latorre Martí, quienes aseguran que el cuerpo del agente presentaba al menos cinco orificios por impacto de bala y no tres como dice el informe oficial de la autopsia, la sentencia señala que de ellas "no se desprenden certidumbres plenas que puedan ser caracterizadas como nueva prueba determinante de un nuevo hecho".
Antes de jubilarse, el arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, quiere dejar huella. Él es el propulsor de un templo llamado Parroquia Santuario de los Beatos Mártires Valencianos, con el que pretende honrar la memoria de los valencianos muertos en la Guerra Civil "por el odio a la fe". Memoria histórica, aunque selectiva. La imponente iglesia se levantará sobre una antigua nave de hormigón de la industria química, cuenta con apoyo del Ayuntamiento y estará en una de las zonas con mayor proyección de la ciudad, cerca de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Algunos sectores ven en su demarcación una estrategia para que la iglesia venda su memoria al estilo de otros monumentos erigidos durante el franquismo.
El 11 de marzo de 2001 Juan Pablo II beatificó a 226 valencianos muertos en la guerra civil "por el odio a la fe", entre los que había sacerdotes, religiosos y seglares. Fue uno de los mayores actos de beatificación celebrado en la plaza de San Pedro de Roma y tuvo su origen en las causas iniciadas por el arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, considerado por los sectores menos integristas de la Iglesia valenciana como un hombre "con una cierta mentalidad nacionalcatolicista". Además, la diócesis de Valencia instruye la causa de canonización de otros 250 mártires, cuyo proceso abrió el arzobispo en junio de 2004.
Para honrar su memoria, y la de todos aquellos que murieron "en la misma persecución religiosa y fueron beatificados con anterioridad", el arzobispado construye un templo designado como Parroquia Santuario de los Beatos Mártires Valencianos y que, gracias al Ayuntamiento de Valencia, se ubica en una de las zonas con mayor proyección de la ciudad. Se trata de una de las antiguas naves de hormigón de la industria química Cross, en la avenida de Francia, que junto a otros solares destinados a uso escolar, le fue cedida al arzobispado por el Ayuntamiento presidido por Rita Barberá, del PP, a cambio del solar arqueológico de la plaza de L’Almoina, sobre el que se fundó la ciudad.
Este templo de 3.233 metros cuadrados, cuya primera fase de obras se encuentra a punto de concluir, contará con una torre campanario de 28 metros de altura y revestirá su cubierta con trencadís, un mosaico de azulejos similar al de los edificios de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, de Santiago Calatrava. Esta opción estética de los autores del proyecto, Vicente Ordura y Jaime Aloy, unida al hecho de que la parroquia se encuentra en el entorno de la Ciudad de las Artes y las Ciencias y que la estructura de la nave de la Cross guarda una cierta familiaridad con las formas de Calatrava, convierte visualmente al templo en un apéndice del complejo turístico.
Las similitudes han despertado inquietud en algunos sectores de la ciudad, a los que no se les escapa una estrategia que recuerda a la del general Francisco Franco, que situó el Valle de los Caídos en la ruta de El Escorial para convertirlo en un mismo paquete turístico.
La nave de Cross se encuentra además en la zona de expansión de Valencia, el nuevo barrio del Grau, por el que transcurrirá el circuito urbano de Fórmula 1 de Bernie Ecclestone y cuyo planeamiento urbanístico será diseñado por los estudios de los arquitectos Jean Nouvel y Volkwin Marg (GPM). La zona cuenta con una superficie de unos 370.000 metros cuadrados. Unirá la ciudad con la fachada litoral, la dársena y el paseo marítimo.
Las facilidades concedidas por el Ayuntamiento de Valencia al proyecto de honrar la memoria de los muertos en el bando nacional chocan con los impedimentos que el Consistorio ha puesto para parar las obras de construcción de nichos sobre una fosa común del cementerio de Valencia en la que, según el Fòrum per la Memòria Històrica del País Valencià, hay enterrados cientos de personas que fueron ejecutadas tras la guerra civil. Las obras sobre la fosa común fueron paralizadas cautelarmente por un juzgado, que finalmente dio la razón a esta asociación. El Ayuntamiento, por ahora, ha abandonado la intención de construir los nichos.
La parroquia santuario impulsada por García-Gasco, que dejará el cargo en breve por la jubilación, dispondrá de una capilla para culto diario y dispondrá de un aforo para 847 personas sentadas y será presidido por una imagen de San Vicente Mártir y otra de la Virgen de los Desamparados, junto con una reproducción de la medalla conmemorativa de la beatificación de los mártires en 2001.
Según informaron fuentes del alto tribunal, la Sala de lo Militar decidió ayer desestimar el recurso de súplica presentado por la familia de Puig Antich contra el auto que denegó la práctica de estas nuevas pruebas. Salvador Puig Antich, un anarquista barcelonés del Moviment Ibéric Llibertari (MIL), fue ajusticiado por el método del garrote vil el 2 de marzo de 1974, tras ser condenado como autor de la muerte a tiros del policía Francisco Anguas cuando supuestamente iba a detenerle por su presunta participación en el atraco a un banco de Barcelona.
El pasado 20 de marzo, el Supremo desestimó la práctica de dos nuevas pruebas solicitadas por las hermanas del anarquista al considerar que éstas son «irrelevantes» y «no añaden nada nuevo a las ya practicadas en su día». También rechazó el acceso al documento original de la autopsia.
En la declaración que el doctor ha prestado como testigo, en el procedimiento abierto para determinar si se autoriza a las hermanas de Puig Antich a presentar un recurso de revisión contra la condena a muerte del anarquista , consta que el cuerpo del policía "presentaba al menos cinco orificios por impacto de bala, dispuestos en alineación y a modo de ráfaga, en sentido ascendente a partir del muslo derecho hacia abdomen y hemitórax izquierdo".
El doctor Latorre, que el 25 de septiembre de 1973 tenía como médico adjunto a Ramón Barjau, explicó que Anguas llegó ya cadáver al hospital y que ignora por qué se le practicó la autopsia en una Comisaría y no en el Instituto Anatómico Forense que se encontraba en otra plante del propio hospital, pero que no recuerda ningún caso similar.
En cuanto al número de impactos que presentaba el cuerpo (principal argumento de la familia de Puig Antich para pedir la revisión de la condena), el testigo dijo recordar que días después de atender a Puig Antich, quien también resultó herido, vio que la prensa contaba que el policía presentaba tres impactos de bala, cuando él había visto al menos cinco, por lo que él "consideró que se había tergiversado la realidad de los hechos , lo que calificó entonces de ’alcaldada’".
A preguntas del fiscal Fernando Herrero-Tejedor, Latorre dijo que las heridas del muslo que presentaba Anguas "sólo serían mortales en la hipótesis de que hubieran afectado a la femoral", y que "las dos heridas objetivamente más graves con consecuencias previsiblemente mortales eran las localizadas en el esternón y en la tetilla izquierda". Pruebas para decidir
La Sala de lo Militar del Tribunal Supremo decidió el pasado 25 de octubre retrasar su decisión de si autoriza la presentación de un recurso de revisión contra la sentencia que condenó a muerte a Puig Antich hasta tomar declaración a varios testigos propuestos por la familia.
Desde que las hermanas del anarquista catalán solicitaron la revisión del caso, el Supremo ha rechazado varias pruebas propuestas , como la toma de declaración del abogado que defendió a Puig Antich en su proceso o del médico que atendió en el hospital a los heridos en el tiroteo por el que se le condenó.
En cambio, el pasado mes de abril, sí realizó una prueba pericial de reconstrucción infográfica del crimen imputado al anarquista catalán, que había sido solicitada por la familia.
Esta prueba consistía en una reconstrucción mediante procedimientos infográficos del enfrentamiento armado mantenido entre Puig Antich y la Policía, en el que resultó muerto el subinspector Francisco Anguas. Con ella se trataba de demostrar que el condenado no pudo ser el autor de los disparos que mataron al policía.
La Sala actuó conforme al artículo 957 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que establece que, de existir dudas razonables en torno al caso, pueden prácticarse pruebas antes de que se tome la decisión sobre la admisión a trámite del recurso, algo similar a lo que ocurrirá con los interrogatorios ahora acordados.
Puig Antich fue condenado a muerte por un Consejo de Guerra el 8 de febrero de 1974, resolución que fue confirmada el 11 de febrero del mismo año por el Consejo Supremo de Justicia Militar. Fue ejecutado mediante garrote vil el 2 de marzo de 1974. 20 años después, en 1994, sus hermanas solicitaron por primera vez la revisión de su caso, y el Supremo lo denegó.
El recurso de revisión es de naturaleza extraordinaria y sólo se realiza cuando aparecen nuevos hechos o pruebas que contradigan la sentencia impugnada.
Su excremencia Francisco Franco continuará siendo “alcalde de honor a perpetuidad” de Salamanca. El Partido Popular rechazó en el ayuntamiento de dicha localidad que se retirase al dictador ese título y la Medalla de Oro de la ciudad; no sólo no permitió debatir el tema sino que ni presentó ningún argumento para su negativa. Ni falta que hace: son unos fascistas. Punto.
La propuesta fue llevaba al pleno por el PSOE con la cutrez que le es habitual. Entre declaración y declaración del tipo “esto es inadmisible en una corporación democrática”, este partido pedía la retirada de títulos a Franco porque en 1982 el ayuntamiento nombró a Juan Carlos de Borbón “alcalde vitalicio y exclusivo”.
¡Qué terrible preocupación el que la exclusividad del título concedida al rey choque con la entregada a su antecesor en la jefatura del Estado! Sea como sea, parece ser que el cargo honorífico salmantino lo tiene que ocupar un militar que se apropie de dicha jefatura de forma impositiva.
El titulillo al rey fue entregado por el PSOE, entonces en el gobierno salmantino y contó con el apoyo de la UCD y del… PCE. En los 12 años que estuvo en la alcaldía no movió un dedo para subsanar lo que ahora solicita para joder al PP sabiendo que no ha de prosperar.
Pero regresemos con los pepes… no es lo más preocupante que haga estos guiños para ganarse el apoyo de la extrema derecha sino que en verdad funcionen y que cada vez más personas añoren una bota militar pisándoles la cabeza. Teóricamente, acciones como esta del PP en Salamanca le deberían ser contraproducentes ya que muestran su verdadero rostro pero no es así: los simpatizantes derechistas están endureciendo sus posturas.
Y desde luego, uno de los sitios donde el enroque pepero es más evidente es en la ciudad del Tormes. Basta recordar la polémica conocida como los papeles de Salamanca y que recientemente se negaron en un pleno a rehabilitar a Miguel de Unamuno. En su día, hasta la mujer de Francisco Franco intercedió a favor de éste para que no lo fusilaran aunque sólo fuera por la mala imagen propagandística que ello provocaría; hoy en el supuestamente democrático PP no intercede nadie.
Sabemos que no se construye futuro sobre cimientos firmes olvidando el pasado (olvido al que se apuntaron alegremente todos los partidos de la izquierda parlamentaria para acoplarse al nuevo poder), y que “nuestra democracia” no será tal, entre otras muchas cosas, hasta que se reconozca oficialmente nuestro pasado ignominioso, se haga justicia y se repare la deuda con las víctimas (huyendo de las equidistancias, de valorar por igual o de dar “una de cal y otra de arena”).
Sabemos del peso (hecho de miedos, silencios, manipulaciones y confusiones) que el franquismo ha dejado en las mentalidades de las personas de varias generaciones (tanto de izquierda como de derechas), y en el funcionamiento actual de muchas instituciones (la Iglesia, la monarquía...), partidos políticos, organismos (...Fundación Francisco Franco...) y aparatos mediáticos (véase por ejemplo el apoyo editorial al revisionismo franquista).
Sabíamos también, por todo ello, que no cabía esperar gran cosa de la Ley de Memoria Histórica que el gobierno del PSOE estaba gestando (prevista para 2004 y retrasada en varias ocasiones) acuciado por numerosos colectivos para la recuperación de la memoria histórica y de víctimas del franquismo, así como de asociaciones internacionales de derechos humanos (Amnistía Internacional, Equipo Nizkor...), incluso por organismos internacionales (como el Departamento de Desapariciones Forzadas o Involuntarias de la onU, o el propio Parlamento Europeo), y que de hacer algo sería debido a la presión y al ánimo de rentabilizar electoralmente estas “preocupaciones”.
¡Y así ha sido!, una vez más (y ahora ya no caben más oportunidades, excusas, esperas) los que nos gobiernan no han estado a la altura de las circunstancias, no han tenido la clarividencia y valentía suficiente para cerrar el eterno capítulo supurante de nuestra historia, ofreciéndonos más de lo mismo...PARA ESO NO HACE FALTA NINGUNA LEY.
El anteproyecto de ley: “por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura”, que comienza con una alabanza al modelo de transición (sin ninguna crítica) y que no menciona ni una sola vez el golpe de estado de 1936, NO SIGUE LAS NORMAS INTERNACIONALES DE DERECHOS HUMANOS al trasladar la responsabilidad del Estado a las asociaciones y particulares (que recibirían subvenciones para desarrollar labores como la localización y exhumación de las más de 800 fosas comunes que siembran España...dentro del contexto histórico y no del judicial como sería obligado), proponiendo meras medidas de carácter asistencial cuando no de simples RECOMENDACIONES.
No sólo NO ANULA las sentencias franquistas (repletas de irregularidades jurídicas) sino que equipara víctimas con verdugos (“cualquiera que fuera el bando”, art. 2) optando por el “divide y vencerás” cuando propone la posibilidad de obtener una “Declaración de reparación y reconocimiento personal” (art.4) que INDIVIDUALMENTE deberá ser solicitada a la Comisión Interministerial para que, a través de un Consejo, resuelva publicándolo en el Boletín Oficial del Estado. En definitiva, algo muy parecido a las “solicitudes de depuración del expediente” que durante el franquismo realizaron los Juzgados de Revisiones del Ministerio de Educación Nacional para volver a habilitar a maestrxs depurados.
Para rizar el rizo las solicitudes tendrían un plazo de 1 año para ser presentadas con la documentación precisa (documentación que dado el estado de los archivos y su difícil acceso, en un país como el nuestro sin una ley de archivos y con una normativa de 1901 que los rige, lo hace imposible en muchos casos), y de ninguna manera serviría “para que se reconozca cualquier tipo de responsabilidad patrimonial del Estado” (art. 7.2), sin crear una oficina de información de desaparecidos ni una Fiscalía especial para obligar a las distintas administraciones públicas a facilitar documentos, información sobre fosas...(por ejemplo a la manera que el franquismo llevó a cabo desde la llamada Causa General).
Las compensaciones económicas a las víctimas, que se plantean como nuevas o ampliación de las existentes, se presentan una vez más bajo el paraguas de las medidas puntuales y restrictivas en donde las compensaciones no se deben a la condición y reconocimiento de víctima sino como concesión administrativa, sin ser proporcionales al daño infringido y sin buscar responsables (impidiendo hacer oficialmente público los nombres de los responsables de la represión -art.7.3- cuando según la normativa vigente el secreto documental sólo llega a los 50 años).
Y nosotrxs nos preguntamos: ¿dónde está la devolución del patrimonio incautado a particulares y colectivos? (el de CNT, valorado en más de 150 millones euros, sólo ha sido devuelto en 30 años de “democracia” en un ridículo porcentaje, recibiendo la UGT 60 veces más: el uso de la memoria histórica no para reparación y justicia sino para uso político); ¿dónde está el reconocimiento y compensación a los guerrilleros antifranquistas, a los asesinados por la policía hasta 1980 (la compensación económica llega sólo hasta 1977); dónde la compensación por parte del Estado y las empresas beneficiadas por el trabajo esclavo de los presos políticos?; ¿dónde la condena firme de la apología del franquismo (y su inclusión en el sistema educativo)?; ¿se seguirá ofreciendo subvenciones públicas a aquellos colectivos e instituciones que hacen apología de la dictadura?.
Con todo, de lo más cínico y rechazable del anteproyecto es la justificación de acudir exclusivamente a la memoria individual y familiar negando una memoria colectiva (para eso no hace falta ley) que es tildada de “supuesta memoria” (Exposición de Motivos), cuando una de las reclamaciones principales de las distintas asociaciones y colectivos es la necesaria socialización de la historia, en aras de la justicia y la reparación, y como todas las leyes internacionales de derechos humanos exigen. ¿Qué es eso que no es tarea del legislador implantar una “determinada memoria histórica”, tal vez se refiere a los conceptos de nación, nacionalidad, españoles...que aparece haciendo referencia a una “determinada memoria histórica” a lo largo de toda clase de legislaciones?.
Y ¿cómo hablar de “educación en valores” cuando la condena de crímenes es condición previa para no repetirlos e instrumento fundamental para la educación en esos valores?; ¿cómo hablar de “educación en valores” cuando el gobierno NO HA FIRMDADO aún el Convenio para la Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y Lesa Humanidad de la onU; cuando mantiene una política de “palos de ciego” en relación a la recuperación de la memoria histórica, reuniéndose con la Falange, haciendo desfilar con el mismo valor a un resistente republicano y liberador de París con un divisionario de la Azul, acudiendo presto a la inauguración de un museo sobre el militar genocida (en España y Marruecos) Mizzian, apoyando la construcción de un hotel de lujo en Casas Viejas (Cádiz) con el reclamo de la matanza de jornaleros de 1933, concediendo el Premio Príncipe de Asturias 2005 a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl (carceleras de las presas políticas)?; ¿cómo hablar de “educación en valores” cuando se nombra comisario provincial de Tenerife a A. Gil Rubiales (condenado en 1989 por Tribunal Supremo por torturar hasta muerte a J. Arregui), y cuando se soportan las denuncias de la Coordinadora para la Prevención de la Tortura (que para 2005 aportan 598 casos en España)?.
Si alguna virtud tiene este anteproyecto es mostrar claramente el patético modelo de transición y por extensión el de cuestionar nuestro presente, teniendo el honor de tener a TODOS EN CONTRA: a las numerosas asociaciones y colectivos, que no han sido tenidos en cuenta a la hora de ser informados de la características y evolución del anteproyecto, cuando en la Exposición de Motivos se reconoce que surge para dar “definitiva respuesta a las demandas de esos ciudadanos” porque “se trata de peticiones legítimas y justas”...SIN COMENTARIOS.
Pero lo importante ahora es que lxs nietxs, biznietxs, hijxs conscientes y protagonistas de aquellas épocas mantengamos las reivindicaciones y las luchas, que ningún colectivo se acoja a las distintas subvenciones que terminen legitimando esta futura ley... y que no compren nuestro silencio de esa manera... con cuatro duros, con una medallita al Mérito Civil (art. 21), o con un sellito conmemorativo (Ley 24/2006 por la que se declara 2006 Año de la Memoria Histórica)
El Tribunal Supremo (TS) denegó ayer a los familiares de los anarquistas Francisco Granado --extremeño natural de Valencia del Ventoso-- y Joaquín Delgado la autorización para interponer recurso de revisión de la sentencia, dictada por un consejo de guerra en 1963, por la que ambos fueron condenados a muerte y ejecutados durante la dictadura franquista. Así lo acordó la sala de lo militar del Alto Tribunal por tres votos a dos, según informaron fuentes de este órgano judicial, que indicaron que en su momento se redactará la correspondiente resolución, respecto de la que han anunciado voto particular discrepante los magistrados José Luis Calvo y Angel Juanes, expresidente del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura.
La decisión se toma un día antes de que la Ley de la Memoria Histórica se enfrente a las enmiendas a la totalidad con texto alternativo que han presentado ERC e IU-ICV, grupos que no comparten el proyecto de ley presentado por el Gobierno por considerar que el texto no contempla la opción de revisar o anular, con valor jurídico, los juicios sumarísimos del franquismo. En esa situación se encuentra el caso de Granado y Delgado, condenados a garrote vil por un atentado que no cometieron y que en 1996 reconocieron los también anarquistas Antonio Martín y Santiago Hernández.
"Consideramos que hay base para la revisión"
Angel Juanes MAGISTRADO DEL TRIBUNAL SUPREMO.
Frente a la consideración de la mayoría de los magistrados de la Sala Quinta, Sala de lo Militar, del Tribunal Supremo de que no se dan los requisitos necesarios para permitir la interposición de un recurso de revisión de la sentencia de 1963 por la que fueron condenados a muerte los anarquistas Francisco Granado y Joaquín Delgado, los otros dos magistrados de la Sala sí consideran que hay justificación para permitirlo.
"Nosotros entendemos que hay base para permitir plantear la demanda de revisión, y por ello hemos anunciado nuestro voto particular", señaló a EL PERIODICO el magistrado Angel Juanes, en nombre también de José Calvo, magistrado que comparte su apreciación.
Juanes, con quien este diario contactó ayer por teléfono, matizó que tanto él como José Calvo son partidarios de conceder la autorización para que se plantee el recurso de revisión, en virtud, señaló, del derecho de la tutela judicial efectiva, "manteniendo que había, en principio, y sin prejuzgar el contenido de la sentencia en el sentido de que fueran ellos o no los responsables, base suficiente para ello".
Este, según concretó el magistrado, es el argumento principal de su voto particular, al que se unirán otros pormenorizados y más concretos una vez que la mayoría de la Sala redacte su voto en contra. "Nuestro argumento principal es el estimar que hay base suficiente para permitirla, pero hasta que no se redacte el voto de la mayoría con sus argumentos no podemos concretar con los que vamos a contrarreplicar".
Los otros Sacco y Vanzetti
Los anarquistas Granado y Delgado fueron ejecutados a garrote vil en 1963 tras ser acusados de un atentado que no cometieron Hoy, 43 años después, sus familias reclaman justicia.
Cuarenta y tres años después de su muerte, la lucha sigue. La familia del anarquista extremeño Francisco Granado mantiene su demanda ante el Estado: la reparación moral, social y económica de su muerte por haber sido ajusticiado, sin pruebas, durante el régimen franquista. Una historia similar a la de Sacco y Vanzetti, protagonistas de uno de los casos más sonados de la historia judicial de los Estados Unidos. Estos dos inmigrantes italianos fueron acusados del asesinato de un cajero y de un vigilante y del robo de más de 15.000 dólares en una fábrica de zapatos de South Braintree (Massachussets) el 15 de abril de 1920. En agosto de 1977, el gobernador de Massachussets, Michael Dukakis firmó una declaración en la que reconocía los errores cometidos durante el juicio y afirmaba su inocencia.
La de Granado y Delgado es también la crónica de un crimen legal. Estos dos anarquistas fueron ajusticiados sin pruebas durante la dictadura franquista, al ser considerados los responsables de la colocación de dos bombas, en el centro de Madrid, en 1963. En el atentado hubo 21 heridos, 28 según la prensa del momento.
Años de lucha
Francisco Granado nació en Valencia del Ventoso (Badajoz), en octubre de 1935. Pilar Vaquerizo, su viuda, sigue reclamando justicia. En colaboración con la ¿¿Confederación General del Trabajo (CGT)?? |:o, (eso pone al menos en El Peridico), mantiene abierto un frente de lucha para exigir que se le reconozcan los derechos concedidos a los expresos y represaliados políticos del franquismo.
Pilar reside en Quillan, una pequeña localidad francesa próxima a la frontera española, en donde se instaló con sus tres hijos pequeños después del asesinato de su marido, desde allí se ha dedicado a "pelear con la vida" para sacar adelante sola a su familia. Allí sobrevive con la paga que recibe del Estado francés a través del Fondo Nacional de Solidaridad, aunque no duda en tener que regresar a España para exigir que la justicia reconozca la muerte de estos dos inocentes. En una de sus visitas, la viuda del anarquista extremeño declaró: "Sólo quiero que la Justicia reconozca que mató a dos inocentes".
En los últimos años, los familiares de estos dos anarquistas, ejecutados mediante garrote vil, mantienen ante la justicia un litigio contra el Estado para lograr el reconocimiento del error judicial que supuso la sentencia del Consejo de Guerra que les condenó a muerte en 1963. Tras pasar por el Tribunal Supremo, el Constitucional devolvió el asunto al alto tribunal para considerar la revisión de su condena.
Un proceso rápido
Granado y Joaquín Delgado, en tan sólo 17 días, fueron detenidos, juzgados, condenados y ejecutados. Treinta y cinco años después de su muerte, en 1988, los verdaderos autores de la colocación de los explosivos en Madrid decidieron presentarse en público para contar lo ocurrido, hacer justicia y recuperar la memoria de los dos ejecutados. La confesión de Antonio Martín y Sergio Hernández permitió a las familias de Granado y Delgado iniciar, ese año, un periplo judicial exigiendo la revisión de la sentencia que les condenó a muerte.
Para las familias, la decisión de las autoridades franquistas pretendía amedrentar, con la mayor publicidad posible, a la sociedad española. A pesar de la falta de pruebas en el enjuiciamiento, los afectados lamentan la amnesia y el silencio de la administraciones, una vez superada la transición democrática. Hoy, la lucha sigue.
DEL RECUERDO A LA INDOLENCIA
En la localidad pacense de Valencia del Ventoso, municipio donde pasó su infancia y parte de su juventud, la figura de Francisco Granado oscila entre los esfuerzos de unos por rescatar su memoria y los de otros, por desvincularlo de la localidad. En este sentido, el alcalde de la población, Inocente Costo (PP), rehusó ayer realizar una valoración sobre el caso y afirmó que él siempre ha intentado mantener al consistorio al margen de ese episodio de la historia franquista. "Los únicos actos que se han organizado han sido por parte de la familia, que es la que se ha movilizado para revisar el caso y que incluso ha pedido que se le ponga su nombre a una calle", explican en el municipio, que durante los últimos años ya ha sido sido escenario de diferentes actos de homenaje.
PARA SABER MAS SOBRE ESTE CASO:
http://www.cnt.es/extremadura/index.php?id=18
http://www.cnt.es/extremadura/index.php?id=260
El Gobierno ha cambiado de criterio y ahora se muestra dispuesto a abordar la revisión de los juicios del franquismo en la Ley de Memoria Histórica que empezará a discutirse a finales de febrero próximo en el Congreso. Sería una revisión sólo a efectos de reconocimiento "simbólico y moral", por tanto, sin consecuencias jurídicas. Habrá enmienda del PP, pero los populares intervendrán con intenciones bien distintas. Su objetivo es que, simplemente, no haya ley.
El Grupo Socialista empezará la negociación tras ese debate y confía en un acuerdo con las tres formaciones durante el trámite en comisión. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quiere que su grupo acuda a esa negociación "con mano tendida" a todos los grupos, incluido el PP.
De momento sólo hay insatisfacción en torno a la Ley de Memoria Histórica. Para la izquierda y los republicanos, el Gobierno se ha quedado corto en el reconocimiento de las víctimas del franquismo. A la decepción se unen todas las asociaciones relacionadas con la defensa de los represaliados por la dictadura. El PP, por su parte, sostiene que los españoles "no quieren hablar ni de Franco ni de la República", según el líder del PP, Mariano Rajoy. Además, con esta ley el PP trata de confrontar la etapa del actual Gobierno socialista con la del consenso durante la transición democrática.
Socialistas, IU y ERC comenzarán a negociar discretamente a partir de enero. En febrero se conocerán las enmiendas de cada grupo, las propias y las pactadas entre ellos, y empezará a desarrollarse el trabajo en comisión, ya con luz y taquígrafos. De momento, el PSOE prevé presentar sus propias enmiendas, al haber detectado en el texto legal carencias y necesidad de ajustes.
Los socialistas quieren precisar al máximo su voluntad de "ajustar deudas con la historia sin romper las bases de convivencia y los principios de reconciliación y perdón que presidieron la transición a la democracia", señala Jáuregui.
Fórmula por determinar
No habrá rectificación, pero sí un gesto de acercamiento. El Gobierno y el Grupo Socialista se plantean con seriedad la posibilidad de "abordar la revisión de esos procesos judiciales del franquismo, sólo si tal revisión tiene efectos simbólicos y morales para declarar solemnemente que las condenas fueron totalmente injustas", informan interlocutores de la negociación. La fórmula está "por determinar", informan las mismas fuentes.
En todo caso, se descarta expresamente la anulación de los juicios, es decir, su "revocación", por el "estallido jurídico" que provocaría y las consecuencias que traería. "¿Se abrirían vías de reclamación y también incluso de persecución penal a los juzgadores...?", se preguntan esas mismas fuentes. El Grupo Socialista considera que, seguramente, "sería de justicia" hacerlo, pero podría poner en cuestión todo el entramado de seguridad jurídica de 40 años de dictadura.
Para afianzar esta tesis de no remover la arquitectura jurídica del franquismo se ha tomado en consideración una sentencia del pasado 21 de septiembre por la que el Tribunal Superior Militar deniega el recurso de revisión contra el consejo de guerra que condenó a muerte al ex ministro anarquista de la República Juan Peiró Belis, el 21 de julio de 1942 en Valencia.
La resolución se basaba en que "producido el Glorioso Movimiento Nacional", el condenado formó un comité revolucionario que, "si bien no ha podido precisarse que lo presidiera, se le considera responsable directo de los asesinatos [que cometió]". La sentencia del Tribunal Superior Militar desestima la revisión (y por lo tanto la anulación) de la condena a muerte solicitada por sus hijos, por la ausencia de nuevos elementos de prueba "que evidencian la inocencia del condenado".
Zapatero y la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, que es quien ha conducido la tarea de escuchar cientos de testimonios y estudiar miles de documentos antes de la elaboración del proyecto de ley, pretenden afrontar ahora la negociación con espíritu de "mano tendida" a todos los grupos y, desde luego, al PP.
En la discusión parlamentaria del próximo jueves, IU y los republicanos escucharán del PSOE, a través de Jáuregui, el recordatorio de lo que ya se ha hecho en favor de los que sufrieron el levantamiento franquista contra la legalidad republicana. Desde hace 30 años, todos los Gobiernos se han ocupado de las víctimas de la dictadura, dirá el PSOE.
Tampoco se trata de hacer una ley de memoria histórica colectiva, sino de reconocer el derecho de los ciudadanos a la reparación de su memoria personal y familiar, "sin ira y sin afanes vengativos".
10 de diciembre de 2005
Basiliso Serrano Valero, El Manco de La Pesquera, volvió a su pueblo, ese mismo día se celebró la I Jornada de Homenaje.
La Jornada terminó con las siguientes palabras: " así que de ahora en adelante de nosotros depende el ir recuperando los pedazos de esta historia, que también es nuestra historia para que se conozca, se transmita y nunca más se vuelva a perder en el tiempo.". Con ese mismo objetivo de que su historia no se olvide, el 9 de diciembre de 2006 se celebrará en La Pesquera la II Jornada de Homenaje al mítico guerrillero antifranquista.
La Jornada tendrá tres actos: a las 11 h. tendrá lugar acto en la tumba de Basiliso en el Cementerio de La Pesquera, una ofrenda floral. También en homenaje a los guerrilleros y enlaces enterrados en este Cementerio se guardará un minuto de silencio. Posteriormente en el Centro Social de La Pesquera, a las 11:30 h. se celebrará una charla-coloquio sobre El Manco de La Pesquera, la Guerrilla y la Memoria, y a las 17 h. la presentación del documental "Un día para la Historia: 10 de diciembre de 2005" que describe como se produjo el regreso de Basiliso Serrano a La Pesquera. < script>< /script>
En la charla-coloquio participaran: el historiador e investigador sobre la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón, Salvador F. Cava. También el autor del libro "Los maquis ¿Por qué hasta 1952?", Manuel Navarro. Personas que hicieron posible que Basiliso Serrano volviera a La Pesquera en 2005: Matías Alonso, Concejal del Ayuntamiento de Valencia, y Carmen Ferrer, Concejala de Cultura del Ayuntamiento de Paterna. Además de contar con la presencia de Pedro Peinado, Presidente de La Gavilla Verde, y de intervención de Familiares. La charla se iniciará con la presentación de la Jornada por parte de María Jesús Martínez, Diputada Provincial de Cuenca.
La presentación del documental se realizará a cargo de su autor, Óscar Serrano. Además se proyectará dicho documental.
Un año después de su exhumación en el Cementerio de Paterna, su figura sigue más presente que nunca, por ser nobles los ideales a los que él dio su vida. Murió donde mueren los valientes, donde, los que temen la libertad, le revientan las tripas a la utopía.
Su pueblo no lo olvida, donde uno se encuentra con la memoria colectiva, la de aquellos que le admiraron y aquellos que le persiguieron. Honramos al hombre, a Basiliso Serrano, a uno y a todos los que lucharon en los tiempos difíciles.
Información de las jornadas: http://www.elmanco.es.kz/
La devolución del Patrimonio Sindical Histórico, aunque iniciado en 1986, se reactivó a raíz del Real Decreto-Ley 13/2005, de 28 de octubre, con el que se pretendía cerrar de una vez un proceso que llevaba abierto 20 años. Desde que el pasado 31 de enero se cerrara el plazo para la presentación de expedientes, la Administración ha venido revisando los mismos y hace ahora una primera devolución correspondiente a los expedientes ya tramitados.
Durante estos meses de intenso trabajo, la CNT ha venido mostrando públicamente su disconformidad con los criterios que desde la Administración socialista se vienen aplicando para la devolución del Patrimonio, hasta el punto de que el pasado mes de septiembre llegó a calificar el proceso como “un insulto a la memoria histórica”, pues es sorprendente que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, en el año dedicado a la ‘Memoria histórica’, considere que la legalidad republicana dejó de existir a partir de septiembre de 1936, fecha a partir de la cual únicamente tiene validez la legalidad franquista.
Pero este es sólo un aspecto de este complejo proceso. CNT ya ha informado en otras ocasiones de cuáles son esos criterios que, a juicio del sindicato, se vienen aplicando:
§ Las valoraciones de los inmuebles que se compensan son muy pequeñas.
§ Los requisitos para reintegrar los inmuebles en vez de compensarlos son muy exigentes, de manera que inmuebles inmensos que tienen un alto valor económico y sentimental para las organizaciones obreras son compensados por unas cifras ridículas y pasan a engrosar el patrimonio del Estado, cuando deberían ser reintegrados en propiedad a las organizaciones sindicales históricas.
§ No se compensa todo lo que se incautó a las organizaciones obreras sino aquella parte de lo incautado que tuvo como destino la Delegación Nacional de Sindicatos Franquista, como si la injusticia de la incautación dependiera del departamento franquista al que fuera a parar el bien.
§ En las cuentas bancarias se toma el valor más pequeño posible. Así, la política monetaria del bando nacional causó estragos en la peseta republicana. Ahora el Gobierno toma como referencia la peseta republicana minorada con los efectos de esos estragos y además no coge la fecha de incautación como referencia para su actualización sino la de enero de 1940. Eso significa una minoración de las compensaciones de millones de euros.
§ Muchos organismos de la República vinculados con las organizaciones sindicales a los que se les incautaron sus fondos y que engrosaron las arcas del Estado franquista (colectividades, Controles obreros, industrias socializadas, cooperativas, etc.) no son reconocidos para ser compensados. Se aduce que los bienes adquiridos en tiempo de guerra no se compensan. Sin embargo, decenas de disposiciones franquistas de ese mismo período (Decreto de ilegalización de partidos y sindicatos e incautación de sus bienes, Decreto ley de inutilización de los billetes republicanos, Ley del bloqueo del dinero ingresado en bancos en la zona republicana, Ley de desbloqueo que penaliza la peseta republicana, etc.) son aplicadas a rajatabla como una legalidad perfectamente válida.
Todo este conjunto de criterios hacen que este proceso sea una tomadura de pelo a la memoria histórica. Esa reparación histórica se queda en una pose periodística del gobierno y unas bellas palabras en el preámbulo de la ley.
A la CNT le quedan todavía muchos expedientes que resolver. Vamos a seguir aportando documentación y argumentos para que cambien estos criterios. Pero la actitud del Gobierno hace que este proceso desemboque en un proceso judicial inminente donde habrá que dirimir esa disparidad de criterios.
Lo que pudo ser una mínima reparación histórica puede quedar en otra palada de tierra más para dejar bien enterrada la memoria de aquellos luchadores antifascistas que forjaron ese inmenso patrimonio histórico.
La Sala entiende que no es posible la revisión por no existir nuevos elementos de prueba que acrediten el error del fallo. Peiró fue una relevante personalidad de la CNT en la Segunda República, que ocupó, entre otros puestos, el de ministro de Trabajo con el Gobierno de Francisco Largo Caballero. Fue condenado a muerte porque "producido el Glorioso Movimiento Nacional", formó en Mataró un comité revolucionario que, "si bien no ha podido precisarse que lo presidiera, se le considera responsable directo de los asesinatos que se cometieron".
Los magistrados Ángel Juanes y José Luis Calvo discrepan de la decisión por entender que el Bando de la Junta de Defensa Nacional de 28 de julio de 1936 que declaró rebeldes a los que se alzasen contra el Movimiento infringió la legalidad y el único delito vigente entonces era el de rebelión contra la República.
La Sala de lo Militar aceptó en enero la presentación de nuevas pruebas infográficas y nuevos testigos, entre ellos el médico que certificó su muerte. La familia y sus abogados, encabezados por Sebastià Martínez Ramos, creen que estas pruebas y estos testimonios demuestran que la sentencia fue injusta. La familia trata de probar que el policía murió en un gran tiroteo dentro de un portal en el que recibió disparos también de sus compañeros. El texto que solicita la autorización para presentar el recurso considera probado que Salvador Puig Antich disparó tres veces al agente, tal vez en defensa propia. El cuerpo del policía tenía al menos cinco balazos, según el médico que certificó su muerte, el doctor Barjau. La familia Puig Antich afirma que la condena se basó en un error e insiste en que el TS la revise
MARIA PERAL / EL MUNDO MADRID.- La familia de Salvador Puig Antich, la última persona ejecutada a garrote vil durante el régimen franquista, ha reiterado ante la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo su petición de que la condena dictada por el consejo de guerra sea revisada, al haberse basado en «errores fácticos» que se han puesto de manifiesto ahora. Los abogados de las hermanas de Puig Antich, Sebastián Martínez Ramos y Olga de la Cruz, han presentado, a requerimiento de la Sala, un escrito de conclusiones tras la práctica de las pruebas que solicitaron con el fin de que los magistrados autoricen el inicio de un proceso de revisión. A su parecer, la causa militar seguida en 1973 contra Salvador Puig Antich, y que concluyó con su condena a la pena capital al ser considerado autor de la muerte del subinspector Francisco Anguas durante un enfrentamiento armado entre el joven anarquista y la policía, estuvo «totalmente condicionada por diversas y gravísimas vulneraciones del derecho de defensa que determinaron el fallo en base a unos hechos probados que hoy se revelan erróneos». Las pruebas practicadas «evidencian un error» del consejo de guerra, «de forma que un segundo proceso finalizaría necesariamente con la absolución de Salvador Puig Antich por el delito de homicidio terrorista por el que fue condenado». El escrito se refiere a la declaración prestada el pasado mayo ante la Sala de lo Militar por el doctor Ramón Barjau, que examinó el cadáver de Anguas y firmó el certificado de defunción. Barjau, al que el consejo de guerra no permitió declarar, manifestó en el Supremo que él vio, al menos, cinco orificios de bala, dato contradictorio con la autopsia oficial, que reflejó tres impactos. Los casquillos de bala desaparecieron y los policías que, junto a Anguas, iban a detener a Puig Antich en una calle de Barcelona el 25 de septiembre de 1973 nunca entregaron sus armas, por lo que no fue posible realizar la prueba balística solicitada por la defensa al tribunal militar. Pero en la causa quedó probado que Salvador sólo pudo realizar cuatro disparos con una pistola que llevaba en la cintura. Un segundo testigo que ha comparecido ante la Sala de lo Militar del Supremo -Francesc Garriga, que acompañaba a Puig Antich cuando fue detenido- ha manifestado que hubo un intenso tiroteo y una situación de mucha confusión. La defensa ha aportado una reproducción infográfica del tiroteo de la que extrae la conclusión de que «no es posible imputar los disparos mortales [que recibió Anguas] a uno u otro tirador» y que los disparos que efectuó Salvador «no iban directamente dirigidos ni a matar ni a socavar con ello el orden institucional», sino a «escapar y evitar los golpes que recibía», por lo que su condena por homicidio terrorista habría sido un error fáctico y jurídico. Los letrados insisten en que las pruebas practicadas «acreditan que la sentencia que condenó a Salvador Puig incurrió en un error», ya que en el proceso militar no pudo demostrarse la «imputación objetiva» de que la muerte de Anguas se debió en concreto a los disparos de Puig Antich ni su intención y ánimo de perpetrar un delito terrorista, calificación jurídica que fue la que determinó la imposición de la pena de muerte. El Suprem estudia la manipulació policial en el cas Puig Antich Dos testimonis demostren davant del tribunal el desajust de la versió oficial
Jordi Panyella / AVUI Els advocats de les germanes Puig Antich han aconseguit després d’anys de feina que la sala militar del Tribunal Suprem (TS) s’hagi de pronunciar, pròximament, sobre si accepta o no que la família del jove llibertari pugui formalitzar un recurs de revisió del consell de guerra que va acabar amb la sentència de mort. La petició dels advocats està reforçada pel contingut de la declaració de dos testimonis, el maig passat davant la mateixa sala del TS, que van deixar en evidència la manipulació de proves que va fer la policia franquista i que va acceptar la justícia militar de l’època per justificar l’execució de Salvador Puig Antich. La petició de revisió del procés es va presentar al Suprem el mes de febrer del 2005. Des d’aleshores s’han practicat diverses proves proposades pels advocats de les germanes Puig Antich. Els magistrats han examinat aquestes proves i han escoltat els testimonis per poder fonamentar la decisió que hauran de prendre ara sobre si accepten examinar el fons de la qüestió. Un dels testimonis ha estat el doctor Ramon Barjau, que el 25 de setembre de 1973 va examinar a l’Hospital Clínic el cos del subinspector Anguas, presumptament mort pels trets de la pistola de Puig Antich. Barjau sempre ha mantingut que el cadàver presentava més orificis de bala que els que van quedar consignats a l’autòpsia feta per la mateixa policia. El testimoni de Barjau acredita que els trets que va rebre el policia venien de dues armes i que, per tant, és impossible imputar la mort al jove Puig. Companys de Puig Antich critiquen ’Salvador’ Exmilitants de grups revolucionaris signen un manifest contra el film de Huerga
Enric Vila / AVUI Disset antics companys de Salvador Puig Antich, exmilitants de grups revolucionaris dels anys setanta com el MIL, l’OLLA i el GARI, han subscrit un manifest contra la pel·lícula Salvador, produïda per MediaPro i dirigida per Manuel Huerga, que glossa la figura de l’últim activista polític executat amb garrot vil pel règim franquista. La pel·lícula, diuen, "falsifica" la vida i els ideals del protagonista per adaptar la seva figura als mites de la Transició. El manifest, presentat ahir, acusa els responsables del film d’amagar els ideals "anticapitalistes" que van dur Puig Antich a agafar les armes "per englobar-lo en l’ampli sac dels antifranquistes", i deplora que s’hagi fet de la seva mort un "espectacle morbós" per "treure’n profitosos rèdits econòmics." La polèmica no ve d’ara i ja durant el procés de producció i en les preestrenes van sorgir crítiques, igual que n’havien sortit contra el llibre en què es basa el guió, Compte enrere (Edicions 62), del director de TV3, Francesc Escribano. El llibre ja havia estat acusat d’edulcorar el personatge, presentant-lo com un xicot desorientat i influït per males companyies. En la presentació del manifest, alguns dels signants es van queixar que es pinti el MIL "com un grup d’atracadors desorganitzats i sense ideals precisos", mentre que la policia franquista apareix "com un exemple d’eficàcia". Segons ells, la pel·lícula passa intencionadament de puntetes sobre els aspectes clau de la història. Per exemple: no s’explica que la defensa va ser "un desastre" a càrrec de dos advocats "inexperts"; l’escena de la detenció és pura fantasia; es queixen que s’ignori la secció femenina del MIL i que les noies només apareguin com a companyes de llit dels militants o com a nòvies de Salvador; i també que no es remarqui la passivitat dels partits de l’Assemblea de Catalunya. L’escena que més indignació ha causat, però, és la de la conversió del carceller Jesús Irurre en antifranquista al final del film. Fins i tot com a llicència poètica la troben excessiva -o molt significativa-, tractant-se d’algú que, segons el signant Txema Bofill, va destacar per protagonitzar episodis de violència contra els presos polítics fins al dia de la mort de Franco. |
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Nosaltres, testimonis directes de l'època en que tracta la pel•lícula "Salvador", ex-membres del MIL, OLLA i GARI, davant de la indignitat que representa per a tots i totes nosaltres l'exhibició de l'esmentat film manifestem:
1. Que aquesta no és la història política d'en Salvador Puig Antich ni la dels seus companys de lluita, perquè amaga deliberadament la història de subversió revolucionària contra el capitalisme, sense la qual, la vida i la mort d’en Salvador no tenen cap sentit.
2. Denunciem aquesta pel•lícula com un nou producte desinformador i falsificador de la realitat en la que Puig Antich és mitificat com un lluitador per les llibertats democràtiques, basada en la novel•la “Compte Enrera” de Francesc Escribano, on es barreja intel•ligentment l’art de la manipulació i tergiversació dels fets amb intencionades ocultacions i mentides.
3. Denunciem aquest film com un producte de ficció consumista, en la que la tràgica mort d’en Salvador Puig Antich s’aprofita per fer-ne un gran espectacle morbós, extremadament dramàtic, amb la finalitat de treure’n profitosos rèdits econòmics.
4. Denunciem la gran rellevància que se li donen a anècdotes intranscendents a fi de desfigurar i menystenir el caràcter anticapitalista i autònom del MIL, compartit amb la classe obrera més combativa, la qual és ignorada olímpicament en el film.
5. Insistim en la denuncia de l’ocultació dels fets històrico-socials i del moviment obrer d’on neix i es desenvolupa el MIL, així com de les seves aportacions revolucionàries, que obriren pas d’entre d’altres a l’autogestió, l’assemblearisme, l’autoorganització, l’antiautoritarisme i l’anti-militantisme.
6. Denunciem el clar missatge reaccionari i de moral i valors dominants burgesos que respira el film, contradits a les idees i a la manera de sentir i viure d’en Salvador.
7. I denunciem de forma contundent que en aquest estadi intensiu de la economia capitalista (creixement quantitatiu i qualitatiu sobre una base tècnica complexa i en constant renovació), i essencialment en allò que respecta a la vida quotidiana dels ciutadans i assalariats és, cada cop més, dirigida i controlada pels diferents poders. En aquest sentit, el missatge que es desprèn de la pel•lícula té una clara intencionalitat política en el moment actual: impedir la radicalització dels moviments alternatius mitjançant la suposada deriva del MIL i la dramàtica mort d’en Salvador... “L’enfrontament total al sistema no val la pena”.
8. Per últim denunciem també el silenci que mantenen els mitjans de comunicació i especialment l’esmentada pel•lícula sobre la situació de Jean Marc Rouillan, ex-membre del MIL i ex-company de Puig Antich, empresonat encara a França, desprès d’haver complert la condemna, amb qui ens solidaritzem i exigim la seva llibertat immediata, juntament amb els altres companys d’Action Directe.
MIL Societat Anònima
Mira també:
http://www.salvadorpuigantich.info/
Traduccions:
http://www.internostrum.com
http://www.opentrad.com
Como ya damos a entender no es la primera vez ni la segunda, que este tipo de “gente”, incapaces de buscar algo con que aprovechar el tiempo, se recrean destrozando este lugar reservado a recuperar y mantener la memoria de estas personas que fueron asesinadas vilmente. No dudamos ni lo más mínimo que la asociación de los Pozos de Caudé va a seguir en su empeño una y mil veces, en volver a recuperar este espacio, tanto en el aspecto físico como histórico. Es por todo ello, que les enviamos nuestro apoyo y nuestra máxima solidaridad, que hacemos extensible a toda la memoria histórica. Y si en algo pudiésemos ayudar, (dentro de nuestras posibilidades), con todo el gusto y el placer así lo haríamos. A parte de todo esto, ya que somos los herederos de la libertad que esta gente por la que tanto luchó y consiguió para nosotros, y que poco a poco nos vamos dejando que nos la recorten, que menos que mantenerlo en la memoria. Salud, solidaridad y fuerza para la lucha. |
La ley aprobada en el parlamento, con la que se pretende dar carpetazo jurídico al franquismo, ha terminado por ser algo muy similar a aquel café para todos de la transición con el que Suárez se quitó de encima, como buenamente pudo, el galimatías regional, nacional, o cuarto y mitad, en que se había convertido el engendro autonómico; aquel bálsamo milagroso que habría de curar todos los males de una sociedad gravemente enferma tras cuarenta años de dictadura militar.
Este café de ahora, en la requetetransición, es, además, acorde con los tiempos, descafeinado, aguatis, de recuelo y cargadito de achicoria.
La España de 1936 fue sacrificada ante los ojos del mundo. Los españoles de los años treinta inmolaron el país en un duelo a garrotazos. Una lucha desigual. El espectro del fascismo, alimentado, creado, fomentado y permitido por las grandes potencias coloniales, no menos racistas que los nazis, recorría Europa. Era necesario un dique de contención contra la revolución asiática de los soviets.
El fascismo se financió con el dinero de las grandes familias que hoy siguen gobernando el mundo; desde los Bush a los March, pasando por los Thyssen, entre muchos otros apellidos igualmente reconocibles.
En Italia, en Alemania, en Austria, los fascistas se hacían con el poder; la conquista del estado lo llamaban. Tuvieron teóricos, artistas, milicias uniformadas y bandas de pistoleros. Hicieron manifiestos, proclamas, programas. Aplastaron a la oposición. Promovieron la eugenesia, la idea de imperio, el terrorismo de estado, la violencia como razón suprema, los estados totalitarios.
En la España de 1936 millones de personas, obreras y obreros desarmados, en alpargatas en su mayor parte, maniatados por la comedia de la no intervención, salieron a las calles y a los campos a morir para defenderse de los militares fascistas que tenían previamente concertados junkers alemanes, capronis italianos, moros legionarios, combustible americano a fondo perdido y cuentas en Suiza por si algo salía mal. Patriotas.
En la España de 1936 millones de personas dieron al mundo una trágica lección de dignidad al grito de no pasarán. Les costó la vida a muchos. En la España de 1936 millones de personas prefirieron, ante la incomprensión mundial, morir antes que entregarse como ovejas a las malas bestias fascistas que acabarían resumiendo su supuesta ideología en una palabra: Auschwitz
Los fascistas españoles de hoy, igual que sus antecesores, mienten como estrategia; solo hay que escuchar a Zaplana , Acebes, Aznar o a Rouco Varela para imaginar la sarta de embustes, mentiras, intoxicaciones y falsedades que utilizaron sus abuelos para poder asesinar y robar impunemente a sus vecinos.
Hablan, los historiadores de chichinabo que intentan seguir perpetrando coartadas como en su momento hicieran Ricardo de la Cierva u otros cómicos sin gracia, de una situación social insostenible, de un supuesto peligro comunista, de un contubernio judeo masónico en la España de 1936. Falso. Como sabe hasta el más indocumentado de los lectores el partido comunista español era minúsculo en la época. Judíos y masones tenían un peso casi imperceptible en la sociedad española. Pura propaganda.
Hablan, los loritos de traje de buen corte y zapatos italianos, antes camisa azul, de la revolución de Asturias en 1934 como una traición de los sindicatos, socialistas y anarquistas, a la democracia. La misma democracia, violada en la letra y en el espíritu, que en aquellos días, tras aupar al poder a Mussolini, a Hitler y a Dollfuss, pretendía que la CEDA de Calvo Sotelo asaltara el estado español sin que los ciudadanos se defendieran. Grave error. Los mineros asturianos no estaban por la labor.
Hablan de la guerra civil que desencadenaron desde la equidistancia; en las dos partes hubo de todo, las dos partes eran iguales. Falso también. También propaganda. Con las salvedades y excepciones que se quieran, aparte de a quienes les tocara a un lado u otro de la raya, en un bando estaban los ricos, los poderosos, la iglesia, los fascistas: una minoría. En el otro estaban los obreros, los demócratas, los republicanos, los revolucionarios: la mayoría. Unos ganaron, los dueños de la hacienda, del caballo y la pistola y otros perdieron, los parias, los proletarios, los dueños de nada.
Los vencedores se quedaron con todo. Vae victis. Mataron a media España en campos de concentración que todavía hoy son desconocidos para la mayoría. Cientos de miles de personas tuvieron que vivir exiliadas el resto de sus vidas. Millones de personas tuvieron que soportar durante decenios la disciplina cuartelaria de un caudillo tarado. Millones de niños se criaron en colegios inmundos donde religiosos siniestros adoctrinaban en el odio a los hijos de aquellos a los que habían asesinado.
Millones de personas tuvieron que soportar una posguerra atroz, hambre, frío, miseria real y moral, podredumbre intelectual. Millones de personas tuvieron que estudiar sus mentiras, repetir sus estribillos, rezar sus credos, soportar sus humillaciones, aguantar su soberbia. Millones de personas tuvieron que levantar el brazo, asentir, ocultar su idioma, trabajar en batallones de castigo, pasar por cárceles, torturas, comisarías y cuartelillos.
Llegaron los sesenta. Los falangistas y los tecnócratas del opus hicieron grandes fortunas. Se repartieron las prebendas y los chollos. Las divisas de millones de personas que tuvieron que salir a trabajar al extranjero se invirtieron en los grandes negocios de las grandes familias. Para ti Benidorm, para mi Santa Pola. Para ti un periódico, para mí una editorial. Tú gestionas un polo de desarrollo, yo construyo un pantano. Para mi hijo una cátedra, para tu hijo un consulado. Igual que sus descendientes aznáridos o zaplaneros.
En eso consiste el alzheimer. Todo eso pasó. Las grandes familias fascistas y mafiosas pactaron en la transición la impunidad con la pistola encima de su mesa de negociaciones. No devolveremos una peseta, dijeron fanfarrones. No dejaremos un cargo, proclamaron seguros de su poder. No admitiremos nada. No habrá ningún proceso de desnazificación. No habrá ningún Nuremberg. Los rojos podrán volver. Habrá elecciones. Y nada más.
La historia de los crímenes franquistas, antes, durante y después de la guerra, de los caciques de cada provincia y cada pueblo, se olvidarán. Las luchas por la democracia y la libertad se ridiculizarán. Los de siempre seguiremos repartiéndonos el bacalao. Existe la fundación Franco, existe el valle de los caídos, Rita Barberá remueve los huesos de los republicanos represaliados y enterrados en fosas comunes, la FAES explica el orgullo de la derecha sin complejos.
El abuelo de Zapatero lo dejo escrito antes de que lo ejecutaran: muero inocente y perdono. Su nieto sigue en esa idea. Se puede perdonar lo que se conoce y lo que se admite. Se puede perdonar al asesino y al ladrón. Lo que no se puede hacer es negar el dolor y la razón de millones de personas. El franquismo fue criminal y ladrón y sus hijos y sus nietos disfrutan el botín de aquel saqueo. Que se sepa. Otra cosa es que todo quedara atado y bien atado. Sabía mucho de nudos el comandantín.
Como en Sicilia o en Calabria, manda la omertá. La red de clientelismo del franquismo acabó enredando a tanta gente que son demasiadas las personas que deberían responder por el origen de sus fortunas, de sus propiedades, de sus privilegios. Demasiados los jueces, los policías, los profesores o los estanqueros que tendrían que responder a muchas preguntas incomodas. Tantas que prefieren gritar a coro la consigna aprendida como hacían en sus buenos tiempos de la plaza de Oriente.
¿Memoria histórica?. Cosa de resentidos.
La memoria está ahí. Al alcance de cualquiera. Sabemos quienes fueron y lo que hicieron. No lo han podido tapar. Algunos son tan chulos que ni siquiera han querido ocultar que han dado a sus hijos a mamar sangre. A la memoria no se la puede dar garrote vil, ni se la puede fusilar, ni se la puede encarcelar. La memoria acusa. Ningún gobierno puede legislar sobre la memoria.
Las cunetas, los paredones, las fosas, las palizas, los gritos, la sangre, las ejecuciones, los saqueos, las violaciones, no se pueden olvidar. Están ahí. En la memoria colectiva. A todos no nos podéis matar. Aunque no creáis que somos tan ingenuos. Ya sabemos que os gustaría.
abelortiz.blogspot.com
Me llegan noticias de que en Jerez de la Frontera (Cádiz), algunos grupos de ciudadanos andan protestando por la amenaza institucional de regresar a la ciudad la estatua ecuestre de aquel lugareño indeseable que hizo tristemente famoso el apellido Primo de Rivera, empeorado, si cabe, por su hijo José Antonio.
Lo que no se explica es que la estatua de marras (que ahora se encuentra en el taller de reparaciones) haya permanecido expuesta durante tantos lustros de mandato pachequista. O, a lo peor, sí se explica, y eso es lo grave. Porque Pedro Pacheco, de profesión alcalde, aunque durante dos años haya tenido que ceder el cargo a una flecha pelaya del PP, es un especialista en nadar, guardar la ropa y jugar al ping pong, todo al mismo tiempo.
Alguna de estas organizaciones jerezanas, demostrando una elogiable visión histórica, ha apelado a la memoria recordando quién era el personaje. Porque Miguel Primo de Rivera fue un asesino múltiple, un genocida. Como lo fue su comandante en jefe. Que pregunten, si no, a los hombres y mujeres del Rif, ese pueblo bereber, hospitalario y sufridor, que sobrevive en el norte de Marruecos, otro reino maldito en manos de la megalómana familia alauí, autoproclamada descendiente directa del Profeta.
En 1.923, dos años después de la derrota de las tropas colonialistas españolas en Annual a manos de los guerrilleros dirigidos por Mohamed Abdel Karim al Khatabbi (Abd-el-Krim), y recién sublevado Primo, el nefasto Alfonso XIII (abuelo del actual monarca, tan Borbón como aquél) encargó al nuevo dictador una operación de "castigo", que se concretó en el bombardeo de la población civil rifeña con armas de destrucción masiva y que tuvo como resultado el exterminio de miles de hombres, mujeres y niños.
El arma de destrucción masiva más empleada contra los rifeños fue el llamado gas mostaza, expresamente prohibido por el Tratado de Versalles y, unos años después, por la Convención de Ginebra, tras haber sido utilizado en la Gran Guerra (luego conocida como Primera Guerra Mundial). Pasándose las leyes internacionales por su real escroto, el borbón autorizó la construcción de una fábrica de armamento químico, su preferido, en la localidad madrileña de La Marañosa -pequeña pedanía de San Martín de la Vega, próxima a Getafe, ubicada en pleno Parque Regional del Sureste-, que aún sigue produciendo y exportando muerte y destrucción, mientras sus señorías -de todas las formaciones políticas, incluida Izquierda Unida- miran hacia otro lado.
Así, Primo inauguró la siniestra factoría, que el pueblo bautizaría como La Fábrica de Alfonso XIII, ordenando que se diera prioridad a la elaboración de gas mostaza, que, según sus asesores alemanes, era el ideal para acabar con los díscolos resistentes rifeños, matando, de paso, su ganado y arrasando sus plantaciones e inutilizando sus depósitos de agua potable. Dicho y hecho. A partir de entonces, hasta el definitivo "triunfo" español de 1.925 -y, con menor intensidad, aún dos años después-, las ciudades y aldeas del Rif fueron bombardeadas sistemática y rutinariamente por las tropas primo-borbónicas, siendo elegidos cuidadosamente los objetivos de los gases: los concurridos zocos, claro, y en horas punta, a poder ser. No fuera a escaparse con vida alguna futura abuela de un peligroso activista de Al Qaeda, que los borbones son reyes por la gracia de Dios y Él sabe más del porvenir que el mismísimo Rappel.
Todavía hoy, si viajan a Al Hoceima (Alhucemas) y se sientan a compartir un té a la menta con algún amigable paisano, escucharán cosas terribles sobre los efectos de aquellos bombardeos. Déjenle que les hable sobre el número de muertos; que les explique, tal y como a él se lo contaron sus padres y abuelos, las trágicas secuelas del gas mostaza, las tremendas enfermedades que sufrieron sus mayores, las espantosas quemaduras, las irreversibles lesiones en la piel, en los ojos, en los pulmones, en los fetos... Si la emoción no se lo impide, posiblemente les diga qué fue del ganado o de la pequeña huerta que mantenía a su familia. Tal vez mencione cómo fueron obligados a beber agua contaminada y los tipos de cáncer que desarrollaron en los años posteriores gracias al binomio Borbón-Primo. Hasta puede ser que su interlocutor pertenezca a la Asociación de Víctimas del Gas Tóxico, fundada hace cuatro años para mantener vivo el recuerdo de aquel "crimen contra la humanidad" -así lo consideran y se quedan cortos- y exigir la justicia que siempre les fue negada por sus verdugos españoles.
Aseguran las crónicas que, en cierta íntima reunión celebrada en 1.925, su católica majestad Alfonso XIII dijo a voz en grito que "lo importante es exterminar, como se hace con las malas bestias, a los Beni Urriaguel y a las tribus más próximas a Abd-el-Krim". No cuentan si hizo estas piadosas declaraciones antes o después de comulgar.
El genocidio rifeño creó escuela. A aquella inefable promoción pertenecieron los generales Sanjurjo, Franco y Millán Astray, tres orates sanguinarios que aprovecharon su experiencia africana para sublevarse contra la República y liquidar cualquier atisbo de progresía. Pero esa es otra historia. Cualquier día se la cuento. De momento, ya he decidido el titulo: "Loca academia de militares". No la busquen en El Mundo. Tampoco en El País. No sé por qué, pero últimamente no me publican nada.
ierrazkin@hotmail.com
POSICIÓ DE LA COMISSIÓ DE LA DIGNITAT SOBRE EL PROJECTE LLEI MEMÒRIA HISTÒRICA
Comunicat de la Comissió de la Dignitat davant el projecte de Llei de la Memòria Històrica
que aquest migdia ha aprovat el consell de ministres espanyol
La Comissió de la Dignitat vol expressar la seva contrarietat i decepció davant del projecte de Llei fet públic avui pel govern espanyol per les següents raons:
1 ) El projecte de Llei no suposa una condemna i deslegitimació explícites de l’estat franquista ni el reconeixement de la legitimitat de les institucions republicanes de les que és hereva l’actual constitució i que en el cas de Catalunya han seguit sense solució de continuïtat en la Generalitat de Catalunya restablerta el setembre del 1977. El projecte de Llei no contempla una condemna dels crims del franquisme com a crims d’Estat perfectament planificats com un autèntic genocidi contra les persones per causa de les seves idees, els pobles de l’estat i les seves cultures.
2) El projecte de Llei incomprehensiblement no preveu el retorn dels arxius espoliats pels franquistes als ajuntaments, quan s'havia reiteradament proposat com la via per realitzar-ho. La llei no contempla el retorn a tots els ajuntaments de l’Estat dels documents dels arxius institucionals que els van ser requisats i que estan a l’Arxiu de la Guerra Civil. En aquest sentit el govern espanyol ha trencat el compromís que va adquirir quan es va negociar la llei de retorn dels documents de Catalunya de l’Arxiu de Salamanca a la Generalitat. Quin sentit té que com a institucions democràtiques l’estat encara conservi requisats actes dels consells o altres documents dels arxius municipals i no es faci un acte de restitució amb el seu retorn? Les víctimes del franquisme tenen el dret a la restitució i a la veritat i no es pot amagar això amb declaracions i oferiments de condecoracions. Com deia el poeta Pere Quart les condecoracions són coses d’altres èpoques.
3) El Govern confon el respecte a les víctimes innocents de la guerra amb una condemna clara de l’Estat franquista i un necessari reconeixement i restitució de les víctimes que van patir la repressió del règim. Com ha dit Perez Ezquivel, en sortir d’una dictadura les víctimes necessiten un clar reconeixement que ha d’incloure una condemna dels qui van ser causa del seu patiment i més quan la repressió era institucionalitzada pel propi estat.
4) El projecte tampoc no preveu l'anul·lació dels processos. En primer lloc, la condemna a mort del President Companys com a President de la Generalitat és un Crim d’Estat i com a tal l’Estat l’ha d’afrontar i procedir a l’anul·lació d’aquell procés com a acte de restitució al poble de Catalunya i a les seves institucions nacionals de Govern. És del tot inadmisible que no es contempli una previsió de reforma legislativa que possibiliti l’anul·lació global dels processos de repressió política del franquisme, tant els consells de guerra militars, els del tribunal d’Ordre públic com ara el tribunal de Represión de la Masonería y el Comunismo i els Tribunales de Responsabilidades políticas. Això ho han fet els propis estats alemany i Italià respecte als processos polítics fets durant els respectius règims feixistes que van patir els seus ciutadans. Ho va fer també el franquisme el 1939 respecte als processos duts a terme en zona republicana durant la guerra i ara és incapaç de fer-ho el propi estat espanyol. No ho fa el règim democràtic espanyol l'any 2006. Per què? No valen reconeixements simbòlics sinó que l’estat té el deure d’esborrar les condemnes que van patir milers de ciutadans i que encara resten als repertoris jurisprudencials com a legals i legítimes.
5) El projecte de Llei no contempa la revisió de processos quan l'Estat ha d’afavorir, a través de la fiscalia, les revisions dels processos de la guerra civil. Recentment hem pogut veure com el fiscal del la sala militar del tribunal suprem ha reconegut la reclamació de l’anul·lació del procés per vulneració del principi de legalitat respecte a les lleis vigents ja que el delicte de rebel·lió o auxili de la rebel·lió pel que va ser condemnat Peiró i la majoria de processats en aquells anys es referia a qui s’aixecava en armes contra la República i les institucions republicanes. El fiscal de l’Estat s’hi ha oposat incomprensiblement tot i que el Tribunal Constitucional va establir que era una causa de revisió d’un procés penal quan un ciutadà havia estat condemnat per un delicte que no es corresponia a la conducta que se li imputava, per vulneració del principi de legalitat amb què es regeix avui la legislació penal i que es regia el Codi de Justícia Militar franquista.
6) El projecte de Llei no contempla cap norma específica per la qual l’Estat s'hagi de comprometre a obrir, en un termini determinat, tots els arxius de la repressió franquista, tant els centrals de l’estat com els repartits pel territori de l’estat. Ens oposem al trasllat de més arxius a l’Arxiu de Salamanca. Els arxius de la repressió cal que estiguin a prop dels ciutadans i puguin tenir accés a la documentació en que es va basar la seva repressió. En aquest sentit demanem que a Catalunya i el país valencià s’obrin al públic els arxius repressius dels òrgans militars i policials del franquisme.
Comissió de la Dignitat, Barcelona 28 de juliol 2006.
Restaurar esa memoria era la finalidad del recurso de revisión que Coral, a través de su abogado Luis Fernando Parra, presentó el pasado mes de marzo ante el Supremo. En ese documento, que buscaba la declaración de nulidad de las tres sentencias de muerte, se argumentaba que la única razón que llevó al patíbulo a los hermanos Pellicer, eran sus ideas anarquistas. El fin de sus condenas, según el escrito, era "evitar la progresión ideológica entre la sociedad del momento" por la vía del exterminio, algo completamente contrario a los valores y los derechos fundamentales consagrados por la Constitución Española. "Esta parte entiende que, efectivamente, el recurso de revisión, como extraordinario, lo es para aquellas circunstancias donde aparecen nuevas pruebas que determinen la no imputación del condenado", admitía el documento. "Pero entendemos que, a partir de la entrada en vigor de la Constitución Española, debe ser aplicado en aquellos procedimientos donde la forma del proceso y la ejecución del mismo se realizaron sin ninguna garantía de los derechos fundamentales a un juicio justo", añadía. La Sala de lo Militar deniega ahora mediante auto la posibilidad de solicitar la nulidad de las sentencias basándose en tres razones. Considera, en primer lugar, que el recurso no fundamenta su pretensión en ninguna de las causas tasadas previstas en la Ley de Enjuiciamiento Criminal para este tipo de recursos -condenas a dos personas por los mismos hechos, que alguien supuestamente asesinado aparezca vivo o que una resolución se base en hechos declarados falsos o conseguidos de forma ilegal- ni presenta hechos nuevos sobre los que pueda basarse la revisión de las condenas. La resolución, adoptada por mayoría, se basa en diversas sentencias del Tribunal Constitucional para argumentar que la Constitución, la única norma citada en el recurso de Coral, "no tiene efectos retroactivos, por lo que no cabe intentar enjuiciar, mediante su aplicación, los actos de poder producidos antes de su entrada en vigor". Por último, el auto establece que el derecho que se le aplicó a José Pellicer y a sus hermanos para condenarlos a muerte era el vigente en el momento en que se celebró el consejo de guerra, "independientemente de la valoración que del mismo pueda tenerse". Todos esos argumentos se rebaten en el voto particular del magistrado José Luis Calvo Cabello, que se opone de raíz a las consideraciones de sus compañeros de Sala. Para el magistrado, la Constitución es el "hecho nuevo" que permite ampliar el recurso de revisión a casos como el de José Pellicer y sus hermanos. El voto particular establece que ese consejo de guerra fue injusto, ya que fue dictado por un órgano "ilegítimo, dependiente y parcial". Era ilegítimo, según Calvo Cabello, "porque era continuidad de los consejos de guerra creados el 1 de noviembre de 1936 por el decreto número 55 dictado por el general Franco, que se hallaba al frente de la sublevación contra el Gobierno legítimo de la República". Dependiente, porque todos sus miembros dependían de quien tenía el poder absoluto, es decir, de Francisco Franco. Era, además, parcial, ya que "al participar sus miembros en la idea de construir un nuevo Estado, desarrollaban su función sin el necesario distanciamiento", escribe el magistrado discrepante, que considera que esas tres razones son suficientes para fundar "la nulidad radical del juicio", que podría declararse en recurso de revisión "como última posibilidad prevista por el ordenamiento jurídico". El abogado de Coral Pellicer recibió el auto con una mezcla de sentimientos. "Deniega nuestra petición, pero nos proporciona nuevos argumentos para seguir adelante con la reclamación", afirma. El letrado prepara ya un recurso de amparo que se basa, en gran parte, en la fundamentación de José Luis Calvo Cabello. Coral recuerda que su padre escapó a la muerte en cuatro ocasiones antes de ser sentenciado. El Tribunal Constitucional decidirá si anula la condena que impidió a Pellicer y a sus hermanos volver a esquivarla hace 64 años. Un juicio sumarísimo basado en pruebas sin validez El análisis de la documentación del consejo de guerra que ordenó el fusilamiento de José Pellicer y sus hermanos, realizado en el voto particular de José Luis Calvo Cabello en su voto particular, además llevar al magistrado a considerar a ese tribunal "ilegítimo, dependiente y parcial", relata cómo la sentencia contra el dirigente anarquista se dictó en un proceso sumarísimo que supuso "la negación de toda garantía". En primer lugar, "el acusado no podía elegir libremente un abogado, sino que debía nombrar como defensor a un militar y, en caso de no hacerlo, le era nombrado de oficio". Ese defensor, según el voto particular, se nombraba después de la instrucción, por lo que no tenía derecho a intervenir en la investigación del supuesto delito. Además, el plazo para preparar la defensa nunca era superior a tres horas y la sentencia era irrecurrible, "adquiriendo firmeza con la aprobación de la autoridad judicial del Ejército de acuerdo con su auditor". Las pruebas que se presentaron contra Pellicer carecen, según el voto de Calvo Cabello, de cualquier validez probatoria. Una de ellas era la declaración de un preso republicano llamado Francisco Piquer Llobregat, tomada durante otro proceso sumarísimo que se seguía contra él. La segunda era el testimonio de un teniente coronel que aseguró otro republicano, Ernesto Gomar, le confesó que los asesinos de su hermano habían sido los hermanos Pellicer. El voto particular cuenta cómo el defensor de Pellicer no pudo interrogar en ningún momento a ninguna de estas personas porque "no fueron convocadas a juicio". El testimonio de Piquer Llobregat era "una extensa declaración autoincriminatoria" en la que, sin asistencia de abogado, "atribuyó a José Pellicer y al menos a otros siete más haber cometido determinados asesinatos". En el expediente tampoco consta la razón por la que el otro preso republicano (Gomar) no acudió al juicio de Pellicer. "Parece que había sido ejecutado", explica el magistrado. Como último argumento, el voto particular considera que la Constitución, en contra de lo establecido por la Sala de lo Militar en el auto por el que se deniega el recurso de revisión, sí puede tener "una débil eficacia retroactiva" en causas en que, como ésta, deba restituirse el derecho al honor personal o de la familia. En el caso de José Pellicer, "la invocación del derecho a su honor está presente en su propia petición de autorización para interponer el recurso de revisión", concluye. |
Álvaro Francisco Cordón es un compañero afiliado al Sindicato de Oficios Varios de Córdoba que trabaja desde el 13 de mayo de 1999 en la Empresa “Electricidad Serafín S.L.” de San Javier (Murcia), con rendimiento satisfactorio para la Empresa, como lo prueba el hecho de que durante este tiempo ha ascendido de categoría.
El Empresario, como tantos otros que por desgracia padecemos los trabajadores, nunca se ha conformado con obtener la plusvalía del trabajo que realizan sus trabajadores en su jornada ordinaria, siempre ha ido más allá, obligándoles a realizar horas extraordinarias, pagándolas cuándo quiere y cómo quiere y en cualquier caso defraudando a la Hacienda Pública. Estas condiciones de trabajo provocadas por el Empresario generaron en Álvaro una tensión diaria inaguantable que le llevaron a caer en una depresión, de la cual se repone actualmente, valorada así por el médico de la Seguridad Social que le ha dado la baja por enfermedad. En este estado y estando de baja, el Empresario lo despide con fecha de 8 de junio de 2006 Álvaro y además fabrica una serie de acusaciones con la pretensión de ahorrarse la indemnización por despido improcedente (deslealtad, fraude y hurto).
El día 3 de julio 11 compañeros de las FF.LL. de Cartagena y Lorca nos concentramos en la puerta de la Empresa para pedir la readmisión de Álvaro y en el transcurso de la concentración el Asesor Laboral se puso en contacto conmigo sin conseguir llegar a un acuerdo.
El día 4 de julio se llevó a cabo el acto de conciliación sin que las partes llegaran a ningún acuerdo, aunque el Asesor laboral de la Empresa sigue manifestando que tiene interés en negociar con el abogado de Álvaro (el compañero Luna de Córdoba) e incluso no descarta la posibilidad de readmisión.
Álvaro está preparando la demanda por despido y nos pide a la F.L. de Cartagena y al resto de la organización nuestro apoyo.
La F.L. de Cartagena con el apoyo del Comité Regional y de los sindicatos próximos convocará concentraciones periódicas frente a la empresa y pide al resto de sindicatos que se solidaricen con el compañero Álvaro.
Fax de la empresa: 968 572 746.
Correo electrónico: correo@electricidadserafin.com
Teléfono: 968 572 343.
Movil: 658 927 998
Texto propuesto:
“BASTA DE ACUSACIONES INFUNDANDAS Y DE DESPIDOS A LA CARTA.
BOICOT A LA EMPRESA “ELECTRICIDAD SERAFÍN”. READMISIÓN DE ÁLVARO”.
Aquest matí s'ha recordat la commemoració del 70è aniversari de la col·lectivització dels transports de Barcelona amb un parell d'accions paral·leles. La primer ha començat poc després de les sis del matí i ha consistit en la substitució dels anuncis d'alguns autobusos de la ciutat per uns nous plafons. Aquests feien referència al 70è aniversari de la revolució a Barcelona, i al procès judicial obert per TMB contra Can Vies. Les diverses línees d’autobús que passen per Sants i viatgen per tota la ciutat han dut els nous plafons durant bona part del dia, i els cartells s’han col·locat amb el consentiment dels conductors dels autobusos sense que es registrés cap incident.
Passant per Plç Catalunya [centre de Barcelona]
La segona acció ha començat poc després de les onze, quan un autobús d’època ha arribat a la Plaça de Sants, on l’esperava un grup de milicians que l’ha col·lectivitzat i redecorat per a l’ocasió. Uns potents altaveus amb himnes de la Guerra Civil i diverses banderes roig i negres donaven vida a l’autobús. La decoració de l’autobús, amb plafons a tots els costats, recordava les imatges de les col·lectivitzacions del 36.
La comparsa revolucionària s’ha estat desplaçant des del matí i fins les sis de la tarda per tot Barcelona, repartint informació a vianants, conductors de TMB, turistes, i a centenars de persones que s’hi acostaven sorpreses per la impactant acció. El recorregut emprès per l’autobús l’ha portat a passar per punts com la Plaça Catalunya –on s’ha llegit el comunicat de premsa-, la Plaça Espanya, el Paral·lel, el Passeig Marítim i Capitania General. També ha passat per llocs com la Via Laietana, la Presó Model (on s’han cridat consignes contra les presons a través de la megafonia), la Carretera de Sants i La Bordeta, l’Avinguda de Madrid, i desenes de carrers fortament transitats.
A les tres del migdia, quan els treballadors de TMB feien el canvi de torn, l’autobús s’ha plantat davant de la porta principal de la seu d’aquesta empresa, a la Zona Franca. Allà s’han repartit centenars d’octavetes malgrat la negativa de l’empresa a permetre accedir als milicians a l’edifici.
Cal recordar que TMB ha presentat una demanda per tal de desallotjar Can Vies amb la intenció de construïr-hi vivendes de luxe i poder finançar la remodelació de l'estació de Mercat Nou i el seu entorn.
Per a més informació: 1936-2006: La lluita continua
El día 19 de julio hace 70 años que se produjo el levantamiento obrero en España, levantamiento que conllevaría uno de los mayores logros de la clase obrera en el pasado siglo: hacer realidad la revolución social, incluso bajo una situación de guerra e inestabilidad, desmitificándola como utopía irrealizable.
Sin embargo este no fue un levantamiento que se produjera espontáneamente, sino que fue producto de la insurrección de algunos sectores del ejercito español contra la II República. Todo esto conllevó la Guerra Civil Española, guerra que durante tres años mantuvo a los españoles divididos en dos bandos, incluso podríamos decir que en tres. Todos los archivos suelen tratar el hecho de la guerra entre fascistas y republicanos, sin embargo suelen olvidar un tercer bando, que se levantó contra los fascistas con sus propios medios y que fue traicionado por los dirigentes republicanos: el movimiento obrero.
El movimiento obrero desde el primer momento mostró la necesidad de parar a los fascistas y de lograr mejores repartos de la riqueza para todos, colectivizando las fabricas y las tierras, y haciendo un mejor reparto del trabajo, mejorando la calidad del susodicho. El movimiento obrero se produjo por todas las regiones del país, sin embargo no en todas tuvo la misma fuerza ni se originó en el mismo momento. Ejemplo de ello es la región extremeña, que durante la guerra cayó rápidamente en manos de los sublevados fascistas pero que durante la regencia de la republica protagonizó numerosas ocupaciones de tierras y levantamientos de los campesinos, rápidamente erradicados por la fuerzas de represión de sistema vigente.
Con vistas al 70 aniversario del levantamiento obrero en España, CNT Extremadura organizará diversos actos en recuerdo de los que allí lucharon y los logros que consiguieron, pues no es menester olvidar a aquellos que realizaron grandes obras y que sin embargo permanecen en la sombra, pues recordar que es posible otro mundo mas equitativo no resulta rentable a los políticos manipuladores de la información que nos gobiernan a día de hoy. Así pues y en paralelo con otras campañas por la recuperación de la memoria histórica, y como principio de una serie de actos, CNT Extremadura llevara a cabo un acto homenaje a nuestros mayores el día 22 de julio, a las 20 horas, en el local sindical de CNT Mérida (C/ San Antonio 19), donde habrá charlas-debate, proyecciones y música entre otras actividades.
Todo esto comenzó el martes 27 y el miércoles 28 de junio con el reconocido historiador Gutiérrez Molina, que nos dio una amplia visión sobre el movimiento libertario en Valladolid desde 1869 hasta 1936, lo que nos sirvió de gran ayuda para describir el origen de lo que hicieron los obreros en esta provincia en esos años. Pues al ser Valladolid una zona donde el anarquismo no tuvo gran trascendencia, sí que surgieron personajes de gran relevancia y organizaciones de cierta importancia. El miércoles nos ilustró sobre la figura de Valeriano Orobón Fernández, anarquista de la localidad vallisoletana de La Cistérniga, el cual gozaba de gran prestigio dentro del movimiento libertario español. Aquí nos descubrió a una persona llena de valores y comprometida con la emancipación obrera, la cual empeñó la mayor parte de su existencia a conseguir el objetivo que tenía marcado. Lástima que una persona tan íntegra acabara tan pronto sus días, ya que con sólo 31 años llegó a sembrar un precedente como pocos. Al día siguiente, Orosia Castán Lanaspa nos ofreció una conferencia sobre la represión franquista en Valladolid, que como bien nos dijo, en esta zona no hubo guerra, sino auténtica represión y genocidio. Pues fueron miles las víctimas que ejecutaron a partir del 18 de julio sin haber existido frente de batalla. Víctimas que se encargó el bando franquista de ejecutar sin pudor, con saña y extrajudicialmente. Pero lo más sangrante es que a día de hoy, todos estos crímenes impunes cuando se sacan a la luz pública, todavía hay gente que se atreve a recriminar el que se solicite justicia histórica. Sin embargo a esta gente tan miserable no les va a servir su actitud mezquina porque mientras quedemos gente consciente como nosotr@s, no cejaremos en el empeño por hacer justicia histórica y porque se rehabiliten estos crímenes y genocidios. Con esto queremos decir que no nos conformamos con que un político diga que se condena el franquismo, ya sea en el territorio nacional o europeo, queremos que se haga una rehabilitación real como la que reclaman las persona que sufrieron la cárcel, torturas y humillaciones franquistas sólo por pedir libertad. Después de refrescarnos la memoria con estos dolorosos pero necesarios conocimientos el grupo poético Aracadia nos alegró la tarde del viernes con sus letras irónicas y románticas, haciéndonos pasar un buen rato. Para terminar con estas jornadas pusimos como guinda, al Coro Libertario de Vigo. La actuación fue al aire libre, en un lugar céntrico de Valladolid, donde todos disfrutamos de esas canciones históricas y revolucionarias con las que vibramos y nos emocionamos la gente que allí estuvimos expectantes, a pesar de las trabas de cierto sector del Ayuntamiento . Tanto que al final de la actuación hubo gente que nos acercamos al micrófono que también ellos amablemente nos ofrecieron como si de una asamblea musical se tratase para tomar la palabra, y por lo tanto en un ambiente festivo nos lanzamos a entonar alguna de esas canciones que a todos nos llegan al corazón. Después nos fuimos a cenar para continuar el ambiente cordial en el que nos desenvolvimos desde el viernes al sábado, para pasar una velada acompañada de un clima muy generoso, el cual nos animó a estar hasta altas horas de la madrugada de tertulia. Y así al día siguiente nos despedimos de l@s compañer@s de Vigo, muy contentos por como nos han salido estas jornadas. Bien es verdad que con mucho esfuerzo y cansancio, pero con la satisfacción que te da el haber hecho las cosas bien, pues ya se sabe que sarna con gusto no pica. Salud. |
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Lo que no puede permitir el poder de ninguna manera es que esos cadáveres puedan hacer resurgir los ideales emancipadores por los que lucharon esas personas, que distan tanto del modelo socio-político que nos imponen hoy. Quizá el poder permita, de forma no muy escandalosa, que se recuperen los muertos, pero nunca querrá permitir que se recuperen las ideas. No puede tolerar que se recupere la acción. Por tanto actuaran igual que actúa el poder, igual que los fascistas, aquellas organizaciones por la recuperación de la memoria histórica, que se dediquen a desenterrar cadáveres enterrando las ideas, fusilando la acción. Actuaran igual que los fascistas, aquellas asociaciones que besen la mano que sustenta la desigualdad y adoren la institución contra la que lucharon sus antepasados. Serán fascistas y como tales serán tratados. Las denominadas derechas e izquierdas parlamentarias (burguesías gobernantes del estado español) han puesto especial empeño en ocultar las luchas de nuestros antepasados, que dieron la vida por abolir las clases sociales. Los pactos políticos y económicos acordados en el periodo histórico llamado sutilmente transición, fueron hábilmente trazados por la clase empresarial y capitalista. El aperturismo democrático sabía que era necesario reconocer una serie de libertades formales para perpetuar la explotación. La vieja España fascista se quedaba anquilosada en una tiranía militar evidente. Mientras tanto el resto de occidente bailaba hábilmente el nuevo son del neoliberismo. La evolución capitalista tecno-industrial se adaptaba a otros parámetros productivos más eficaces y más democráticos. Este proceso histórico, vanagloriado continuamente hasta nuestros días por todos los partidos políticos (con el PCE a la cabeza) tuvo consecuencias en todos los ámbitos de la vida. Los movimientos sociales más dependientes –sobre todo ideológicamente- de las estructuras del poder fueron progresivamente desmontados. No escapaba a este gran pacto político la cuestión de la memoria histórica. Se hablaba de pagar la Paz Social. Un coste político y vital consistente en que la clase trabajadora ceda su libertad para que los empresarios sigan engordando sus bolsillos. “No puede estallar otra guerra”, decían. “Ni puede remover otra vez el odio”, afirmaban La tragedia como antesala de la injusticia. Movían una hábil ficha en el tablero de la productividad. Muestra de ello fue la falsa amnistía democrática que se nos vendió como una victoria parlamentaria hacia el pueblo. Una amnistía falsa en la que se ponía en libertad a los presos políticos que veían con buenos ojos la democracia capitalista. Mientras tanto continuaban presos quienes habían sido rebeldes contra las cárceles –sirva como ejemplo la COPEL*- y contra la maquinaria explotadora, con ciertos aires renovados, que se ponía en marcha en el exterior. Presos como los de ETA tampoco fueron amnistiados pues el nuevo poder constitucional no podía de ninguna de las maneras consentir que se hablará del tema de la autodeterminación. La mayoría de los presos políticos y sociales, juzgados por tribunales franquistas, permanecieron presos a pesar de la maravillosa amnistía con la que se lavaron la cara el Rey, Suarez y las fuerzas que tenían la poca vergüenza de denominarse antifascistas, como el POSE, el PCE y sus respectivos sindicatos correas: UGT y CCOO. La mayoría de los carceleros, de los jefes de prisiones, guardias civiles y altos cargos militares continuaron en sus puestos para siempre. Otros fueron recolocados en diversos puestos de poder, valga como ejemplo que a día de hoy Rodolfo Martín Villa (ex ministro franquista) sea presidente de SOGECABLE, empresa perteneciente al poderosísimo grupo PRISA. He aquí una victoria del capitalismo democrático frente al capitalismo franquista, más bien un connivencia entre ambos: comprar a los lideres del viejo régimen, perpetuándolos en el poder y atiborrándolos de dinero, a cambio de que accedieran a pequeñas modificaciones formales y, a fin de cuentas, se sumaran a la tecnificación de la opresión. Ahora vemos continuamente al PSOE –y a toda su macabra maquinaria de intelecualoides y periodistas- hablando de la importancia de recuperar la memoria histórica. Eso si, despojando de cualquier contenido revolucionario dicha recuperación. Planteando las luchas pasadas, contra cualquier forma de explotación, por la lucha de la actual democracia. Es decir, por la defensa de un régimen político-económico que propicia interesadamente toda las formas de explotación. Así, de la noche a la mañana, los que luchaban por la libertad ahora parece que lucharon por la falta de ésta. Los debates por la memoria histórica se han convertido generalmente, incluso los protagonizados por los movimientos sociales y organizaciones anticapitalistas, en tristes hechos anecdóticos que ignoran lo más esencial del asunto. El radicalismo más palpable en estos eventos es la defensa acérrima por la II Republica como un Estado liberador no conocido en la historia. Se entierra que hubo un tiempo, que empezó allá por el 19 de Julio del 36, en el que la clase trabajadora fue capaz, en diferentes territorios del estado español, durante prologados meses, de manera coordinada, de organizarse y hacer desaparecer la propiedad privada, el capital, la administración, el trabajo asalariado, la cárcel, incluso el dinero... Una sociedad colectivizada y autogestionada que ponía en práctica los principios básicos del comunismo libertario, que era capaz de combatir contra el fascismo alejándose de los principios militaristas que lleva implícito cualquier ejercito. Se entierra que el Estado republicano torturó, asesinó, creó campos de concentración para los revolucionarios, hacinó en cárceles a los trabajadores, que además de ganar la guerra, estaban haciendo la revolución. Se olvidan de decir que la Republica se negó a entregar al pueblo las armas para combatir el fascismo y que nunca movió ficha -sólo para salvarse el culo- a sabiendas del golpe de estado franquista. Curiosamente se olvidan las tremendas medidas antiobreras tomadas por los políticos republicanos. Una República que siempre se doblegó ante las exigencias burguesas y sólo introdujo cambios políticos que permitieran establecer un equilibrio entre dichas exigencias y la potente presión popular de las masas obreras insurrectas. Y ahora, esa republica, se nos planeta como el mejor de los mundos que no pudo ser y que a lo que mas que se le puede perecer es esta mercantilista democracia. Ya no hay más salida, es el fin de la historia, el fin de la lucha de clases, el fin de la Revolución Social. Es el perpetuo presente de occidente y su cruzada contra el terrorismo. Se habla en clave partidista de la memoria histórica. Se olvida interesadamente que la mayoría de las personas que murieron lo hicieron por la libertad, no por ningunas siglas La recuperación del memoria histórica ha sido un ave de rapiña de la que no se libran ninguna sigla para decir “Yo más”. No podemos atribuiros la verdad en dicha recuperación, simplemente construir un escenario de debate desde una óptica anticapitalista para, entre todxs, poder reconstruirla con el único objetivo de que no caiga el olvido, para poder aplicar aquellos principios revolucionarios aquí y ahora. ¿Qué sentido tiene reivindicar dicha revolución? ¿Se pueden aplicar esos principios hoy? Si es así ¿Cómo? ¿Es la clase obrera un factor determinante en un proceso revolucionario? ¿Y las luchas obreristas? ¿En que ha cambiado la sociedad desde entonces? ¿En que lo han hecho los sistemas de control? ¿Cómo avanzar hacia la búsqueda de la libertad? Veamos en queda todo esto. *La COPEL (Coordinadora de Presos en Lucha) fue una organización que existió en el Estado Español, dentro y fuera de la cárcel (grupos de apoyo a la COPEL) que organizó, principalmente en la “transición”, diferentes actos de protesta contra el sistema carcelario. Protestas como ajusticiamiento de carceleros, motines reivindicativos, fugas, huelgas de hambre y un largo etc.... de luchas en prisión. |
El asunto exclusivo que tenían sobre la mesa era la devolución de los documentos de CNT que en 1987 le fueron entregados a la Fundación Pablo Iglesias, procedentes del Archivo Militar de Ávila, mediante una Orden Ministerial Comunicada del entonces ministro de Defensa, Narcís Serra. Entre esa documentación abunda la de carácter interno –correspondencia, actas, etc-, así como gran cantidad de diverso material impreso: revistas, periódicos o carteles. Todo este conjunto documental se encuentra actualmente custodiado en la Universidad de Alcalá de Henares.
El primer encuentro entre la CNT y la Fundación Pablo Iglesias se produjo el pasado 26 de abril. En aquella ocasión, los miembros del sindicato expusieron a los representantes de la Fundación todos los hechos del caso, y les transmitieron que para la CNT el único planteamiento válido pasaba por el reconocimiento de la titularidad y la devolución de una documentación que les fue entregada irregularmente y que, en cualquier caso, no les pertenecía legítimamente. Desde la Fundación se expresó la intención de estudiar detenidamente la situación y el propósito, mantenido después en diversas conversaciones, de darle una salida que fuese plenamente satisfactoria para ambas partes.
Parece que, tras la reunión mantenida en la tarde de ayer, la situación se ha desbloqueado al manifestar la Fundación Pablo Iglesias, a través del Secretario de su Patronato, Francisco Vírseda, la intención de devolver a la CNT toda aquella documentación que actualmente se encuentra entre sus fondos y que pertenece al Patrimonio histórico del sindicato. Es de prever que la documentación solicitada, para cuya entrega aún no se ha fijado la fecha exacta, sea trasladada a la sede de la Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo, que custodia todos los archivos históricos de la CNT y que actualmente está estrenando un nuevo e inmenso local en pleno centro de Madrid.
El Fòrum per la Memòria demana la paralització definitiva de les obres al fossar del cementiri de València
Amparo Salvador i Mercè Teodoro presidenta i advocada, respectivament, del Fòrum per la Memòria del País Valencià han presentat aquest matí davant del Jutjat del Contenciós Número 2 de València una demanda per sol·licitar la paralització definitiva no només cautelar de les obres al fossar del cementiri de València.
Redacció
L¹objectiu del Fòrum és garantir per la via judicial la renúncia de l¹Ajuntament de València a construir en el fossar, ja que el govern municipal s¹ha limitat a aprovar una moció, de la que encara no ha informat formalment al Jutjat ni al Fòrum, segons la qual es prioritzaran altres zones del cementeri, però que en cap cas elimina el perill d¹una destrucció futura del fossar. Paral·lelament a aquesta renúncia, s¹exigeix que es respecte el dret a investigar en profunditat el contingut d¹aquest fossar i d¹altres que es puguen confirmar al recinte del cementiri de València així com a destinar a la memòria històrica aquests espais, en record de les víctimes de la repressió franquista.
El Fòrum per la Memòria del País Valencià vol reiterar el seu desig d¹assolir un tancament just i definitiu d¹aquest trist episodi, el qual ha de passar innegociablement per una investigació històrica completa, la restitució de l¹honor i el reconeixement històric de totes les persones que es troben allà soterrades perquè defensaren la llibertat i la legalitat democràtica.
Tras muchas tergiversaciones y aplazamientos, el Gobierno va a presentar por fin el Informe de la Comisión Interministerial -creada el 10 de septiembre de 2004- para el estudio de la situación de las víctimas de la Guerra Civil y del Franquismo; pero, contrariamente a lo prometido, no presentará el anteproyecto de Ley que la Vicepresidenta dijo regularía las medidas necesarias para la completa rehabilitación moral y jurídica de las víctimas de la represión franquista.
Al parecer, para no asumir solo tan importante e histórica decisión política y evitar así la acusación que el PP le hace de estar reabriendo las heridas de la Guerra Civil y dividiendo a España, su intención es trasladar -a principios del mes de junio- esa responsabilidad a los Grupos parlamentarios para que sean éstos los que busquen el consenso para su elaboración y aprobación.
Dado pues que los Grupos parlamentarios deberán elaborar y aprobar la llamada Ley de Memoria Histórica, os pedimos enviar a los Portavoces de esos Grupos (al final os damos la lista) un mensaje (reproducimos a continuación el texto de base para el mensaje) instándoles a cumplimentar la Proposición no de ley que aprobaron el 1 de junio de 2004, que fue la que obligó al Gobierno a crear la citada Comisión Interministerial para rehabilitar y reparar materialmente a las víctimas del franquismo.
Matilde, “Mati” para todos los que tuvimos la suerte de conocerla y compartir con ella sus inquietudes y proyectos, era maestra y una activista vocacional de la pedagogía abierta, libertaria. Vinculada sentimentalmente a Félix Carrasquer, otro vocacional de los movimientos pedagógicos más progresistas que vieron su luz en la España del pasado siglo, apenas pudo desarrollar su actividad como profesional de la enseñanza coincidente con los años de la República y con la guerra civil. Excluida de sus funciones, como tantos otros maestros del sector republicano, por los nuevos detentadores del poder fascista, se vinculó a Félix, que desde los primeros momentos del exilio comenzó a poner en marcha actividades de formación entre los jóvenes que no dejarían de prolongarse casi hasta el final de sus días. Durante más de 30 años jóvenes, maestros, profesores, militantes libertarios y no libertarios pasaron por su lado escuchando sugerencias, consejos dictados por la experiencia y la práctica de la enseñanza libre. En nuestro recuerdo y el de muchas otras personas que la conocieron Mati permanecerá como un referente de la lucha por el ideal de una sociedad más libre. |
Faltan poco para el estreno en los cines de nuestro país y de todo el Estado de la película Salvador, el ex-miembro del MIL o ex-1.000, ejecutado a garrote vil el 2 de marzo del 1974 a la prisión modelo de Barcelona. Y ahora que tanto se habla de la recuperación de la memoria histórica, nos encontramos ante una clara manipulación de esta memoria que dicen querer recuperar con el montaje y exhibición de este film, curiosamente preparado en este últimos años. De hecho hace poco nos sirvieron un entremés a TV3 en el primer programa que hizo sobre la transición, dedicado a Salvador Puig Antich y el MIL y ahora nos llega el plato fuerte. El libro de Cuenta atrás de Francesc Escribano No podíamos, aun así, esperar otro resultado teniendo en cuenta que la película se basa en el libro del actual director de TV3, Francesc Escribano: "Cuenta atrás", muy bien escrito por cierto, muestra el perfecto arte de la manipulación y la mentira. Un melodrama consumista y morboso dónde no nos explica la verdadera lucha de Puig Antich, el porqué luchó y murió, sus ideas, su proceso de radicalización política y su compromiso de lucha con el movimiento anticapitalista más radical del movimiento obrero d’entonces. La relación estrecha con este movimiento y el enfrentamiento al dirigismo y reformismo de las Comisiones Obreras (CCOO) controladas por el PSUC. Se silencia el contexto socio-político que origina la aparición del MIL e igualmente sus aportaciones de rotura revolucionaria y, está claro, la complicidad de las fuerzas “democráticas” catalanas agrupadas alrededor de la Asamblea de Catalunya donde tenía una gran capacidad de movilización el PSUC que se negó sistemáticamente hasta la misma fatídica noche a hacer nada por movilizar al pueblo por salvar a Salvador. Estaban a punto de pactar con los franquistas. Hacía falta por lo tanto combatir este núcleos obreros y populares, anticapitalistes que encaminaban su lucha versus una transformación social. Bien, de hecho, no nos hemos de extrañar del resultado de esta película, todo está bien atado y bien atado para silenciar y desfigurar unos hechos que no interesan, que tienen relación con el falseamiento de la transición y con las consecuencias trágicas que ha tenido y tiene en la actitud de la clase trabajadora y popular. No nos hemos de extrañar de como se tapan las vergüenzas e intentan disimular la mala conciencia. Mediapro es la segunda multinacional de audiovisuales más importante de Europa: una fábrica que produce la mayor parte de productos televisivos, anuncios, películas, etcétera; con un gran control sobre los diversos medios de comunicación, que realiza una revisión y adaptación, a la conveniencia del poder, de la historia más reciente, silenciando las luchas de ayer y de hoy. Mediapro está bien relacionada con las instituciones “democráticas”, la Generalitat, con TV3 y Manuel Huerga, especialista últimamente en tele-novelas, es el perfecto servidor útil de este proyecto revisionista y fabricante de la historia. Es increíble que este hombre afirme que uno de los objetivos de este film sea la denuncia de la pena de muerte, cuando desde 1978 está abolida a en el estado español y cuando ya se han hecho excelentes films, años atrás, como el de Berlanga y otras, en este sentido. Esta no es la historia de Salvador Puig Antich Nos presentan un melodrama consumista y morbosa, hace falta traer muchos pañuelos por secar las copiosas lágrimas. Es un film lacrimógeno. Un melodrama ridículo de ficción, típico de Colín Tellado, tirante a novela familiar. Film de acción morbosa que nos oculta la verdadera historia de Salvador y de tantos otros y sobre todo el cómo, el porqué y contra quien luchaban. Se ocultan las circunstancias, acción política y finalidades de las expropiaciones, la conciencia política y revolucionaria a través de una larga trayectoria de lucha. Como y por qué nace el MIL? Su relación con las luchas más radicales del movimiento obrero. No sale ninguna referencia a estas luchas, ni siquiera al final, tras la ejecución de Salvador, cuando paran las fábricas más importantes de Barcelona y zona metropolitana y se producen manifestaciones de miles de trabajadores a las ramblas centenares de detenciones. A Salvador nos lo plantean como una clase de playboy y sus compañeros como una banda de quinquis con inquietudes políticas. La increíble actuación del carcelero mayor Jesús Irurre Hay un hecho increíble e indignante por todos los que hemos conocido y sufrido la represión a la prisión modelo del “funcionario de prisiones” Jesús Irurre: en la escena que ejecutan a Salvador, salta airado el mencionado carcelero y chilla dos veces: “Hijo de la gran puta! Franco asesino! Cabrón!". Y no le pasa nada, señores, todavía continúa haciendo de carcelero de prisioneros! Tenemos el testigo de su actuación represiva a la prisión modelo desde 1973 al 1978, de varios presos políticos que sufrieron vejaciones, humillaciones y las razzias, porra en mano, que solía organizar contra los políticos a las noches. Pero Escribano nos lo presenta en su libro como “un gran demócrata convertido” y en Manuel Huerga mantiene, pese a las quejas recibidas, esta “reconfortante” escena, claro le viene como anillo al dedo a la teoría o moraleja que se desprende, que destila su película: el régimen franquista se hunde, caía a trozos por sí mismo, e incluso el carcelero mayor era pro-mil y contra el régimen. Tesis brillante y comprobable por el peso de la historia. Mentira con intencionalidad política, con el que se insinúa que entonces lo que tocaba, a principios de los 70, era hacer política y no lo que hicimos nosotros, que quedamos como unos alocados unos fuera de lugar. Y Salvador un pobre, un buen chico, la víctima mistificada pero que estaba equivocado. No era este el camino. Y evidentemente el mensaje claro está: Así pueden acabar los que se enfrentan con el sistema de explotación y dominación capitalista. Hace falta no ser tant radical. Hay otras maneras políticas de actuación, claro está, las que tenemos y no cambian ni han cambiado. Un mensaje claro a la juventud. Una película a la vez en que anécdotas intranscendentes se les da total relevancia e importancia, escondiendo la verdadera historia de subversión anticapitalista, de práctica autónoma y transformadora de la vida cotidiana. Una película manipuladora y fabricante de la historia real, indignante y terrorífica para todos aquellos y aquellas que hemos luchado y vivido aquella época. POR UN BOICOT ACTIVO Y UNA DENUNCIA CONTUNDENTE DE LA APROPIACIÓN Y FALSIFICACIÓN HISTÒRICAS DE LA PELÍCULA! Un ex-miembro del mil o 1.000, un ex-companero de Salvador, uno entre tantos. |
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Añade que “Tras analizar dicha propuesta la Junta de Gobierno de dicho Ministerio, y en base a la documentación remitida por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y, según consta en los archivos, viene a decir que “... se debería mantener en toda su longitud -160 Km.- su nombre originario, aunque es de justicia añadir la leyenda “Tramo de los Presos” en la señalización existente, en la parte construida por ellos -30 Km- entre La Rinconada y Dos Hermanas”. La CGT.A ha agradecido, por escrito, la aceptación parcial de la propuesta aunque considera que los tramos (Km.) construidos por los presos supera ampliamente dicha cantidad, todo ello sin contar las acequias auxiliares y otras intervenciones paralelas (caminos, fabrica de cemento, etc...) y que está dispuesta a mantener un encuentro con los técnicos de la CHG para delimitar la zona y a la vez recuerda el “lamentable” estado de la señalización actual de esta importante obra hidráulica. Por otra parte, y relacionado con este mismo tema, el próximo lunes se entregará, en el Parlamento de Andalucía el premio a uno -de los tres filmados- de los documentales (Presos del Silencio) sobre este asunto y que ha sido premiado por el Consejo Asesor de TVE.Andalucía al que, lamentablemente, no podrá acudir el expreso y uno de los protagonistas, el onubense Manuel Almansa (fallecido el pasado día 10 de Marzo en su domicilio de la barriada sevillana de Padre Pio). |
Añade que “Tras analizar dicha propuesta la Junta de Gobierno de dicho Ministerio, y en base a la documentación remitida por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y, según consta en los archivos, viene a decir que “... se debería mantener en toda su longitud -160 Km.- su nombre originario, aunque es de justicia añadir la leyenda “Tramo de los Presos” en la señalización existente, en la parte construida por ellos -30 Km- entre La Rinconada y Dos Hermanas”. La CGT.A ha agradecido, por escrito, la aceptación parcial de la propuesta aunque considera que los tramos (Km.) construidos por los presos supera ampliamente dicha cantidad, todo ello sin contar las acequias auxiliares y otras intervenciones paralelas (caminos, fabrica de cemento, etc...) y que está dispuesta a mantener un encuentro con los técnicos de la CHG para delimitar la zona y a la vez recuerda el “lamentable” estado de la señalización actual de esta importante obra hidráulica. Por otra parte, y relacionado con este mismo tema, el próximo lunes se entregará, en el Parlamento de Andalucía el premio a uno -de los tres filmados- de los documentales (Presos del Silencio) sobre este asunto y que ha sido premiado por el Consejo Asesor de TVE.Andalucía al que, lamentablemente, no podrá acudir el expreso y uno de los protagonistas, el onubense Manuel Almansa (fallecido el pasado día 10 de Marzo en su domicilio de la barriada sevillana de Padre Pio). |
Más de 400 fotografías, acompañadas de textos de estudiantes, profesores, vecinos, historiadores, periodistas y expertos, reivindican la memoria de Benalup. La idea de este trabajo salió de los despachos del centro educativo. El director, Salustiano Gutiérrez, y el profesor, José González, coordinaron trabajos de alumnos en los que debían conseguir una fotografía antigua de su familia o del pueblo y explicarla en un breve artículo. Es la base del libro. Textos como el de Mercedes, tataranieta de Seisdedos, quien recuperó una imagen de 1977 en la que algunos de sus parientes esconden sus manos para ocultar la herencia de un pasado maldito. "De siempre se ha dicho que mi bisabuela murió de pena, tenía seis dedos en cada pie, pero ella no quería que nadie se los viera", escribe. Es sólo uno del centenar de textos que los jóvenes de Benalup han escrito. Relatos sobre hechos reales que, hasta ese momento, nadie les había contado. Según explica el director del instituto, "la historia de este pueblo la ha narrado siempre gente de fuera. Los sucesos de Casas-Viejas fueron tan fuertes que vinieron muchos estudiosos para conocer qué había pasado". Para Salustiano Gutiérrez, La Tierra. Historia de Benalup-Casas Viejas en el siglo XX a través de la fotografía consigue que los habitantes del pueblo se conviertan por fin en narradores. El libro será presentado esta tarde a las 20.30 en los salones parroquiales del municipio. Ayer por la tarde algunos de los autores colaboradores participaron en una mesa redonda en la que abordaron de lleno los sucesos de Casas Viejas. Una exposición de imágenes permanece abierta en los pasillos del centro educativo. Hoy los alumnos de 2º de Bachillerato, a través del experto Gerard Brey, participarán en un cine forum para que sigan conociendo las claves de su pasado. Escritores A los repasos familiares y cotidianos de los estudiantes, se unen las reflexiones de un buen puñado de expertos y escritores, de los que se han recuperado textos o bien han escrito expresamente para este libro. Entre las firmas, las de Ramón J. Sender, Gerard Brey, José Saramago, Eduardo Guzmán, Jérome Mintz, José Luis Gutiérrez Molina, Antonio Cepero, Julio Pérez Serrano, Antonio Ramos Espejo o el periodista Juan José Téllez, quien en Regreso a la aldea del crimen, acompañado por una imagen de las chozas de Benalup tomada por el fotógrafo Campúa en 1933, repasa los "tiempos de escalofrío y hambrunas, de humillación y de silencio, de muñones y de rostros pálidos por el analfabetismo y el miedo". Tiempos que colorea de sepia, "como el que tiñe las fotografías heroicas donde toman cuerpo la riqueza y la pobreza sin apeadero ni alivio de luto que valga entre uno y otro estado", aunque también salpicados de rojo, "como las ideas derramadas bajo el peso de las balas o de las llamas en un raro retruécano de la historia". Es su reflexión una reivindicación de la memoria, de la valentía de girar la vista atrás y "mirar a los ojos a esa gente que nos acecha en blanco negro". Téllez critica el olvido porque "es el peor crimen que se cometió entonces en una minúscula aldea andaluza y que aún hoy se sigue cometiendo bajo los cuatro vientos del planeta". El periodista recoge la idea principal del libro y que defienden sus coordinadores. "Nos queremos rebelar contra ese robo de la memoria que significa el olvido, con todas las estrategias que se utilizan para conseguirlo", escriben Gutiérrez y González en la introducción del libro. Es la principal razón por la que desde el instituto de Secundaria se insiste en la Historia local como asignatura escolar y de la propia vida, aunque no sean lecciones ni asépticas, ni neutras ni totalmente objetivas. "Cuando les propusimos a los alumnos el trabajo, algunos nos llegaron diciendo que su familia no quería hablar de su pasado, que habían tenido problemas porque sus padres o sus abuelos no les querían dar información", recuerda el director. Un silencio impuesto que se expresa en los textos como en el de Mercedes, la tataranieta de Seisdedos. "Me consta que si mi abuela estuviera viva no querría que yo comentase esta foto e incluso no me ayudaría dándome información". Lo mismo que a Mercedes les ha ocurrido a otros estudiantes. Sus familias no querían contar historias de contrabandistas, ni de maquis escondiéndose en los montes, ni recordar momentos que se guardan muy dentro de los armarios y cajones de las casas. Algunos de esos instantes siguen congelados en álbumes de fotos que los jóvenes del pueblo han desempolvado para sacar adelante sus trabajos. Y en esa labor de viaje en el tiempo, han descubierto la trascendencia de esos recuerdos ocultos en las habitaciones que ahora ven abiertas sus puertas. |
Paulino Diez Martín es uno de esos grandes militantes del anarcosindicalismo casi anónimo que, sin embargo, forman parte del entresijo de la gran aventura del anarquismo en la Península Ibérica y exponente de una rebeldía innata que tenía el ideal de un mundo mejor pese a no creer en la perfección pero sí en un mejor reparto de la riqueza entre los hombres, hartos ya de vivir en un sistema que justifica la explotación del hombre por el hombre, del rico y fuerte contra el desposeído y más débil. Paulino nació en Burgos el 4 de mayo de 1892. A los 14 años, siendo aprendiz, ingresa en la Sociedad de Carpinteros y Ebanistas situada en la calle Puebla 33 de Burgos y dos años después, a los 16, es elegido vocal de dicha sociedad, cargo que ocupa hasta 1910 que parte junto con su hermano hacia Melilla en busca de trabajo. En Melilla trabaja en la construcción de barracones para el ejército y poco después, en septiembre de 1910, se declara una huelga de carpinteros para corregir los abusos de los contratistas. En febrero de 1911 de nuevo declaran una huelga, esta vez del sector de la construcción, en un cuartel de artillería que estaban construyendo. En 1912, después de muchas gestiones consiguen legalizar una Sociedad de Socorros Mutuos en Melilla. En 1913 crean en Melilla un grupo de afinidad anarquista, que distribuye la prensa libertaría del país entre los soldados y un año más tarde, en marzo de 1914, logran legalizar las Sociedades Gremiales de Resistencia. El 2 de abril de 1915 sufre su primera detención durante 16 días, el motivo fue debido a la visita de Alfonso XIII a Melilla. Al año siguiente sufrirá otra detención, concretamente durante el mes de julio de 1916, en la Huelga de Subsistencia. Ese mismo año el grupo anarquista del que forma parte Paulino decide denunciar la situación del contrabando, que en ese momento corría a cargo de comerciantes y Gobierno Militar, lo que provocó un gran escándalo. Por ello fue destituido el Gobernador Militar Federico de Monteverde. Como consecuencia del escándalo del contrabando, en octubre de 1916 sufre un intento de atentado, pero logra refugiarse en un barco anclado en el muelle “El Sister” de la Transmediterránea. El autor del intento de atentado era un tal Zaplana, llegado Melilla ex profeso, luego se trasladó a Málaga donde era guardia de orden público. El primero de mayo de 1917 participa en un mitin en recuerdo de los mártires de Chicago y a favor de la revolución rusa en Melilla, será detenido por los vivas a la revolución rusa que lanza en el propio mitin y acusado de romper la neutralidad de España en la Primera Guerra Mundial (La Gran Guerra). En un continuo entrar y salir de la cárcel, pocos meses después septiembre de 1917, de nuevo será detenido, el motivo es en ocasión de la Fiesta de la Flor que los militares preparaban en Melilla, cuando a la mañana siguiente amaneció con todas las paredes del centro de la ciudad empapeladas con un Manifiesto pidiendo su libertad. Harto señalado por todos los cuerpos represivos del Estado, en septiembre de 1918, con motivo de una huelga de ferroviarios de las Minas del Rif que afectaba al transporte y demás. Paulino fue expulsado de Melilla, por lo que en octubre de 1918 llegaba a Barcelona en busca de trabajo. En Barcelona ingresa en el sindicato de Elaborar la Madera sito en la calle San Pablo y por su actividad, en diciembre, es nombrado delegado del Sindicato a la Federación Local de Barcelona. La Primera de las huelgas en que participa en Barcelona es hoy bastante curiosa puesto que se trata de una huelga por el desgaste de herramientas que los propios obreros debían aportar, en ese momento Paulino estaba trabajando en una obra de la calle Milà i Fontanals del barrio de Gràcia (esta huelga duró tres meses). Uno de los primeros militantes que conoció en Barcelona fue a Gastón Leval, que se reunían en el sindicato Metalúrgico de la calle Mercaders nº 25. En enero de 1919 será elegido como secretario de la Federación Local de la CNT en Barcelona. Una de las primeras medidas que acordó el nuevo secretariado fue que los compañeros cenetistas, al subir al tranvía, pidieran al conductor que les enseñara el carnet del sindicato, de lo contrario se negarían a pagar. Esta táctica de presión dio resultados pues los inspectores de ruta, sorprendidos, se veían imposibilitados de ejercer su cometido. Al declararse la huelga de la Canadiense y a los pocos días hacerse cargo de la misma la CNT, Paulino estaba muy vinculado a éste comité en clandestinidad, que la prensa denominó “Comité Fantasma”, en una ocasión se le permitió a Emiliano Iglesias entrevistarse con el comité en una casa de la barriada del Pueblo Seco(posiblemente en la casa de Leonardo Garrido, del Sindicato del Transporte de la CNT que vivía en la calle Rosal nº 36, 4º 2ª, asesinado por los pistoleros del Sindicato Libre en abril de 1921 por una delación de la policía). En este mes tan compulsivo de enero de 1919, el 17 de enero participa en un mitin de orientación en apoyo de los obreros “La Constancia”, en ese momento en huelga del textil, y al final de la primera fase de la huelga de la Canadiense participó en el conocido mitin del teatro del Bosqué para informar de la situación de la huelga de la Canadiense, para acto después(al día siguiente) celebrarse lo propio en la plaza de Toros Las Arenas, con Salvador Seguí y Simó Piera. En la segunda etapa de la huelga de la Canadiense (marzo) el comité de huelga se amplió al Comité Regional y Comité Nacional de la CNT con Evelio Boal y Manuel Buenacasa (pese a que éste último permanecía detenido en el Castillo maldito de Montjuic), que en muchas ocasiones se reunían frente al Hospital Clínico, en unos depósitos de materiales de la empresa Miró y Trepat. El 3 de abril de 1919 será detenido en un restaurante de la calle San Olegario mientras cenaba (denunciado por un confidente francés llamado Louis). Será procesado por lo militar por 10 delitos y por cada delito le pedían 10 años, con lo que tenía una condena de 100 años. Sin embargo, salió de la cárcel en libertad provisional, era el 5 de septiembre de 1919, (el mismo día que era ajusticiado el ex policía Bravo Portillo por el grupo de afinidad de los hermanos Rodenas) durante su detención Paulino estuvo en la Modelo y en el barco “Teresa Taya”. Al termino de la huelga, que costó mucho sufrimiento, despidos y listas negras la Regional Catalana decidió descongestionar la organización en Cataluña, por lo que Paulino Diez marchó hacia Andalucía. Una vez allí entra en contacto con la marina mercante, que está en huelga, será detenido en Málaga junto a un capitán vasco, lo que motivará que los compañeros convoquen una huelga general de todo el puerto de Málaga, por lo cual será puesto en libertad pocos días después por orden del Gobernador Civil. En Málaga empezó por organizar los Sindicatos anarcosindicalistas de la Madera, Construcción y Transporte. En noviembre de 1919 visita clandestinamente Melilla con la intención de unirse a la que será su compañera. Las autoridades, inmediatamente, le recuerdan que debe abandonar la ciudad por lo que le dan un mes de plazo. En ese tiempo tuvo “tiempo” de organizar y participar en una huelga de panaderos, motivada por que los empresarios se negaban a concederles las 8 horas. Estando de nuevo en Málaga se inicia una huelga de Dependientes del Comercio y de nuevo será Paulino detenido y más tarde de nuevo puesto en libertad. En diciembre del 1919 participa en el Congreso de la Comedia de Madrid, en representación de los sindicatos de Málaga. En febrero de 1920 participa en una gira de propaganda por Algeciras y alrededores para informar sobre los acuerdos del Congreso de la Comedia. De vuelta a Málaga, en mayo será expulsado de la ciudad por el Gobernador Gil Municio, por lo que se traslada a Sevilla con nombre falso se hacia llamar José Pérez, para encontrar trabajo en una carpintería. En Sevilla toma parte de la constitución de los Sindicatos cenetistas de la Madera, Construcción, Metal y Transporte. En julio es detenido en su casa sevillana de la calle Enladrillada al encontrarle una carta que la policía relaciona con el atentado (junio) al periódico “La Unión Mercantil” de Málaga. Desde la prisión en Málaga organiza una campaña de prensa que lleva por título “cómo se fraguan los procesos contra la organización obrera”. También desde la misma prisión organizará su propio comité de defensa confederal. En este proceso Paulino contará con los abogados José del Río y Francesc Layret, el juicio se inició el 16 de octubre de 1920 (7 acusados). Al tercer día de iniciar el proceso los sindicatos declararon la huelga general en Málaga y provincia. Layret hizo una argumentación tal del anarquismo que un cabo de artillería, que se encontraba en la sala, no pudo más que gritar viva la anarquía, por lo que los compañeros anarquistas tuvieron que esconder su identidad para que no fuera detenido. Todos salieron absueltos. El pueblo de Málaga llevó en hombros a Layret hasta el Hotel y dando vivas a la Confederación. El 4 de enero de 1921 vuelve a ser detenido en el lugar de trabajo y en cuerda de presos será conducido de Sevilla a Córdoba, viaje que duró todo un mes. Luego, más tarde, será confinado a un pueblo de Córdoba llamado “Las Torres”, para posteriormente trasladarlo a “Viso de los Pedreches” y de allí será de nuevo mandado a la cárcel de Córdoba, donde estará en celda de castigo por negarse a asistir a misa. Tiempo más tarde será confinado en “La Torre de Juan Abad”. El 7 de septiembre de 1921, ayudado por jóvenes del pueblo, consigue fugarse de su confinamiento tomando un tren que le ha de conducir a Puertollano y de allí a Pueblo Nuevo del Terrible, en la provincia de Córdoba, donde vive el maestro racionalista Aquilino Medina. Cerca de allí, Peñarroya, abrirán una escuela racionalista, donde Paulino, con identidad falsa, empezará su labor de docente, en principio serán cuatro los niños que asisten a clase. La infraestructura la proporciono Medina los Mineros de Peñarroya y los libros de texto naturalmente eran los editados por la Escuela Moderna de Barcelona. Al cabo de algún tiempo los alumnos ya eran unos 40 y por las noches solían acudir jóvenes mineros ansiosos de aprender. En enero de 1922 las compañías de carbón Asturianas y Peñarroya redujeron los salarios por lo que se declaró una huelga en ambas comunidades, que pocos días después fue traicionada por la UGT, a pesar de las denuncias que desde la CNT se hicieron. Por esos días Paulino, enfermo de úlcera estomacal motivada por la continua represión, parte hacia Melilla con su familia para reponerse. Con motivo de la Conferencia de Zaragoza, una vez legalizada la CNT, parte hacia la ciudad maña (11 de junio de 1922), donde entre otros puntos se acuerda salirse de la III Internacional y adherirse a la nueva AIT que Rudolf Rocker, Milly Witkop, Valeriano Orobón y demás han constituido en Berlín. Después de la Conferencia de Zaragoza, junto con Salvador Seguí, parte hacia Sevilla, donde en el Ateneo Literario hablará sobre “Concepto de la nueva civilización”. Además recorrieron Huelva, Córdoba, Málaga, Algeciras, Jerez y Cádiz, se recaudaron más de 50000 pesetas para los presos. Durante este recorrido no recibieron más que el hospedaje y el viaje, que lo pagaban a medias entre ciudad y ciudad. A finales de julio vuelve a Melilla pero será detenido el 10 de agosto y enviado a Málaga, donde le espera la policía, y pasará 10 días en la cárcel. A la salida de la prisión se encuentra con la huelga del muelle del puerto, soportada por toda la F L de CNT en Málaga, a la cual naturalmente se unió, saboteando a los esquiroles, por lo que fue detenido de nuevo junto a otros compañeros, entre ellos todo el comité de huelga, por lo que gobernación prohibió las visitas familiares para aislar a los huelguistas. Al mismo tiempo en la cárcel entraban 16 compañeros campesinos de Churriana acusados de agredir a esquiroles en una huelga que ya duraba 4 meses. En febrero de 1923 se traslada a Mataró como delegado de la FL de Málaga para asistir a una Conferencia de Federaciones Locales y Regionales, donde se trató el tema e inició de una campaña pro-presos. Acto seguido con el Comité Nacional parte hacia Bilbao, donde participa en un mitin en el Frontón Euzkalduna junto al joven abogado Aldasoro, luego visitarían Tolosa, Vitoria, Burgos y Santander, para suspender la gira a causa del asesinato de Salvador Seguí en Barcelona, por lo que parte hacia Sevilla y Málaga. A causa de la represión en Cataluña el C.N. de la CNT se establece en Sevilla y Paulino será su Secretario General, junto a él estaban Pedro Vallina (Tesorero), Manuel Pérez (Contador) Ramón Mazón (Secretario de Actas). Al poco tiempo llegará el golpe de Estado de Primo de Rivera, ocurrido el 13 de septiembre del 23. Con la Dictadura y de nuevo la CNT en clandestinidad en buena parte de España. Logran organizar un pleno clandestino el 15 de octubre en Zaragoza, en el “Casino del Cardenal Soldevila” , allí se acuerda enviar dos delegados a entrevistarse con el Coronel Macía en Perpignan, que serán Paulino, por la CNT y Antonio Parra por los grupos anarquistas. En este periodo de la Dictadura se verá obligado a salir de España hacia Cuba en el vapor Buenos Aires, que partió el 7 de julio de 1924, con toda su familia, donde pasará 3 años y 4 más en EEUU. Restablecida la República en España vuelve en julio de 1931 a Barcelona, allí se reunirá con el CN de la CNT, para más tarde trasladarse a Melilla, donde de nuevo está en la reorganización de los sindicatos, en los que incluso ingresan los trabajadores marroquíes. A raíz de una huelga del transporte en Melilla Paulino increpa al Gobernador Civil, por lo que será detenido y procesado, consiguiendo una condena de 2 años, once meses y 21 días. Luego vendrá una apelación, en la que Eduardo Barriobero, ante el Tribunal Supremo de Madrid, conseguirá la absolución. En febrero de 1932 está detenido por los sucesos de Figols y será deportado a Almería, junto a los hermanos Tarragó y Cano, poco más tarde Paulino será enviado a Burgos en libertad vigilada. El levantamiento militar del 17 de julio en África le pilla en Melilla, por lo que deberá esconderse, pero al final consigue, en abril de 1937 pasar a Marruecos y de allí a Barcelona, donde el 18 de noviembre de 1938 será operado de úlcera, por lo cual no podrá volver a Andalucía para hacerse cargo del C R Andaluz de la CNT y parte hacia Perpiñan para reponerse de la operación. La caída de Barcelona, en enero de 1939, impide que vuelva a España y en su lugar trabajará en el Comité de Apoyo a los Exiliados hasta que es detenido y encerrado en el campo de St.Ciprien. Meses más tarde, junto con Vallina y otros, consigue embarcarse en un barco que lo conducirá a América, donde recorre Santo Domingo, La Habana y Panamá donde se instala y muere en 1980. Paulino Diez Martín fue un anarcosindicalista que en el apogeo de su juventud en la década de los 10 y 20 como tantos otros anarquistas tuvo una gran capacidad organizativa gracias a su generosidad y no dudó en ningún momento plantarle cara al poder mientras por otro lado trataban y construyeron una sociedad paralela. Bibliografía Consultada: Paulino Díez: Un anarcosindicalista de acción. |
Hace unos días, una familiar de uno de los obreros vitorianos asesinados por la Policía Armada el 3 de marzo de 1976 se quejaba al diario español de más influencia de que en una colección de fotografías sobre la Transición no había una sola imagen de aquellos desgraciados hechos. Efectivamente, a esos efectos recordatorios, desde un medio tan poderoso, el 3 de Marzo vitoriano no había existido. En este punto, la cuestión tiene que ver con la memoria y con la historia a un tiempo.
¿Cómo han tratado al 3 de Marzo los libros de historia? Mal. Vitoria y su tragedia sólo son una referencia que ilustra de la tensión en el terreno sociolaboral que se vivía tras la muerte de Franco. Al hablar del incremento de la conflictividad social en el primer trimestre de 1976, y al referirse a la falta de mecanismos negociadores al estar negados los derechos de reunión, asociación y huelga, los historiadores citamos Vitoria como quintaesencia de ese conflicto. En un análisis más político y depurado, los hechos de Vitoria aparecen como expresión de la inviabilidad de la llamada ’reforma Arias’, una suerte de franquismo sin Franco, o se presentan como el preámbulo -como si existiera una probada relación causa-efecto- de la fusión de los dos organismos de oposición en la llamada Platajunta, la Coordinación Democrática, sólo tres semanas después de la tragedia, o también como anticipo del gobierno Suárez de julio, el que encauzó por fin la transición a la democracia.
Si acudimos a cronologías de síntesis, donde no aparece el 3 de marzo vitoriano de 1976 sí lo hace la ’matanza de Atocha’ de enero del año siguiente. ¿Fue más importante en términos históricos ese crimen que el que aquí vivimos nosotros? Es difícil determinarlo, pero observaremos dos detalles. El primero, que también los historiadores construimos el recuerdo por reiteración, con la circunstancia de que el nuestro tiende a generar ’la versión oficial’. El segundo, que la construcción de la historia sigue siendo centralista y demasiado atenta a la relación con el poder, y que por eso un crimen en Madrid, cuyas víctimas pertenecían a un partido fundamental en ese instante -el PCE- se toma por más importante que una masacre sin dueño, que como mucho puso su granito de arena para que las cosas tomaran una determinada dirección.
Pero, claro, si a cualquier vitoriano de más de cuarenta años le preguntan dónde estaba un 3 de marzo de 1976, lo recordará a ciencia cierta. Yo tengo presente aquel sol que hacía, el frescor de la mañana y la temperatura insípida de la tarde, cuando la tragedia se había consumado. Me recuerdo subido a la barra de la cafetería de mi instituto echando un arrebatado discurso, corriendo de los guardias en la Avenida, en el abandonado solar donde ahora está el Europa, oyendo el tableteo de los disparos desde los jardines exteriores del cementerio o discurriendo sin rumbo con otras gentes cuando la tarde se cerraba y todo había saltado por los aires. Recuerdo el funeral, la gran manifestación cuya impresionante imagen no ha recopilado ese periódico Es uno de esos pocos días que se recuerdan en la vida, como el 23-F, la tarde que mataron a Miguel Ángel Blanco, el 11-S, el 11-M y poco más. Esto es la memoria, la personal y la colectiva. O parte de ella.
¿Por qué ha influido tan poco aquel marzo en la historia que contamos? En buena medida, además de lo dicho arriba, porque no se ha construido como tal. Si el oficio todavía vale, no hay un solo libro sobre la cuestión que se deba a un historiador. En estos días hay uno en máquinas de un joven profesional, que espero que nos dé más luz que hasta ahora. Como mucho, la mejor historia que tenemos es de un periodista de este mismo medio, EL CORREO, de José Antonio Abásolo, todavía espléndido. El resto son reportajes periodísticos estirados para la ocasión o memorias puntuales de protagonistas, con más contenido político particular que de aportación de datos. La mejor compilación de textos y panfletos de esos días, el ’Informe Vitoria’, sigue siendo hoy tan raro y clandestino como entonces. Con ese pertrecho, no es extraño que en la historia general del país salgamos tan mal retratados.
Pero, ¿qué ha pasado con la memoria? Al cabo del tiempo hay hitos de memoria. Hay una plaza que se llama del 3 de Marzo. No es una cuestión menor. La memoria se resguarda también así. Ahora hay una medalla oficial, y lo que ocurre en torno a ella nos informa sobre lo que pasa con la memoria. La memoria no es el recuerdo natural. La memoria se alimenta con referencias, con insistencia y con facilidades. Lo difícil se olvida antes que lo fácil, lo desagradable antes que lo agradable, y lo minoritario antes que lo que la mayoría tiene por convicción de lo ocurrido. Cuando la asociación de víctimas rechaza una medalla institucional porque la persona que la tiene que entregar pertenece al partido de quien era entonces responsable político del orden público, Manuel Fraga, está tratando de preservar el contenido ideológico de la memoria, que ellos sitúan en «la lucha de aquellos trabajadores» o en la de quienes les han seguido en ella, frente a la confirmación oficial de un recuerdo, limitado al rechazo de la inusitada e injustificada violencia ejercida entonces por la Policía de una postdictadura contra unos obreros en huelga.
Si se mantiene la semántica de una memoria de lucha social como referente del marzo vitoriano, ésta es más pura pero minoritaria. Los menores de cuarenta años que no hayan sido educados en ese recuerdo o los contemporáneos de entonces que no participaran en la lucha y en su lógica, prescindirán de esa memoria, no la harán suya a ningún efecto. Si la memoria se descarga de contenido ideológico y se institucionaliza, recibe el último espaldarazo social y queda para toda la ciudad como referencia ineludible de tragedia y rechazo, aunque no tanto de recuerdo de lucha. El monumento de la Virgen Blanca recuerda a todos que cerca de Vitoria hubo una batalla importante contra Napoleón. Lo saben hasta los niños. Pero casi nadie sabría decir qué se ventilaba allí e incluso si resultó conveniente que ganaran los nuestros.
Es la cosa de la memoria. Tiende a privatizarse entre los que directamente la vivieron y entre aquellos que les acompañan en el significado cambiante que al recuerdo se le añade. En tanto que se depura por parte de éstos, cada vez pertenece a menos. Cuando se habla con una víctima de marzo y te relatan cómo la sociedad y algunos partidos protagonistas les han olvidado por mor de que un proyecto social más amplio y menos ambicioso siguiera adelante, uno no puede sino comparar su denuncia con la que ahora hacen las víctimas del terrorismo. Son muy similares los temores. Sólo los diferencia el tiempo transcurrido y el motivo político fundamental en ellos: la violencia de una dictadura o la violencia del terrorismo. En su relación con la mayoría, las víctimas recelan que las sociedades traten de sobrevivir a pesar de ellas, mitigando su recuerdo. Cuando hablas aisladamente con cualquier víctima, esa denuncia te sobrecoge. Cuando piensas cómo inevitablemente las sociedades siguen construyendo día a día una historia, la suya, cambiante, no paralizada en momento alguno, no tienes por menos que pensar, no decir, que en este punto las cosas son como son.
El próximo viernes día 10 de Marzo a las 12 horas en el Salón Vejer del Hotel trip La Caleta de Cádiz (avenida Amilcar Barca, 47 - paseo marítimo) tendrá lugar una RUEDA DE PRENSA donde se ofrecerá datos –y entregará un documento importante- relacionados con el conflicto surgido a raíz de la construcción de un hotel en el espacio –y sus alrededores- donde tuvieron lugar los sucesos de Casas Viejas en 1933.
A dicho encuentro con los medios de comunicación asistirán:
José Luis Gutiérrez Molina, historiador.
Juan Pérez Silva, hijo de María Silva “La Libertaria” y biznieto de "Seis Dedos".
Un representante de la Asociación de Abogados Progresistas de Andalucía.
Cecilio Gordillo Giraldo, coordinador de RMHSA (CGT.A).
Esperando vuestra asistencia.
Andalucía, 8 Marzo 2006
Cecilio Gordillo Giraldo
Coord. "Recuperando la Memoria de la Historia Social de Andalucía"
Carles Fontseré, uno de los cartelistas más conocidos de la guerra civil, uno de esos exiliados de tercera que conocieron lo peor del recibimiento francés, uno de esos rojos españoles del éxodo y del llanto, de la rabia y de la idea, sigue dando guerra a unos días de cumplir noventa años. Pintor, escenógrafo, fotógrafo, taxista, dibujante de comic, volvió a España en el 73 tras trabajar en Francia, México y EEUU. Protagonista indiscutible de lo que el mismo llama “la explosión cartelista de julio del 36 en Barcelona” fue un ilustrador de la revolución rojinegra, hasta mayo del 37, cuando se institucionaliza la propaganda, se pierde la espontaneidad y, a juicio de Fontseré, se cae en la monotonía. Hasta ese momento, gobierno Negrín, en que los encargos de los organismos oficiales dirigen la forma y el fondo, los artistas obran de manera instintiva, libre, casi a la manera de los actuales grafiteros.
Insiste mucho Fontseré en explicar que, en la mayoría de exposiciones que se han hecho sobre los carteles, el criterio para agrupar las obras ha sido temático cuando considera más oportuno e ilustrativo utilizar la cronología, observar como los carteles se transforman en función del paso de los meses, de los cambios de gobierno. Menciona como antecedentes inmediatos de los cartelistas de la guerra a los modernistas: Santiago Rusiñol, Ramón Casas, Utrillo, incluso Picasso. Señala a Helios Gómez, algo mayor que el, como alguien a imitar. Gómez había estado en Alemania y conocía formas nuevas entonces; el cubismo, el realismo
Se trata del primer contacto que mantiene el sindicato con la Administración tras la entrega de la documentación relativa a su Patrimonio, que tuvo lugar el pasado 30 de enero en el Ministerio de Trabajo. En esa ocasión, fueron entregados varios miles de expedientes referidos a cuentas bancarias, bienes inmuebles, bienes muebles y mejoras y una treintena de imprentas. Cabe recordar que el Gobierno fijó, en el Real Decreto 13/2005, del pasado 28 de octubre, el 31 de enero como fecha límite para entregar la documentación concerniente al Patrimonio Histórico incautado tras la Guerra Civil española.
En la reunión el Ministerio de Trabajo informó a los representantes sindicales que las organizaciones históricas han tramitado unos 5400 expedientes de devolución de bienes del Patrimonio Sindical Histórico. De ellos, 5047 han sido tramitados únicamente por la CNT, lo que da cuenta del trabajo realizado por el sindicato en la recuperación de su patrimonio, y de la importancia histórica de la organización, con un enorme legado que desde el Gobierno se quería despachar con una valoración a priori de 3,7 millones de euros.
En este sentido, la CNT transmitió al Ministerio que en esta ocasión no va a tolerar un trato discriminatorio, como el que se produjo en la anterior devolución de 1986. Por ello, se va a hacer un seguimiento individualizado de todos y cada uno de los expedientes, aunque ello suponga una ralentización del proceso.
Se le recordó, además, al Ministerio, que dentro de la reclamación de CNT hay bienes de todo tipo, como imprentas, documentos audiovisuales, mejoras de las colectividades y una amplia documentación. Muchos de estos bienes están dispersos por numerosos archivos públicos, y la CNT reclama su restitución y la titularidad sobre ellos.
Por otra parte, se le hizo llegar una denuncia expresa del uso irregular que se está haciendo del Patrimonio Sindical Acumulado. Numerosos inmuebles de este patrimonio está siendo usado por entes y para fines distintos de los que marcan la ley de cesión del Patrimonio Sindical Acumulado. Se le mostró al representante del Ministerio parte de un dossier que la CNT está elaborando y en el que se demuestra ese uso fraudulento.
- El libro recoge la historia de las islas en la primera década del siglo XX
- Sevilla será el inicio de la presentación del libro dentro de la gira que tiene prevista realizar en la península
Roig i Negre narra l’ascens i desfeta del moviment llibertari a Catalunya i a l’Aragó, que és on d’una manera més contundent s’exemplifica el drama de l’esquerra no comunista entre 1936 i 1939. El documental no defuig però el terror que sectors de la CNT-FAI, juntament amb altres revolucionaris, van desfermar durant els primers mesos de guerra ni la contradicció que va significar, per a les minories més radicalitzades, la col·laboració del dirigents confederals amb els governs de la República i la Generalitat de Catalunya.
Si el 19 de juliol de 1936, els anarquistes van obrir les portes de les presons, com a símbol de l’inici de la revolució, a partir de 1938 els militants més revolucionaris de la CNT-FAI acabaran reclosos a les presons i als camps de treballs que el Servei d’Intel·ligència Militar (SIM) va instal·lar a Catalunya a la manera dels gulags soviètics.
M. Dolors Genovès, direcció, guió i investigació. Lluís Montserrat, realització. Tona Julià, producció. Montserrat Bailac, documentació. Susanna Tavera, assessorament històric.
Juan Manuel España, muntatge. Josep M. Suñé, càmera. Maria Santos, producció rodatge.
Anna Lage, postproducció fotogràfica. Albert Carlota, muntatge musical. Ramon Rubio, disseny careta.
El 28 de junio de 2004, la Sala de lo Militar decidió que el recurso lo estudiasen cinco magistrados, pero el 12 de julio siguiente, el presidente Ángel Calderón decidió avocarlo al Pleno. Las hermanas de Puig Antich recurrieron esta decisión al entender que vulneraba su derecho al juez predeterminado por la ley, pero la Sala, con el respaldo del fiscal, rechazó el recurso. Ayer, la Sala Militar recibió notificación de que las hermanas habían recurrido la avocación a Pleno ante el Consejo del Poder Judicial, lo que deja en el aire la deliberación de hoy.
Desde que comenzamos a desarrollar la iniciativa “El Canal de los Presos”, allá por Septiembre del año 2000, el eje fundamental del trabajo tenía (y aún lo tiene) como objetivo recuperar para las actuales generaciones un poco de nuestra historia más reciente, pero sobre todo a los protagonistas, hombres y mujeres que sufrieron un tipo de represión muy rentable; el trabajo esclavo. Darles voz, escucharles, era algo que se merecían, era de justicia, después de tantos años de silencio, ya fuera durante la larga noche del franquismo como durante los más de veinte años de democracia.
El DVD "EL CANAL DE LOS PRESOS" se proyectára en el ateneo libertario AL MARGEN, dentro de la programación especial con motivo de su XX Aniversario (febrero de 2006)
Nadie mejor que el escritor Jean Serra para escribir esta biografía. Jordi Juan Riquer era amigo y camarada de su padre, Vicent de na Dolores, otro anarquista que conoció la represión, las cárceles franquistas y la amargura de una vida truncada por la fidelidad a sus ideales. De pequeño, Serra escuchó las conversaciones que mantenían su padre y Juan. De mayor, Serra y Juan eran los que conversaban.
Aunque Jordi Juan Riquer no era precisamente parlanchín: «Era muy parco en palabras. Había sufrido tanto que no le gustaba recordar. Si le hacías preguntas, se salía por la tangente. Era mejor dejarle hablar», recuerda el poeta.
Fueron pocas palabras, pero Serra las anotó todas. Recogió, por ejemplo, cómo Juan sonrió al juez que le condenó a tres sentencias de muerte, conmutadas posteriormente por una cadena perpetua (que finalmente quedó en 14 años de prisión): «Tenía un gran sentido del humor, incluso en las situaciones más adversas. Le gustaba ridiculizar al poder. Cuando Juan sonrió, el juez le preguntó por qué lo hacía: `Estaba imaginando cómo sería la situación de diferente si se intercambiaran los papeles’, le respondió».
Contrario a la pena de muerte y a las ejecuciones (se definía como un «anarquista de guante blanco»), condenó los asesinatos del Castillo del 13 de septiembre de 1936, y siempre aseguró a quien quiso escucharle que ningún ibicenco ni el Comité Antifascista de Vila participó en el horrendo crimen que acabó con la vida de casi un centenar de personas aquella noche.
«Acercamiento emotivo»
La idea del monográfico partió del propio Serra y de la archivera municipal Fanny Tur. Esta última consiguió en apenas un día que la idea fraguara en esta Col·lecció Monografies de la Memòria, cuyo primer volumen es un «acercamiento muy emotivo» a Jordi Juan, «desde el conocimiento de la amistad en su grado máximo», subraya el autor. Para Serra, «Juan fue, por un lado, una de las personas más inteligentes y dotadas de la Eivissa del siglo XX, y por otro, uno de los más castigados por la trágica historia de España».
«Con la colocación de la placa -indica Jean Serra- se hace justicia a su persona, a su vida y a todos los que como él introdujeron el republicanismo en la isla».
Su vida fue intensa. Ayudó a fundar la revista Proa, de la que llegó a ser su director, y escribió en 1937 la primera novela ibicenca en catalán, Metges... o traficants? Para elaborarla le fue muy útil su paso por el antiguo Hospital de Eivissa, del que fue su director. Aunque estudió derecho, nunca ejerció como abogado. Sus inquietudes le condujeron a la política, la literatura y el periodismo.
La Guerra Civil dio al traste con su futuro como escritor. Los nacionales le dejaron vivir, pero le arrancaron el alma. Fue recluido en 17 prisiones, entre ellas Can Mir (Mallorca) -donde asistió a los últimos días con vida de Juan Gómez Ripoll, Campos, ejecutado- y la Colonia Penitenciaria de Formentera. Allí, dada su preparación, fue encomendado a las tareas administrativas. Este trabajo le permitió retocar los informes sobre algunos presos que se solicitaban desde los tribunales. De esa manera consiguió que los comunistas y masones fueran condenados a penas menos duras. Además organizó allí una bolsa de distribución de alimentos y dinero con la que logró que se rebajara sustancialmente el número de reclusos que morían de hambre. Su vida, sin duda ejemplar y de novela, es al fin recogida en un libro que cuenta con el valor añadido de numerosos documentos.
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Sin grandes celebraciones, prácticamente en silencio, la CNT celebra hoy su 95 cumpleaños. Pero con la vista puesta en el año 2.010, en que cumplirá su primer siglo. Hay que precisar, en todo caso, que la existencia de organizaciones anarco-sindicalistas en España no comienza en el año 1.910, con el I Congreso fundacional de la CNT, celebrado en el Salón de Bellas Artes de Barcelona (30 de octubre y 1 de noviembre), y en el que se elige a José Negre como Secretario General.
En síntesis, desde la constitución en Londres de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), la Primera Internacional, en 1864, las organizaciones de trabajadores españolas que se han sucedido en el tiempo en España son las siguientes: desde 1870 a 1881, la Federación Regional Española; de 1881 a 1888, la Federación de Trabajadores de la Regional Española; de 1889 a 1896, el Pacto de Unión y Solidaridad de la Región Española; de 1900 a 1906, la Federación Regional de Sociedades de Resistencia de la Regional Española; hasta 1907, la Unión Local de Sociedades Obreras de Barcelona; de 1907 a 1910, la Federación Solidaridad Obrera, primero a nivel local (Barcelona), y después regional (Cataluña); y desde ella, y a petición de otras sociedades obreras del resto del estado español, se convoca el citado Congreso de constitución de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), de 1.910.Desde entonces hasta hoy ha pasado mucho tiempo, y muchas cosas, pero que, por ser Historia, no nos deben resultar tan lejanas. En el año 1.910 España estaba implicada en la guerra de Marruecos, un conflicto bélico impopular que provocó distintas movilizaciones antimilitaristas de rechazo, entre ellas la convocatoria de una huelga general, y como reacción, la condena a muerte del pedagogo libertario Francisco Ferrer y Guardia. El paralelo con los hechos recientes, y la guerra de Irak, no se nos debe olvidar.
Tampoco paracen Historia otros acuerdos del Congreso de 1.910, como la reivindicación de la jornada de 8 horas, todavía pendiente de cumplir en muchos países y en determinados sectores de producción de nuestro país; o el boicot contra los propietarios que exigían depósito previo para los contratos de arrendamiento, que nos recuerda las noticias de estas semanas sobre los problemas de este apartado, las movilizaciones de los inquilinos o las dificultades para el acceso a una vivienda digna.
Y además, el año que viene, 2.006, también se conmemorará el 70 aniversario de otro acontecimiento histórico que nos ha marcado a todos: el incio de la Guerra Civil. Con el golpe de estado de un sector del ejército, el 18 de julio de 1.936, se inicia un proceso de reacción social reconocido por investigadores independientes, que se conoce como la Revolución Española, y en el que la CNT tuvo un papel protagonista.
Y habrá que estar atentos, porque desde hace tiempo una cierta historiografía revisionista pretenden negar lo que realmente ocurrió, y reinventar nuestro pasado al calor de la polémica política, en paralelo con lo que ha sucedido con la figura del dictador y su obra, o los campos de concentración nazis en Alemania.
Porque la CNT es hoy tan necesaria como entonces. Los problemas son los mismos, y además han surgido y surgirán otros, a los que habrá que dar una respuesta libertaria, y por tanto solidaria e independiente de grupos políticos, económicos o religiosos.
Larga vida a la CNT.
Feliz cumpleaños.
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